Hay algunas cosas infinitas en la creación; los números, el universo, la estupidez humana y las producciones de Marvel y DC. Hace cuatro años, la casa de Batman y Superman sorprendió a propios y extraños con Injustice, Gods Among Us, una arriesgada apuesta en forma de juego de lucha que presentaba un universo en el que Superman había cruzado la linea y se había convertido en un dictador inflexible. Bajo el lema de Justicia Infinita y con unas medidas encaminadas a castigar al criminal antes de que cometa sus fechorías, el Hombre de Acero creaba un gobierno de los más poderosos al que Batman y otros héroes se opondrían.

Contra todo pronóstico, esta primera colaboración entre DC y NetherRealm (obviaremos ese nefasto Mortal Kombat vs DC Universe) fue todo un éxito de crítica y público gracias a una grandísima historia, una selección de personajes muy acertada y un sistema de juego con fallos pero realmente divertido. Cómo era inevitable tras los resultados, hoy llega hasta nosotros la inevitable secuela de aquel juego que tan buenas sensaciones dejó, con la difícil misión de elevar un listón ya de por sí bastante alto.

Injustice 2

Injustice 2 acaba justo donde lo dejó la primera entrega; Batman victorioso y Superman condenado (no a la Zona Fantasma cómo pudimos ver, si no en una prisión para metahumanos), con un mundo intentando restañar las tremendas heridas dejadas por la anterior guerra entre los antiguos amigos. En estas circunstancias, El Hombre Murciélago, haciendo uso de su sistema de vigilancia global Hermano Ojo, descubre que Gorila Grood y otros villanos se han aliado para sembrar el caos una vez más, por lo que se forma un nuevo equipo para combatir a esta “Sociedad”.

No tardamos mucho en descubrir que detrás de las pequeñas escaramuzas llevadas a cabo por Grood y los suyos se encuentra Brainiac, que pretende usurpar todo el conocimiento de La Tierra para luego destruir lo que quede. Este nuevo cambio en el equilibrio de poder traerá nuevas alianzas, ya que sin la colaboración de La Resistencia de Batman y el Régimen de Superman, nada podrá detener al autoproclamado ser más inteligente del universo.

Esta es, a grandes rasgos, la historia del juego, que si bien no se aleja demasiado de lo que podría ser un arco argumental típico de cualquiera de las dos grandes editoriales de súper héroes, se las apaña para dejarnos momentos para el recuerdo, dilemas morales muy interesantes y posiblemente al Superman más interesante de los últimos años; un héroe roto por la muerte de su esposa que culpa a su mejor amigo de sus desgracias y al que el miedo lleva a liberar todo su potencial, cometiendo atrocidades dignas del mayor villano conocido. Frente a él tenemos a un Batman mucho más habitual que en su oscuridad encarna la improbable brújula moral del juego; una vez más siendo el héroe necesario.

Además de los dos protagonistas, hay que hacer mención a los poderosos (nunca mejor dicho) personajes femeninos que nos deja el juego, con una Harley Quinn libre de la influencia del Joker y del lado de los buenos, aunque más chalada que nunca y una Wonder Woman que encarna la sed de sangre y venganza habitual de los mitos griegos, pero demasiado cercana a ciertos líderes políticos actuales para ser cómoda al jugador. Cierra esta nueva Trinidad Supergirl, quizá el personaje más puro de esta historia, y los ojos algo ingenuos a través de los que se identificaran la mayoría de nosotros.

Injustice 2

Esto en lo que respecta al espectacular Modo Historia de Injustice 2. Junto a él tendremos los más normales modo versus online y offline, tutorial y el nuevo Multiverso; un modo para un jugador en el que además de lo que siempre se ha conocido como modo arcade (Simulador de Combate aquí), encontraremos una serie de retos para un jugador que irán variando con el tiempo, y que nos ofrecerán versiones e historias alternativas de los héroes que irán desde tratar de capturar a Harley haciendo uso únicamente de Deadshot a iniciar una batalla por el control de El Verde; la conciencia de la vida vegetal que forma parte del Universo DC. Al superar cada una de las pruebas que ofrecerán estas Tierras Infinitas obtendremos equipo con el que mejorar a nuestros personajes favoritos.

Y esta es sin duda una de las novedades más importantes que ofrece esta segunda entrega de la franquicia. Y es que al más puro estilo Destiny, según completemos acciones en el juego ganaremos “Cajas Madre”, una suerte de cofres que incluirán equipamiento determinado al azar para personalizar a los héroes del juego. Este equipamiento no tendrá sólo un importante peso estético; además cambiará las estadísticas de los luchadores y les otorgará nuevas habilidades que podrán decantar la balanza a nuestro favor tanto en el multiverso como en los combates online.

En cuanto a los personajes en si mismos, tenemos nuevas caras cómo la ya nombrados Supergirl y Brainiac, a la que se suman los también debutantes Atrocitus, Canario Negro, Blue Bettle, Capitán Frío, Deadshot, Doctor Destino, Firestorm, Gorila Grood, Hiedra Venenosa, Red Hood, Robin (Damian Wayne), Espantapájaros y La Cosa del Pantano. Por desgracia (y por motivos del guión, como bien sabrán los que lleven al día el espectacular cómic de Injustice de Tom Taylor y Bruno Redondo) otros personajes como Ares, Deathstroke, Doomsday, Hawkgirl, Killer Frost, Lex Luthor, Nightwing (Dick Grayson) o Shazam han dejado de formar parte del plantel, por lo que nos quedamos con 26 personajes seleccionables que si bien no es un mal número, se queda corto desde el momento en el que incluso antes de la salida del juego se anuncia que se ampliarán mediante DLC, un gesto que si bien no deja de ser habitual, sigue siendo bastante desconsiderado con el jugador, obligado a pagar más de 100 euros para hacerse con el juego completo.

Injustice 2

A esta política de DLC tenemos que sumarle la adición de micropagos para comprar cajas y piezas de equipo, otro gran punto negro para un juego que quiere ser importante a nivel competitivo pero que abraza el temido “pay to win” de forma preocupante. Aunque es pronto para juzgar, esta decisión por la inclusión micropagos y el enorme peso específico de la aleatoriedad en la personalización de los personajes parecen lastrar la viabilidad competitiva de un título que, no olvidemos, se enfrenta cara a cara con un gigante del género como Tekken 7.

Dejamos para lo último a nivel jugable el sistema de batalla en si mismo ya que apenas ha sufrido variaciones desde la última entrega. La compañía de Ed Boon hace bueno aquello de “si algo funciona no lo toques” y nos brinda un juego completamente continuista que vuelve a tener en la interacción con los escenarios y sobre todo en los poderes propios de cada súper héroe los elementos diferenciadores respecto al género. Por poner alguna pega, Injustice 2 se parece demasiado además de a la primera parte, también a las dos últimas entregas de Mortal Kombat; una formula que si bien aún no ha dado signos de fatiga corre peligro de convertirse en un nuevo caso de sistema exprimido hasta la extenuación.

Dónde si que consigue sorprender de manera superlativa Injustice 2 es en su apartado gráfico.
Personajes y escenarios sacan lo mejor de las consolas de nueva generación, con una más que decente y estable tasa de imágenes que permite disfrutar cómo es debido de un juego de lucha, el género que más agradece los 60 FPS. Por si fuera poco, el juego establece un nuevo hito en las expresiones faciales, casi cayendo en el Valle de Incertidumbre, pero dejándonos unos héroes más reales que nunca, capaces de transmitir sus dudas internas gracias a un pequeño guiño o a una media sonrisa que intenta esconder el miedo tras una falsa confianza.

Injustice 2

Este derroche gráfico permite hacer algo que este que os escribe siempre ha echado en falta en el universo DC; el dotar a sus protagonistas de un toque más cercano a nosotros, más humano. Por primera vez los héroes de DC no parecen dioses inalcanzables; si no personas reales que sufren, tienen ojeras, envejecen… Sin duda un apartado del juego que resulta mucho mejor de lo que cabría esperar y del que otras empresas cómo Bioware deberían tomar nota.

El apartado sonoro por su parte es mucho más contenido en su espectacularidad, con buenas melodías aunque no memorables y un doblaje en inglés bastante acertado, aunque no  demasiados alardes de interpretación.

Finalmente, y cómo en todos los juegos de lucha, la inteligencia artificial tiende a caer en uno de dos extremos; o se adelanta mágicamente a todos tus ataques, o sencillamente pide que castigues su estupidez una y otra vez con los mismos movimientos, con unas grandes lagunas fáciles de explotar incluso en los niveles más altos de dificultad.

Injustice 2

Conclusión

Injustice 2 tenía el trabajo de mejorar a una notable primera entrega, y vaya si lo consigue. Todos y cada uno de los aspectos del juego mejoran a su predecesor, y los escasos retoques sirven para elevar la exitosa formula al máximo exponente. Además nos deja unas animaciones faciales destinadas a ser imitadas por muchos juegos de ahora en adelante y que por si solas son motivo más que suficiente para hacerse con el juego.

En el debe se queda un aspecto competitivo del juego excesivamente lastrado por las ganas de innovar en un género excesivamente conservador, además de por ese sistema de equipamiento más cercano a los MOBA que a cualquier otra cosa en el que aquel jugador dispuesto a hacer un desembolso extra en micropagos tendrá demasiada ventaja respecto a los demás.

Pese a ello un juego altamente recomendable y que le pondrá las cosas muy difíciles a todos aquellos que tengan que elegir entre hacerse con Injustice 2 o Tekken 7, dos gigantes del género separados por apenas dos semanas en el mercado. Y nada habla mejor de un juego que el poder medirse de tú a tú con la saga de la familia Mishima.

Sp1ke
Maestro de inglés que recomienda cómics en español, ex estudiante de Dirección Cinematográfica que escribe sobre videojuegos y no películas y en general una contradicción andante. Mis primeras palabras fueron dos insultos, y de ahí, solamente he ido a peor.

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