Jorge Mira Pérez

Jorge Mira Pérez (Baio, La Coruña, Galicia, 1968) es catedrático de electromagnetismo y director del departamento de física aplicada de la universidad de Santiago de Compostela. Autor de un centenar de artículos en revistas internacionales en el campo de las propiedades eléctricas y magnéticas de materiales y sistemas complejos, ha recibido, entre otros, el premio del Colegio Oficial de Físicos de España, el Premio de la Real Academia Gallega de Ciencias y el Premio de la crítica Galicia, en la modalidad de investigación.

Es, además, un activo divulgador científico desde finales de los años 90 y una cara muy conocida en Galicia por su participación en numerosos programas de televisión; actualmente es el experto en cifras del concurso “Cifras e letras”. Su actividad divulgativa está orientada al público general, a través de sus colaboraciones en prensa, radio y televisión o con el diseño de acciones específicas, como el Programa ConCiencia, desarrollado en torno a las visitas de Premios Nobel y otros líderes mundiales de la ciencia. Es uno de los fundadores del primer nodo español de la “Nerd Nite” y director de la colección de divulgación científica de la editorial de la Universidad de Santiago. Por estas actividades de divulgación ha sido reconocido con importantes galardones a nivel español, como la Medalla de Honor Ciencia en Acción o el Premio Savirón.

Alejandro Serrano: Actualmente, desarrolla su actividad docente en el laboratorio de electromagnetismo en la facultad de física de la Universidad de Santiago de Compostela, y ayuda a los estudiantes a tener una idea precisa en el terreno experimental de esta materia. ¿Qué provoca más curiosidad en ellos, de qué se sorprenden más?

Jorge Mira: Lo que más les sorprende es el comportamiento de las ondas electromagnéticas en el rango de las microondas. Cuando aumenta la longitud de onda, se hacen patentes ciertos fenómenos difractivos a los que no estamos habituados en nuestra experiencia con la luz visible.

Alejandro Serrano: El pasado día 20, celebramos en Fantasymundo el Día del escepticismo y contra el avance de las pseudociencias, con un homenaje al gran Carl Sagan, responsable de muchas vocaciones científicas, tanto a nivel profesional como aficionado. ¿Alguien le motivó para dirigir sus esfuerzos hacia el mundo científico? ¿cómo prendió esa curiosidad en usted?

Jorge Mira: No recuerdo ningún momento peculiar que me haya decidido, fue un proceso paulatino, que se fue moldeando a medida que crecía. Ciertamente, en mi etapa del instituto, hubo profesores que ya perfilaron mi interés hacia la física y la matemática.

Hay ciertas figuras egregias que me fascinaron, claro, Carl Sagan una de ellas. De su magnetismo me habló su cuñada (hermana de su primera mujer, Lynn Margulis) durante los días que pasó en Santiago hace un año acompañando a su marido Sheldon Glashow, premio Nobel de física 1979 por la unificación de la interacciones electromagnética y débil. Decía que el magnetismo personal de Sagan en la distancia corta era aún mayor que el que irradiaba por la pantalla.

¿hay una guerra declarada entre el mundo científico y las pseudociencias por el control de nuestras mentes?

Jorge Mira: No creo que exista esa guerra; las pseudociencias son como un hongo que prospera con la ignorancia. Se trata pues de un balance entre el saber y la ignorancia.

Alejandro Serrano: ¿Está inmerso actualmente en alguna investigación en el plano de la Física?

Jorge Mira: Actualmente estoy inmerso en cinco líneas de investigación distintas: materiales dieléctricos basados en matrices metaloorgánicas, análisis matemático de sistemas de hablantes con dos lenguas en competición, diseño de circuitos, valoración de inflamaciones por métodos de imagen y didáctica de la teoría de la relatividad.

¿cómo ve el panorama actual, tras unos años de relativa bonanza, para los investigadores españoles, está a favor de quienes se manifiestan en la calle en contra de los recortes? ¿Los gallegos son un caso especial en algún plano?

Jorge Mira: Tras tres décadas de crecimiento se está produciendo un frenazo de tal brusquedad que puede llevar a la quiebra de las bases del tejido científico español, como a un árbol al que se le cortan las raíces. Si esto no se remedia, vamos hacia una catástrofe de consecuencias impredecibles.

Entiendo el descontento de la gente, porque ven cómo esas medidas se están tomando además en contra de las recomendaciones de la UE.

A nivel general, no veo nada cualitativamente distinto en el caso gallego.

Alejandro Serrano: Aparte de catedrático e investigador, Jorge Mira es un activo divulgador, en una faceta de la ciencia española ciertamente descuidada. ¿Cómo podríamos acercar mejor la ciencia al conjunto de los españoles?

“Por cercanía en mi grupo, lo que más sigo son las aplicaciones en nanomedicina. Los avances en el plano “mecánico”, sumados a la carrera imparable del conocimiento genético, hacen que los avances de la medicina sean de lo más esperanzador”.

Jorge Mira: No estoy de acuerdo con que sea una faceta descuidada: cada vez hay más y mejores divulgadores. En este apartado, cualquier tiempo pasado fue peor, sin duda.

¿Es necesario que medios como el nuestro y los investigadores colaboren más o la batalla es más complicada?

Es necesario que las colaboraciones vengan de diferentes ámbitos y, de hecho, así está ocurriendo. Se está avanzando en la actividad divulgativa.

¿Qué falla en este divorcio de facto entre ciencia y el español de a pie? ¿Es el dinero el elemento clave?

El dinero siempre es un ingrediente importante, pero la principal causa del divorcio es la distancia que hay entre la clase científica y el ciudadano de a pie. La ciencia progresa de un modo casi exponencial: cada vez se abre más brecha entre la ciencia punta y el ciudadano. Para superar esa brecha, el científico debe bajarse de su montaña, porque el ciudadano no puede escalarla.

El problema son las carencias de los científicos para bajarse de la montaña. No contactan bien con su público porque, en primer lugar, no identifican bien el grupo destinatario de su actividad. Algunos hablan como para sus colegas de departamento o gente con formación universitaria y esperan llegar a todo el mundo; olvidan que la gente de a pie no tiene su formación y, en ese caso, sus mensajes solo llegan a una fracción pequeña del gran público.

Como síntoma de esto, a mí me sigue llamando la atención ver, por ejemplo, cómo en muchas convocatorias de premios se sigue hablando de “divulgación rigurosa”. ¿Acaso los convocantes no sabe que “divulgar” viene de “vulgarizar”? Para aprender la teoría de la relatividad de forma rigurosa, hay que matricularse en ciertas asignaturas de electromagnetismo o mecánica de la facultad de física; si lo que se quiere es divulgarla, habrá que vulgarizar el mensaje, no rigorizarlo. La imagen “planetaria” que se usa para describir el átomo de hidrógeno (una carga positiva rodeada por una negativa que la orbita en un círculo) es una vulgarización, una deformación de una realidad más compleja.

Alejandro SerranoEs director del programa ConCiencia, puesto en marcha en 2006, y que trata de divulgar la ciencia en nuestro país. En todo este tiempo, han invitado a insignes primeros espadas mundiales, como Stephen Hawking, Roger Penrose y John F. Nash, entre muchos otros. No pocos de ellos con el premio Nobel en su haber.

Jorge Mira: El programa ConCiencia es un milagro que se ha ido fraguando poco a poco. La idea inicial era simplemente traer a científicos importantes, pero ya desde el primer momento me lancé el reto de traer solo a Premios Nobel (o equivalente en matemática y ciencias de la computación) y, sorprendentemente, se ha conseguido.

En el año 2008 articulamos una nueva acción para traer a científicos cuya imagen era de impacto mundial, pero que no tenían el Nobel: ahí surgió el Premio Fonseca como actividad satélite del Programa ConCiencia, que hasta ahora han recibido Hawking, James Lovelock, David Attenborough y Roger Penrose.

¿Qué dos invitados le impresionaron más y porqué?

Jorge Mira: Del programa ConCiencia, John Nash, por la historia personal que arrastraba. Del Premio Fonseca, Stephen Hawking, por sentir de cerca, durante la semana que pasó en Galicia, el impacto colosal que crea en la ciudadanía.

¿Cuánto de científica –y de plausible- tiene la Hipótesis de Gaia, por la que el programa premió a James Lovelock?

Jorge Mira: El Premio Fonseca 2009 se le concedió por ser pieza base en la construcción de la actual conciencia medioambiental. Antes de responder a su pregunta, debo decir que la hipótesis de Gaia puso encima de la mesa argumentos fundamentales, unos cimientos a partir de los cuales se han ido desarrollando los matices, que cada vez son más científicos y plausibles.

A aquellos que piensen que James Lovelock es simplemente un filósofo o un pensador les he de decir que es un científico con multitud de logros concretos, que arrancan ya desde la época de la segunda guerra mundial (tuvo contacto con el padre de Stephen Hawking, por cierto). Piénsese que él es, por ejemplo, el inventor del detector que usaron Rowland y Molina (Premio Nobel de Química 1995) para descubrir el peligro que corría nuestra capa de ozono. No solo se apoyaron en el descubrimiento del detector, sino también se inspiraron en los resultados que Lovelock había conseguido en la Antártida.

Alejandro SerranoCada año se realizan pequeños avances hacia la computación cuántica, aunque aún parece muy lejano el momento en que el desarrollo sea apreciable. Hace unos días, cuatro grupos investigadores utilizaron fotones, lanzados a través de un laberinto óptico. Como es de esperar, en las intersecciones la probabilidad de que tomen un camino u otro hace que salgan por un puerto u otro de entre cinco o seis, según el modelo. Luego, calculan las probabilidades teniendo en cuenta la superposición y otros factores.

Jorge Mira: Los circuitos ópticos se sirven, según los investigadores, de los ordenadores cuánticos para el cálculo. Por supuesto, aún se utilizan muy pocos fotones, y la informática clásica puede hacer el mismo cálculo en poco tiempo, pero es un inicio, pese a los problemas que plantean la absorción de fotones por el circuito y el ruido óptico. ¿Cuánto tiempo cree que necesita la computación cuántica para superar los duros inicios? ¿qué futuro podría esperarnos si finalmente se desarrolla, especialmente en el campo de los experimentos científicos, y en la sociedad en su conjunto?

Lo de “parece muy lejano” depende de la ventana temporal que uno se ponga. Piénsese que no hace ni un siglo que Hubble descubrió que había una galaxia más allá de la Vía Láctea. Si se compara el nivel de desarrollo científico actual con el de hace un siglo la diferencia es mareante.

Jorge Mira Pérez y Stephen HawkingCuando las líneas de trabajo en computación cuántica empezaron a asentarse, recuerdo que parecía una quimera el poder dar pasos hacia adelante, pero a la vista está que están rompiendo barreras que antes parecían imposibles.

No me atrevo a hacer predicciones, pero qué duda cabe que cambiará muchos aspectos de nuestra sociedad, basada en las capacidades de computación. El enfoque cuántico cambiará los paradigmas de computación, así que no creo que sea descabellado pensar en una nueva sub-revolución tecnológica.

Alejandro SerranoHace unas semanas, a través de la nanotecnología, se consiguió un avance sustancial en la lucha contra la esclerosis múltiple, que podría servir también para la Diabetes tipo 1 y el asma. Se ha logrado transformar una nanopartícula biodegradable en un vehículo perfecto para engañar al sistema inmune y que este libere un antígeno que detenga su ataque a la mielina y pare el desarrollo de la esclerosis múltiple remitente-recurrente en ratones, según una nueva investigación del Northwestern Medicine estadounidense. Este es sólo un ejemplo de sus aplicaciones. Usted suele investigar sobre magnetismo en sólidos y nanotecnología. ¿Sus posibilidades terapéuticas e investigadoras superan con creces sus peligros?

Jorge Mira: Ciertos avances pueden ser usados para bien o para mal, pero eso no es culpa de su descubridor, sino de quien no lo usa como es debido. Yo soy de los que siempre ve el vaso medio lleno en estas cuestiones. Si comparamos nuestra calidad de vida con la que había hace un siglo, la mejora es evidente y eso es debido a que las bondades de la ciencia han superado a sus peligros.

¿Estos últimos han sido magnificados por los medios? ¿Cuáles son los reales y cuáles los imaginados?

Los medios son, en su mayoría, empresas privadas que viven de la venta de la información y en consecuencia deben empaquetarla de un modo agradable. Creo que en el caso de la nanotecnología no se ha ido tan rápido como se fantaseaba hace una década, pero a lo largo de este siglo muchos de esos sueños serán realidad. Los resultados más cercanos se producirán –ya se están produciendo- en el campo de la electrónica (el terreno clásico de la miniaturización), pero además en el campo del diseño de materiales y en el transporte de fármacos.

Alejandro SerranoNanoláseres con tamaños menores de los permitidos por la difracción de la luz, fusión entre la ciencia de los materiales y la óptica para avanzar en la computación cuántica, puertas lógicas biológicas para luchar contra el cáncer y las intoxicaciones, células solares biohíbridas… ¿Qué avances apasionan más a Jorge Mira, qué temas sigue a nivel internacional? ¿qué considera más importante?

Jorge Mira: Por cercanía en mi grupo, lo que más sigo son las aplicaciones en nanomedicina. Los avances en el plano “mecánico”, sumados a la carrera imparable del conocimiento genético, hacen que los avances de la medicina sean de lo más esperanzador.

Pero, por otro lado, debemos ser conscientes del punto de inflexión en el que estamos en la física: aparte de la carrera por el control del mundo cuántico, a raíz del descubrimiento de la expansión acelerada del universo en 1998 (Premio Nobel de Física 2011) resulta que la materia que conocemos es solo el 4% del universo. Es imposible no apasionarse pensando en lo que puede salir de ese 96% desconocido.

Alejandro Serrano¿Cómo se aplican sus teorías sobre la convivencia entre dos lenguas en un mismo lugar, publicadas en New Journal of Physics a Galicia, Cataluña o el País Vasco, por poner ejemplos?

Jorge Mira: El resultado final de la competición entre dos lenguas depende de lo que definimos como distancia entre ellas: en el caso gallego, una distancia pequeña permite que puedan coexistir las dos. En el caso vasco, al ser euskera y castellano tan distintos, creemos que el sistema no es naturalmente estable (es decir, que no podrían coexistir las dos de modo natural, sin políticas de fomento lingüístico). Cuanto al caso catalán, no me puedo pronunciar, tendríamos que ajustar a nuestras ecuaciones unos datos de los que aún no disponemos.

Alejandro Serrano: La lista de premios y menciones que acumula es ingente, así como sus publicaciones a nivel internacional o los programas de radio y televisión en los que ha participado. ¿El reconocimiento le ayuda especialmente en su faceta divulgadora?

Jorge Mira: Sí, porque mi actividad divulgativa está dirigida a público masivo. Qué duda cabe que los galardones ayudan a visibilizarlo a uno y refuerzan su carta de presentación.

Alejandro Serrano: Aparte del campo estrictamente científico, posee también distinciones y títulos en ajedrez, baile de salón, esgrima, carreras populares, natación y taekwondo. ¿Le alcanzan las horas del día para tanta actividad? ¿duerme Jorge Mira?

Jorge Mira: Sí, me llegan las horas. La acumulación de actividades es posible gracias a una cierta organización del tiempo y, también, a llevar un modo de vida bastante centrado en ellas. Tengo la suerte de que me gusta lo que hago, así que, como para muchos científicos que conozco, mi trabajo es también mi pasatiempo y puede ir más allá de los horarios laborales oficiales sin causarme ningún tipo de conflicto.

Nos gustaría agradecerle su disposición para esta entrevista, y desearle suerte en su futuro profesional y personal. ¡Abrazos!

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