Cuando Fire Emblem Fates llegó a Nintendo 3DS el año pasado, muchos fuimos los que dimos por hecho que Intelligent System abandonaría a la portátil de doble pantalla de Nintendo para empezar a trabajar en Switch y, aunque ya hay dos juegos de la saga anunciados para la nueva consola de Nintendo, la desarrolladora ha decidido despedirse de la portátil con la entrega más arriesgada y diferente de todas las que hemos visto hasta el momento.

Lo más sorprendente de todo es que Shadows of the Valentia no es realmente un nuevo título de la franquicia, sino un remake completo de Fire Emblem: Gaiden, la segunda entrega de la saga que apareció en NES en 1992 y que nunca llegó a salir de Japón. Esa entrega se consideró durante años como una rareza, por lo que el hecho de que ahora haya desembarcado en Occidente es toda una declaración de intenciones por parte de Nintendo. Eso sí, pese a no ser un título completamente nuevo, el lavado de cara realizado por Intelligent System es tan grande que prácticamente estamos ante un título distinto del que se pudo ver en 1992.

Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia

A nivel argumental, Shadows of the Valentia nos sitúa en el mundo de Valentia donde el reino de Regis está en conflicto con el reino de Zofia. En medio de ese conflicto entre reinos encontramos a Alm y Celica, dos hermanos que tendrán que liderar su propio grupo de soldados para evitar que el mundo termine sumido en las sombras y el caos absoluto. Como todas las entregas de la saga, nuestra misión se irá complicando según se vayan desvelando los misterios y motivaciones que mueven a cada uno de los reinos y, antes de que nos demos cuenta, estaremos inmersos en un conflicto político muy interesante.

El primer cambio lo vemos precisamente aquí y es que Gaiden tuvo ciertas lagunas y problemas a la hora de narrar la historia, algo que se ha subsanado por completo en esta versión al añadir nuevos personajes, escenas, diálogos y vídeos cinemáticos que consiguen ofrecer un guion a la altura de lo visto en las mejores entregas de la saga. Además, pese a que la base argumental es la misma que vimos hace más de 20 años, los protagonistas se alejan de ese mal que aqueja a algunos personajes de la saga que parecen demasiado planos para cogerles cariño. Aquí todos tienen motivos y argumentos de sobra para embarcarse en la lucha que está haciendo estragos en el reino.

A nivel jugable es donde encontramos las mayores diferencias con las entregas clásicas de la saga. Aunque la estructura de la campaña sigue dividida en capítulos, aquí desaparecen muchos elementos que creíamos indispensables y se añaden otros nuevos que nunca hubiéramos visto con buenos ojos sobre el papel. Para empezar, el ya clásico triángulo de armas por el que se regían las ventajas y desventajas en los combates se ha eliminado por completo y los arqueros y magos han visto modificada su jugabilidad en gran medida llegando incluso a poder atacar sin problemas a enemigos que se encuentren en casillas adyacentes. Además, las relaciones de amistad y amor, así como la gestión de parejas y grupos en combate también se han eliminado. El motivo de estas ausencias es sencillo: en el momento en el que se desarrolló Gaiden ninguna de estas mecánicas se había implementado todavía, por lo que se ha respetado la esencia del juego original.

Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia

Sin embargo, hay ciertos añadidos muy interesantes y entre ellos destaca la Rueda de Mila. Esta opción nos permite retroceder, de forma limitada, algunos turnos a mitad de una partida para cambiar el rumbo de los acontecimientos o evitar que uno de nuestros personajes muera tras un mal movimiento. En función de si jugamos en Normal o Difícil, tendremos más o menos limitaciones para gestionar esta opción, pero es una opción interesante para no apagar constantemente la consola tras perder un personaje.

Pero sin duda, la gran novedad tiene que ver con las mazmorras que podremos explorar con libertad. Aunque gran parte del juego la pasaremos combatiendo en mapas con cuadrículas, en ciertas ocasiones visitaremos ruinas y mazmorras que exploraremos con movimiento libre desde una vista en tercera persona. Estos momentos son perfectos para subir de nivel, encontrar objetos y reclutar nuevos guerreros y prepararnos para superar las fases principales de dificultad alta. Por desgracia, tras visitar varias de estas mazmorras empezaremos a sentir una sensación de monotonía debido a la facilidad con la que superaremos los combates. De hecho, nuestro verdadero enemigo en estas zonas será el medidor de fatiga. Este indicador irá decreciendo según nos movamos y combatamos y nos penalizará en nuestro medidor de salud, por lo que tendremos que medir muy bien nuestras acciones si no queremos llevarnos un disgusto inesperado.

Por su parte, los combates clásicos siguen siendo tan divertidos como siempre. Tendremos a nuestra disposición decenas de mapas distintos en los que tendremos que movernos con cabeza, protegiendo a las unidades débiles y teniendo muy en cuenta el tipo de terreno en que estamos para evitar que nuestros enemigos nos saquen ventaja. Por ejemplo, en las zonas de arbustos las unidades tienen más evasión y en las colinas los arqueros pueden atacar a mayor distancia. Además, hay ciertos elementos en los mapas que permiten que cualquier unidad recupere vida y, habitualmente, suelen estar en territorio enemigo, por lo que tendremos que valorar si tomar esas zonas merece la pena pese al esfuerzo extra que pueda requerir.

Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia

Como viene siendo habitual, con el paso de los turnos nos encontraremos con emboscadas formadas por enemigos que aparecen a nuestra espalda sin previo aviso, con personajes enemigos que podremos reclutar si hablamos con ellos en lugar de cortarles la cabeza y con batallas en las que tendremos que resistir en una zona mientras nos atacan oleadas de enemigos.

A nivel técnico nos encontramos ante un juego que utiliza el mismo motor que Awakening y Fates, por lo que a estas alturas ya no sorprende. Sin embargo, el cambio de ilustrador y diseñador ha permitido que los personajes se alejen del aspecto de siempre y se diferencien de personajes de otras entregas por primera vez en años. Además, se han diseñado para la ocasión decenas de escenas cinemáticas que consiguen calar lo suficiente como para transmitir los dramas a los que tendremos que hacer frente.

En lo que respecta al audio, el juego está doblado al inglés con subtítulos en castellano, por lo que no tendremos ningún problema a la hora de seguir la historia. Pese a los cambios realizados en todo el juego, la banda sonora peca de simple y clásica, quedando muy por detrás de lo visto en otras entregas como Awakening o Path of Radiance.

Fire Emblem Echoes: Shadows of Valentia

Conclusión

Cuando nadie se esperaba que Fire Emblem volviera a Nintendo 3DS, Nintendo nos ofrece una de las entregas más divertidas de la saga. Es cierto que esta entrega tiene ciertos problemas y carencias que le restan profundidad, como el triángulo de armas o las relaciones entre personajes, pero los añadidos consiguen suplir esas carencias y ofrecer una jugabilidad renovada que le sienta realmente bien.

La única gran pega tiene que ver con el Pase de Temporada, ya que está disponible por un precio aun mayor de lo que cuesta el juego base. Una auténtica locura que puede echar para atrás a algunos jugadores. Pese a todo, el juego cuenta con el contenido suficiente como para tenernos pegados a la consola durante más de 30 horas.

Luis Collado
Director de la sección de videojuegos. Economista especializado en marketing. Hablo de videojuegos, cine y libros siempre que puedo.

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