Una actualización de los mitos de Fausto en la Praga de 1938.
Es complicado abordar una reseña como la de El Diablo y Coral sin caer rápidamente en el terreno del spoiler. Podríamos decir, por ejemplo, que estamos ante una historia que presenta un diálogo muy cercano entre Satanás y los humanos pecadores que terminan en el infierno como consecuencia de sus propios actos. También podríamos empezar hablando sobre cómo los nazis comenzaron a acosar a los judíos que vivían en Praga meses antes del comienzo de la 2.ª Guerra Mundial y de cómo eso puede pasar factura a los miembros más jóvenes de una comunidad que no entienden el odio que les profesan muchos sectores de la sociedad, pero también podríamos hablar de lo mucho que puede llegar a complicarse la relación entre un padre y su hija cuando la comunicación falla y solo salen a relucir los reproches y los gritos.
Por suerte, Josep Homs habla de todos esos temas y de muchos más en El Diablo y Coral y, en todos los casos, lo hace con una cercanía y una originalidad que nos ha sorprendido desde el primer momento.

El Diablo que acompañaba a una niña
Nada más abrir las páginas de esta nueva obra publicada en España por Norma Editorial descubrimos que el mismísimo Diablo ha quedado atrapado en el reino mortal tras enlazarse con una chica adolescente llamada Coral. El origen de ese enlace es un misterio que no revelaremos aquí, pero basta decir que ambos están obligados a colaborar y a ayudarse mutuamente hasta romper el enlace si quieren poder seguir caminos separados en algún momento de sus vidas.
A diferencia de lo que podríamos esperar, la obra no intenta que empaticemos con el demonio dándole una personalidad afable y simpática y, en lugar de ello, presenta una relación basada en la desconfianza, el regateo y la colaboración forzada que sienta como un guante al tono y el estilo de la obra. Aunque Coral es una persona de buen corazón, no duda en engañar, mentir o robar si es necesario, lo que da lugar a conversaciones muy interesantes sobre lo que está bien y lo que está mal e, incluso, en qué casos una acción bienintencionada puede provocar que nuestra brújula moral se desvíe por completo.
Con ese telón de fondo, Homs nos narra una historia en la que la comunidad judía empieza a sentirse muy presionada por el ejército nazi que pasea por las calles de Praga atacando a los miembros de su comunidad y, para frenarlos, buscan invocar al antiguo Golem del folclore judío. Esta trama, de la que no revelaremos más, es el detonante de una historia que involucrará tanto a Coral como a su padre, un antiguo rabino especializado en exorcismos que juega un papel más importante de lo que podría parecer en un primer momento.

Más allá del conflicto histórico
En lugar de limitarse a hablar de la represión del pueblo judío por parte del ejército alemán, Homs nos va llevando de un lugar a otro mientras descubrimos más datos sobre el pasado de la protagonista y de cómo ha terminado vinculada al Diablo, mientras vemos cómo este alimenta y enciende los mayores males del ser humano, mientras juzga hasta los más pequeños errores que cometen las buenas personas con las que se cruza en su viaje.
Es, en definitiva, una historia de personajes con toques fantásticos que deja espacio a la reflexión y a la sorpresa, ya que siempre consigue darle un nuevo giro para mantenernos pegados a las páginas del tomo y, por suerte, el dibujo acompaña a la perfección.
El rol habitual de Homs en el mundo del cómic es el de dibujante y, aunque en esta ocasión también se ha encargado del guion, queda muy claro que ha dedicado el mismo esfuerzo a dar forma a cada una de las viñetas de la obra.
El estilo artístico es muy plástico, creando personajes y escenarios que parecen sacados de un cuento infantil europeo de la década de los 50, y lo cierto es que el resultado encaja a la perfección, especialmente a la hora de crear los planos cercanos de Coral y Satanás durante sus diálogos. Además, Praga está fielmente representada, y cualquier lector que haya paseado por sus calles reconocerá fácilmente muchos de los lugares por los que se mueven los protagonistas.
Homs tampoco ha dejado pasar la oportunidad de incluir referencias a películas clásicas como El Exorcista, con viñetas que tienen la intención de ser claramente reconocibles por los amantes de las obras a las que homenajea, e incluso en esos casos están totalmente integradas en el estilo y estructura de la historia.
Conclusiones de la reseña de El Diablo y Coral
Antes de empezar a leer pensábamos encontrarnos ante una historia de fantasía con tintes de terror, pero El Diablo y Coral es mucho más. Es una historia original, fresca y diferente a mucho de lo que podemos encontrar en las librerías actuales y lo hace sin renunciar a incluir giros de guion, personajes interesantes y un dibujo muy llamativo que encaja como un guante en la historia que ilustra.
Como suele ocurrir en estos casos, no es una obra para todo el mundo, pero si os ha llamado la atención esta reseña, os recomendamos que le deis una oportunidad.

























