La primera parte de “Máquinas mortales”, de Philip Reeve, ha sido una de mis mejores lecturas de este año y por eso esperaba con tantas ganas esta segunda parte, “El oro del depredador” (publicada por Alfaguara), para saber como continuaban las aventuras de los dos protagonistas y sus ciudades andantes.

Si aún no os habéis animado a leer “Máquinas mortales” podéis ver aquí la reseña.

El oro del depredador” se sitúa dos años después del final del primer libro. Tom y Hester, los protagonistas de la primera parte, siguen juntos y viajando por ese mundo lleno de ciudades andantes. Ellos, en la Jenny Haniver, van de un lado para otro comerciando para sobrevivir, sin permanecer mucho tiempo en ninguna ciudad para que nadie conozca su situación. Un día, un famoso escritor de historia y viajes se cruza en su camino y terminan en la ciudad de Anchorage, que vive un invierno perpetuo.

Los dos protagonistas vivirán esto de distinta forma. Tom se reencontrará con su yo del pasado ya que su pasión por la historia y las ciudades a tracción volverán a él, al igual que descubrirá su nueva fascinación por la margravina (algo así como la Reina) de la ciudad de Anchorage. Por otro lado, Hester verá despertar sus celos y tendrá que hacer frente a estos y a su odio por todo lo que esa ciudad representa para ella.

En esta novela se observa claramente la evolución de los dos protagonistas. Mientras que para Tom la destrucción de Londres significó un nuevo estilo de vida y una madurez inmediata, para Hester se tradujo en una segunda oportunidad de vivir y descubrir el mundo. Tom se muestra un poco más maduro que en el primer libro (cosa que tampoco difícil), aunque a veces tiene comentarios fuera de tono con Hester, y más valiente a la hora de tomar decisiones difíciles. Mientras tanto, Hester se ha convertido en una persona más egoísta y posesiva. Tom es su obsesión y a veces no tendrá en cuenta las consecuencias para conseguir lo que quiere.

En el caso de “El oro del depredador” la acción es un poco menos trepidante que en la primera parte, pero conoceremos más sobre este mundo distópico creado por Reeve y se desvelarán más secretos sobre los protagonistas que podrán cambiar por completo su futuro.

Su tercera parte, “Inventos infernales”, verá la luz en España en febrero y sufrirá un salto en el tiempo de 16 años.

Philip Reeve es un escritor británico que ha trabajado como librero, director, escritor y productor de teatro. También ha trabajado como ilustrador en más de cuarenta obras. Su primera obra literaria, “Máquinas mortales”, vio la luz en 2001.

Ahora, Peter Jackson (“El señor de los anillos”, “El Hobbit”) está trabajando en la adaptación cinematográfica de la primera novela que verá la luz el año que viene y de la que ya podemos ver el tráiler:

La traducción ha sido realizada por Federico Eguíluz.

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