Joan Didion
Joan Didion, en el 2008, durante el Brooklyn Book Festival en New York City. Creative Commons (CC BY-SA 3.0)

«La vida cambia deprisa.
La vida cambia en un instante.
Te sientas a cenar y la vida que conocías se acaba.
La cuestión de la autocompasión».

Sobre las nueve de la noche del 30 de diciembre de 2003, el marido de Joan Didion, el también escritor John Gregory Dunne, se encontraba sentado a la mesa en la que ambos se disponían a cenar. Ella removía la ensalada, cuando de repente notó el silencio. Vio que él tenía la mano izquierda levantada y que estaba encorvado e inmóvil. Ella pensó que se trataba de una de sus bromas, y se lo recriminó con un «no hagas éso». Pero él no respondió y se desplomó en el suelo. Intentó levantarlo, pero al final desistió y llamó al servicio de urgencias del New York – Presbyterian, que se llevaron a John en una ambulancia.

Él jamás se recuperó. De repente, tras 40 años de convivencia, apenas interrumpida por breves ausencias, Joan nota la falta de un referente constante en su vida, y ha de enfrentarse a la pérdida con mayúsculas, a una nueva realidad que le resulta tan ajena como odiosa. A una despedida abrupta y a un duelo que además incluye toda una suerte de fastidioso e ingrato papeleo, trámites de todo tipo y punzadas de dolor continuas, a medida que aprende a decir adiós, en pequeñas dosis, a todo un mundo que compartía con una de las personas más importantes de su vida. Joan ha de aprender a vivir de nuevo, y al menos durante un tiempo, ella misma será otra persona. Una persona incómoda y de la que no puede fiarse en absoluto.

Nacido como terapia personal, “El año del pensamiento mágico” es también un regalo al mundo, un testimonio lúcido, inmisericorde y desprovisto de vergüenza, que puede ayudar a otras personas

En “El año del pensamiento mágico” (Literatura Random House) Joan Didion rememora la muerte de su marido y el año en el que los puntos cardinales de su mente cambiaron radicalmente para enfrentarse a una pérdida tan devastadora como repentina. Este ensayo, en el que se transita como si de una novela se tratase, comienza con las cuatro frases que se pueden leer al comienzo de este artículo, escritas por la autora en los primeros días que se sucedieron a la muerte de John. Unas palabras que podría suscribir cualquier persona que haya pasado por el mismo lance, pero que Didion utiliza como preámbulo para firmar un texto tan lúcido como honesto y transparente; tan doloroso como impactante; tan humano que huye como de la peste del sensacionamismo barato. Es un texto terapéutico, destinado a superar lo inimaginable, que ayuda no solo a su autora, sino también a cualquier persona que se acerque a él.

Joan y John eran cada uno una extensión del otro. No solo vivían juntos, sino que trabajaban juntos, casi toda su vida social convergía, se corregían los textos el uno al otro y se criticaban constantemente. Tenían una hija en común, Quintana, a cuyo alrededor giraba la vida de ambos. La joven tuvo que ser ingresada inconsciente en la unidad de cuidados intensivos pocos días antes de la muerte de John, por una neumonía y choque séptico, y estuvo a punto de fallecer. John no volvió a ver a su hija despierta tras el infarto masivo; Quintana se recuperó, pero él no pudo conseguirlo.

Un intento de mantener el control de una vida que carece de timón

Portada de El año del pensamiento mágico, de Joan Didion.Joan ha de enfrentarse a la muerte de John y a la incertidumbre sobre el estado de Quintana de una sola tacada, y los meses siguientes, marcados por la recuperación física y anímica de ambas, son fiel reflejo del estupor y la dureza de este momento de su vida, de la desorientación que vive la escritora en todos los instantes de su vida. Se sorprende a sí misma con pensamientos delirantes, propios del pensamiento mágico, en un intento de mantener el control de una vida que carece de timón, que se ve arrastradas por unos sentimientos extraños, ajenos a su cabal modo de ver el mundo.

En “El año del pensamiento mágico” vemos a Didion tomar conciencia de todos los cambios que la asaltan, a nivel físico y psicológico, a una revisión constante del pasado compartido con John, a la búsqueda de un sentido incluso en sucesos sin conexión alguna. Joan se encuentra tomando decisiones por instinto, sin intervención alguna de la lógica más elemental, sin poder asumir en ningún momento que John, su John, jamás volverá. Y la escritora que hay en Joan necesita interpretar y asimilar con palabras impresas todo aquello por lo que está pasando, como ha hecho toda su vida.

Didion se venga de la parca desnudándola

Este libro, nacido como terapia personal, es también un regalo al mundo, un testimonio lúcido, inmisericorde y desprovisto de vergüenza, que puede ayudar a otras personas. Estamos ante un libro que impacta, emociona y logra desvestir por completo la forma en que nos enfrentamos a la muerte en Occidente. Didion se venga de la parca transcendiendo su misticismo, su aura lívida, su acartonada presencia, para mostrarnos el día a día de un proceso tan natural como doloroso.

Atravesada por las cicatrices pero valiente, la figura de la escritora se agranda a cada página, armada con una claridad cegadora en busca del consuelo, alejada todo lo que le es posible de la autocompasión. No es de extrañar que haya cautivado a lectores de todo el mundo, y que en 2005 “El año del pensamiento mágico” se alzase con The National Book Award en EE.UU. Estamos ante un libro superlativo, que de veras merece estar en cualquier biblioteca, muy íntimo pero al mismo tiempo generosamente universal.

Joan Didion

Joan Didion (Sacramento, 1934 – Nueva York, 2021) fue una célebre novelista y periodista estadounidense. Graduada por la Universidad de Berkeley en California, se le concedió el doctorado honoris causa en letras por las universidades de Harvard y Yale.

Comenzó trabajando en la revista Vogue, donde ejerció de editora y crítica de cine, y fue colaboradora habitual de The New York Review of Books. Junto a su marido, John Gregory Dunne, escribió también guiones cinematográficos, entre los que se encuentra el basado en “Según venga el juego”, llevada al cine por Frank Perry y protagonizada por un joven Anthony Perkins.

Es autora de las novelas “Río revuelto”, “Según venga el juego”, “Book of Common Prayer”, “Democracy” y “The Last Thing He Wanted”. También de varios libros de memorias, como “Where I Was From”, “Noches azules” (del que no hemos hablado aquí para no revelar otros detalles) y el aclamado “El año del pensamiento mágico”, que fue ganador del National Book Award y finalista del Premio Pulitzer y del National Book Critics Circle Award. A lo largo de su carrera publicó diversos libros de ensayo sobre la cultura y la política norteamericanas, una selección de los cuales se incluyen en “Los que sueñan el sueño dorado”, así como “Lo que quiero decir”, una colección de sus primeros artículos y crónicas, o sus anotaciones inéditas, recogidas en “Sur y Oeste”.

 

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Cofundador de Fantasymundo, director de las secciones de Libros y Ciencia. Lector incansable de ficción y ensayo, escribo con afán divulgador sobre temáticas relacionadas con el entretenimiento y la cultura cercanas a mis intereses.

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