La industria del videojuego español está en auge. Y no porque hemos vuelto a nuestra época dorada, sino porque cada día hay más estudios de videojuego patrios que se dedican a desarrollar títulos de corte indie para las consolas de última generación. Y algunos no tan indies, véase el caso de los últimos Castlevania, dirigidos por Enric Álvarez y su equipo de Mercury Steam, o Blues and Bullets, Anima: Gates of Memories, Maldita Castilla o la conocida franquicia InviZimals son otros de los ejemplos de que la industria del videojuego español sigue vivita y coleando. No quizás como la Edad de Oro del Software español que vivimos algunos como yo en la década de los 80, pero algo es algo.

Este auge está potenciado por un programa pionero en el mundo del videojuego, entre otras cosas, como PlayStation Talents, un apoyo patrocinado por Sony que intenta darle alas a España para que sea un referente internacional en este universo de bits, polígonos, píxeles y texturas. Entre algunos de los juegos bendecidos por este programa tenemos a Drawfighters para PlayStation 4, el título que hoy nos ocupa.

Drawfighters

WildBit Studios es el encargado de traernos a nuestros hogares un curioso videojuego que intenta mezclar, sin conseguirlo, la lucha libre mexicana, un sistema de combate estratégico inspirado en Pokémon y la interacción con una app externa para dispositivos móviles que podría haber alargado algo más la vida del videojuego. Sin embargo, es una lástima que el producto final deje mucho que desear, haciendo que nuestra experiencia sea similar a ver todas las temporadas de Cuéntame sin descanso y con palillos en los ojos para mantenernos despiertos.

No queremos desprestigiar el trabajo realizado por este estudio ibérico, para nada. Tiene muchos fallos y la mayoría subsanables. El problema está en su contenido jugable, cómo se plantea y lo aburrido que puede llegar a ser. Drawfighters nos mete de lleno en el mundo de la lucha libre mediante avatares cómicos tipo cartoon que basan su fuerza en poderes elementales. Partiendo de esa base, tenemos que «jugar» con nuestro equipo de tres combatientes para que gane al poder elemental enemigo, haciendo cambios, utilizando habilidades opuestas, etc.. Y aquí vienen los problemas.

Drawfighters

Nótese que hemos resaltado la palabra «jugar» no por nada, sino porque es lo que menos vamos a hacer durante todo el contenido del juego. Nuestra interacción en el combate es la de pulsar un solo botón, ni mando direccional, ni gatillos ni nada que se le asemeje, solo un botón. Una vez decidida la habilidad a ejecutar, se mostrará en pantalla una tediosa animación de larga duración que hace que los combates sean aún más soporíferos de por sí. Si todo esto os parece poco, cada vez que los combatientes realicen su acción, terminará el turno para dar comienzo el segundo con… sí, lo habéis adivinado, otra interrupción con animaciones que alarga aún más los combates. Y si estos acabaran a las dos o tres rondas, todavía podría ser pasable, pero la media de cada batalla dura entre 15 y 20 rondas. ¡Pero no se vayan, todavía hay más! ¿Os hemos contado que son cinco las peleas que se necesitan para completar cada uno de los tres torneos que posee el juego? Servidor no es de números, más bien de letras, pero os aseguro que a mitad del primer torneo querréis sacaros los ojos con las manos y sin anestesia.

La idea de los combates tres contra tres no es mala y funciona en otros títulos de tremendo calado. Tampoco lo es que se usen fuerzas elementales para abatir al oponente o el planteamiento del título. Lo que es una mala idea en sí es llenar los combates de animaciones aburridas y similares entre sí, aturdirnos el cerebro con paradas entre cada ronda y hacernos creer que la lucha mexicana es así, cuando ni el decorado o los comentaristas dan fe de ello o que el videojuego solo tenga tres torneos (aunque esto casi que se agradece).

Drawfighters

En lo técnico hay una de cal y otra de arena. Por una parte, el apartado gráfico se deja querer. El diseño de los personajes está muy bien conseguido y técnicamente, aunque podría ser mejor, es bastante sólido para ser un producto indie. Está claro que no exprime la potencia de PlayStation 4 o que incluso podría ejecutarse sin problemas en PlayStation 3, pero lo importante al fin y al cabo es que el juego sea divertido y bien construido.

Drawfighters cuenta con textos y voces en español, pero deja bastante que desear en ambos apartados. Los textos tienen faltas ortográficas y da una mala imagen al producto, algo que la repetición de los mismos acentúa todavía más. Las voces suelen narrar lo que el texto expone y, aunque son bastante divertidas y están muy logradas, escucharlas comentar lo mismo una y otra vez acaba aburriendo. El mayor tirón de orejas se lo llevan los efectos especiales, grabados a una bajísima calidad y que en multitud de ocasiones no van en consonancia de calidad con las melodías o comentarios de los presentadores. Son como pegotes sonoros añadidos a las acciones del combatiente.

En modos de juego anda algo bastante seco puesto que únicamente tenemos tres torneos a completar. Más allá de eso la única rejugabilidad que posee el juego es la de intentar conseguir todas las habilidades para nuestros avatares e intentar crear al combatiente perfecto. Sin embargo, hay que hablar de la interactividad con la APP para dispositivos móviles que ha creado WildBit Studios para la ocasión, algo que quizás sea lo mejor del videojuego. Se trata de una aplicación que permite a los usuarios crear a mano alzada a su propio luchador utilizando la pantalla del móvil (o tableta), «tunearlo», darle vida y trasladarlo a la versión para PlayStation 4 de Drawfighters. El resultado no es que sea para tirar cohetes, pero os aseguramos que os vais a reír mucho cuando aparezcan vuestras creaciones en pantalla

Drawfighters

Como hemos dicho anteriormente, la mayoría de los fallos son subsanables mediante parches como podría ser la variedad de comentarios, las faltas de ortografía o la mejora en el sonido. Incluso podrían ir más allá y hacer los combates algo más rápidos a como lo son actualmente. Sin embargo, Drawfighters tiene un problema gordo: es aburrido y tan solo tiene un modo de juego. Aún haciendo uso de la APP externa creada para la ocasión, el videojuego de WildBit Studios peca de ser simplista y parco en términos jugables. La idea no está nada mal y podemos aseguraros que el proceso de crear luchadores para combatir contra la máquina es bastante divertido, pero se queda en agua de borrajas cuando ni tiene modo para dos jugadores o un simple modo online. ¿Si lo recomendamos? Depende del tipo de jugador. Si te gusta apoyar la industria indie y sobre todo la española, sí, por supuesto. Si por el contrario eres un jugador curtido en mil batallas, Drawfighters puede quedarse algo corto para ti.

Ricardo Fernández
Comencé con Asteroids en recreativa y todavía sigo jugando. Juntaletras del sector de los videojuegos desde hace más de una década.

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