Joe el BárbaroHay obras de las que cuesta más hablar que otras, a veces por ser lo suficientemente malas como para que se te atasquen las buenas palabras entre los dedos y otras, como ocurre en este caso, son demasiado especiales para que no te entre miedo a decir demasiado poco o tal vez sobrepasarte y arrebatarle la experiencia de lo que tú sentiste al posar por primera vez los ojos en esa historia. 
 
Ese tomo, la historia a la que me estoy refiriendo, que deberías tener ya entre las manos, es Joe, el bárbaro de ECC. Una historia que podría definirse como redonda y que se puede resumir en un niño con un ataque hipoglucémico que pasa una noche que va de mal en peor a causa de la falta de azúcar. Si decidís darle la oportunidad que merece os daréis cuenta de todo lo que puede pasar si te falta ese dulce néctar que a muchos nos mantiene vivos y en pie. 
 
Una idea tan loca solo podría estallar en la mente de un genio como es Grant Morrison, aquel que se atrevió a matar a un petirrojo, mostrarnos el mundo de Los invisibles, que se convirtió en maestro de los condenados, y es el arquitecto de multiversos que se expanden como ondas en un lago infinito. Un hombre que levanta grandes pasiones, buenas y malas, y que nos lleva a la locura con sus obras.
 
La tarea de plasmar esas ideas de Morrison en esta obra le toca a Sean Gordon Murphy, aquel que se hizo famoso por una obra de su propia cosecha, Punk Rock Jesus, pero que también ha sido capaz de maravillarnos con los misterios que se esconden en los océanos, que corramos por nuestras vidas siendo perseguidos por vampiros y, cuando llegue a nuestro país, porque llegará, hacernos viajar a través del tiempo. 
 
La historia comienza como un día normal en la vida de un chico, una excursión al cementerio, un excusa para honrar la muerte de aquellos que luchan en países lejanos por la verdadera o falsa libertad del pueblo americano, ¿o será por su gloria? El ánimo oscuro de lo ocurrido ese día parece acompañar al muchacho hasta su casa, ya que no todos los días vas a visitar a tu padre, aquel que os abandonó por salvaguardar un país. 
 

Joe el Bárbaro
 
Con la noche llegan las pesadillas, sobretodo si te esta dando un ataque hipoglucémico y necesitas azúcar a la voz de ya, y cada paso será en una delgada línea donde la realidad se divide entre tu propia casa, aquella que quieren arrebataros, y un mundo donde tus cosas se convierten en algo más. A partir de ese momento sus fieles compañeros le pedirán su ayuda para vencer a las fuerzas del mal, ya sabemos que la oscuridad alberga horrores y esta vez no será diferente, mientras él solo piensa en salir de ahí como sea. 
 
No todos los días está uno relacionado con una profecía que te nombra con un nombre tan “curioso” como el moribundo, pero parece que eso hace que él sea una pieza clave para poder derrotar al villano en cuestión, el Rey Muerte.

Gracias a él y a su compañero inseparable, tanto en la vida real como en este sueño, los demás empezarán a tener esperanza de que algo va a cambiar aunque sigan algo escépticos pues Joe no parece un héroe para nada. Pero en una guerra los héroes se miden por el corazón, la suerte y los compañeros que lo acompañan. Para Joe esa guerra no es más que un sueño pero para ellos significa la vuelta de la luz a un mundo plagado de oscuridad, donde la libertad es más importante que la propia vida y por ello todos luchan con desesperación, ya sean caballeros, inventores, gigantes criados entre enanos o piratas que surcan las aguas de un baño.
 
Joe el Bárbaro

Los finales siempre están cargados de cosas buenas y malas, si queréis conocer el final de la historia de Joe deberéis recorrer sus vivencias leyendo este magnífico tomo que gracias a ECC volvemos a tener disponible. Una oda a las historias de fantasía épica ilustrada con gran maestría que nos hará creer que podemos ser héroes en un mundo de caballeros y hechiceros.

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