Espécimen fósil de Kylinxia
Espécimen fósil de Kylinxia, holotipo. Crédito: ZENG Han.

Los artrópodos se encuentran entre los animales más exitosos de la Tierra, desde el punto de vista de su expansión y supervivencia, desde el Período Cámbrico, hace unos 520 millones de años. Son los más familiares y omnipresentes, y constituyen casi el 80% de todas las especies animales en la actualidad. Pero, ¿cómo evolucionaron los artrópodos y cómo eran sus antepasados? Esto ha desconcertado a generaciones de científicos durante más de un siglo.

Ahora, investigadores del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing de la Academia de Ciencias de China (NIGPAS) han descubierto un fósil parecido a un camarón con cinco ojos, que ha proporcionado importantes conocimientos sobre la historia evolutiva temprana de los artrópodos. El estudio ha sido publicado en Nature hoy 4 de noviembre.

La especie fósil, Kylinxia, fue recolectada de la fauna de Chengjiang en la provincia de Yunnan, suroeste de China. La fauna documenta los fósiles de animales primitivos más completos de la época cámbrica.

El profesor Huang Diying, autor del estudio de NIGPAS, comenta que “Kylinxia es una especie quimérica muy rara. Combina características morfológicas de diferentes animales, que es análoga a ‘kylin’, una criatura quimérica en la mitología tradicional china“.

Reconstrucción anatómica de Kylinxia
Reconstrucción anatómica de Kylinxia. Crédito: Huang Dying.

Debido a condiciones tafonómicas muy especiales, los fósiles de Kylinxia exhiben estructuras anatómicas exquisitas. Por ejemplo, el tejido nervioso, los ojos y el sistema digestivo, son partes blandas del cuerpo que normalmente no podemos ver en los fósiles convencionales“, confirma el profesor Zhao Fangchen, coautor del estudio.

Kylinxia muestra características distintivas de los verdaderos artrópodos, como una cutícula endurecida, un tronco segmentado y patas articuladas. Sin embargo, también integra las características morfológicas presentes en formas muy ancestrales, incluidos los extraños cinco ojos de Opabinia, conocidos como la “extraña maravilla” del Cámbrico, así como los icónicos apéndices raptoriales de Anomalocaris, el depredador gigante del océano cámbrico.

Entre la fauna de Chengjiang, Anomalocaris es un depredador superior que puede alcanzar los dos metros de longitud corporal y ha sido considerado como una forma ancestral de artrópodo. Pero existen enormes diferencias morfológicas entre Anomalocaris y los verdaderos artrópodos. Existe una gran brecha evolutiva entre los dos que difícilmente se puede salvar. Esta brecha se ha convertido en un “eslabón perdido” crucial en el origen de los artrópodos.

El equipo de investigación llevó a cabo exámenes anatómicos detallados de los fósiles de Kylinxia. Demostraron que los primeros apéndices de Anomalocaris y los artrópodos verdaderos eran homólogos. Los análisis filogenéticos sugirieron que había afinidad entre los apéndices frontales de Kylinxia, pequeños apéndices depredadores frente a la boca de Chelicerata (un grupo que incluye arañas y escorpiones) y las antenas de Mandibulata (una subdivisión de artrópodos que incluye insectos como hormigas y abejas).

Reconstrucción ecológica de Kylinxia
Reconstrucción ecológica de Kylinxia. Crédito: Huang Dying

Nuestros resultados indican que la ubicación evolutiva de Kylinxia es correcta entre Anomalocaris y los verdaderos artrópodos. Por lo tanto, nuestro hallazgo alcanzó la raíz evolutiva de los verdaderos artrópodos“, afirma el profesor Zhu Maoyan, coautor del estudio.

Kylinxia representa un fósil de transición crucial predicho por la teoría evolutiva de Darwin. Cierra la brecha evolutiva de Anomalocaris a los artrópodos verdaderos y forma un ‘eslabón perdido’ clave en el origen de los artrópodos, contribuyendo con una fuerte evidencia fósil para la teoría evolutiva de la vida“, concluye el Dr. Zeng Han, primer autor del estudio.

Fuente. Nature.

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