Caso de melanismo entre los pingüino papúa (Pygoscelis papua) junto a sus congéneres de color normal
Caso de melanismo entre los pingüino papúa (Pygoscelis papua) junto a sus congéneres de color normal. Crédito: Biología Polar (2023). DOI: 10.1007/s00300-023-03190-0

Un pequeño equipo de biólogos afiliados a varias instituciones de Argentina ha encontrado un caso de melanismo en un pingüino papúa salvaje (Pygoscelis papua) que vive en la Antártida. En su artículo publicado en la revista Polar Biology, el grupo describe el espécimen que observaron y las posibles razones de su coloración.

Los pingüinos papúa que viven en la Bahía Esperanza de la Antártida, en la punta de la Península Antártica, suelen tener un color negro en la parte superior de las alas y un color blanco debajo. Del mismo modo, suelen ser todos negros en la espalda, mientras que el frente (excepto la cabeza) es generalmente de color blanco brillante. Esta apariencia, como ocurre con otros pingüinos, les da la apariencia de llevar un esmoquin.

Investigaciones anteriores han sugerido que el melanismo probablemente ocurre en aproximadamente uno de cada 250.000 ejemplares de pingüino

Investigaciones anteriores han demostrado que el motivo de la coloración es ayudar a las aves a evitar a los depredadores cuando están en el agua. Los que están encima de ellos tendrán dificultades para distinguir la oscuridad de sus espaldas de la oscuridad del océano debajo, y los que están debajo de ellos tendrán dificultades para distinguir sus frentes blancos del cielo sobre ellos. Sin embargo, a veces pueden ocurrir mutaciones que resulten en una coloración anormal.

En este nuevo estudio, el equipo de investigación ha encontrado un ejemplo de pingüino papúa con melanismo, lo que significa que algunas de sus plumas delanteras y inferiores tradicionalmente blancas son oscuras, dándole un aspecto moteado.

Un antecedente de melanismo

La observación no es inaudita: otro equipo vio un pingüino rey con la misma condición en 2010, aunque en ese caso, el exceso de melanina resultó en un frente que era casi tan negro como la espalda. En esta observación más reciente, el equipo de investigación no encontró evidencia de que el color adicional en su frente blanco hiciera al pingüino más susceptible a los depredadores, y no pareció molestar a los otros pingüinos de su colonia. Sin embargo, no pudieron confirmar su género ni su estado reproductivo. Por lo tanto, no se sabe si el color inusual dificulta que el pingüino encuentre pareja.

Los investigadores señalan que investigaciones anteriores han sugerido que el melanismo probablemente ocurre en aproximadamente uno de cada 250.000 pingüinos, según su tasa de aparición en otros animales.

Fuente: Polar Biology.

Alejandro Serrano
Cofundador de Fantasymundo, director de las secciones de Libros y Ciencia. Lector incansable de ficción y ensayo, escribo con afán divulgador sobre temáticas relacionadas con el entretenimiento y la cultura cercanas a mis intereses.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.