Doom 3 | Fantasymundo

De vuelta al Infierno

¿Qué aficionado a los videojuegos no conoce la saga Doom? Esta saga que revolucionó el mundo de los videojuegos mostrándonos un mundo tridimensional que pocas veces antes había sido vista. Esta saga que comenzó en el año 1993 fue durante años la clave de los FPS (juego de disparos en primera persona) que fueron llamados hasta hace bien poco “juegos tipo Doom”. Aquel juego original funcionaba en un 486 a 60 MHz con 4 MB de RAM. Después vinieron más entregas como Doom II, Ultimate Doom o Doom 64 para Nintendo64.

Ahora después de más de una década desde que el Doom original viese la luz en aquel modesto ordenador nos llega la última entrega, Doom 3, la cual sirve de benchmark para probar la potencia de los ordenadores de última generación (y es que los requisitos exigidos por este juego no son pocos).

Doom 3 nos pone en la piel de un marine que llega a Marte destinado a las instalaciones de la UAC en el año 2145. Estas instalaciones son de una corporación que investiga varias tecnologías punteras y que recorreremos a lo largo del juego hasta que nos parezcan realmente repetitivas y mareantes debido a que más que unas instalaciones científicas parecen un gigantesco laberinto. Justo tras su llegada (que coincidencia) empieza a desatarse el desastre, la puerta del infierno ha sido abierta y sus criaturas están caminando libremente por las instalaciones poseyendo a todo el que encuentran en su camino para que se una a su ejercito de invasión. ¿La misión a cumplir? Sencillo, solo tienes que acabar con el enemigo con poca o ninguna ayuda con el armamento que puedas encontrar en tu camino antes de que las naves de apoyo lleguen desde la Tierra y estos monstruos puedan salir de Marte para colonizar otros planetas.

Un shooter frenético

Doom 3 recoge un sistema de juego que apareció ya en el Half-Life original, un juego de acción en primera persona donde interactuamos con otros personajes que nos hablan y con objetos que podemos usar en nuestro beneficio. Todo esto nos lleva a hablar con otros personajes para que nos digan que hacer o para que nos abran el camino. También nos encontraremos con videos de la UAC que podremos ver en la PDA que llevamos en el juego y así conocer mejor las instalaciones, además de poder encontrar PDAs de otros personajes y leer su correo o anotaciones sonoras con el fin de conseguir información que nos ayude a seguir adelante.

En el juego si hay algo que destaque además de la acción incesante son los gráficos. El motor gráfico de Doom 3 esta cuidado al detalle y rebosa potencia por todos lados. Los modelos de personajes y enemigos además de los mapas cuentan con una cantidad de polígonos grandiosa que unidos a la iluminación realista nos encontramos con una calidad poco vista. Y digo poco porque el único defecto a los gráficos del Doom 3 es que los elementos naturales son demasiado artificiales y las texturas dejan bastante que desear, sobre todo en elementos orgánicos. Aun así no es de extrañar que el motor gráfico de Doom 3 este siendo utilizado en otros juegos como Quake 4. En cuanto al sonido los efectos de sonido envolvente nos meten en la atmósfera del juego a la perfección y escuchar las voces de los personajes es una ayuda para el jugador teniendo en cuenta que hay mucha información que se da por este canal que es necesaria para conseguir algunos objetivos en el juego (por ejemplo, en algún momento dado una grabación sonora nos da la contraseña para abrir un armario).

Un Infierno oscuro

Quizás el mayor problema que se encuentra el jugador al enfrentarse a este juego es la jugabilidad. No por el control, que es tan perfecto e intuitivo como en el resto de juegos de este tipo, sino por la dificultad que supone el juego. La mayoría de los escenarios son demasiado oscuros, esto nos obliga a usar la linterna para movernos por el mapeado, pero al usar la linterna no podemos usar ningún arma, por lo que nos vemos obligados a cambiar constantemente entre la linterna y las armas disparando a oscuras en muchas ocasiones sin saber cuando hemos matado al enemigo o si le estamos dando realmente. Esto no debería ser mayor problema sino fuese porque la cantidad de enemigos y su fuerza es desmesurada incluso en el modo más fácil del juego. Pasarse el juego aun en modos fáciles sin recurrir a ningún truco es una tarea casi imposible para el jugador medio. Esto se ve sobre todo en los enemigos finales, que requieren una cantidad inmensa de disparos en un escenario muy reducido y normalmente con poco o nada con lo que curarse o recargar las armas. Aun así los enemigos normales nos dificultan mucho las cosas ya que encontrar botiquines con los que recuperar nuestra vida es bastante poco común cuando avanzamos en el juego y hay enemigos que con un par de ataques nos dejan con la vida a cero. Quizás los desarrolladores del juego, los chicos de ID software, deberían haber reducido la dificultad más, al menos en los modos más fáciles del juego o haber puesto una curva de dificultad más suave ya que jugadores novatos en este genero pueden sentirse decepcionados al verse incapaces de superar alguna parte del juego por mucho que lo intenten.

Un Doom que no es para todos

Resumiendo Doom 3 es un juego muy esperado que nos da acción como ningún otro FPS. Pero debido a su sistema de juego solo es recomendable para aquellos adictos al género que tengan ganas de mucha acción y enfrentarse a decenas de enemigos simultáneamente. Novatos y gente sin un ordenador de ultima generación abstenerse.

Idioma de voces y textos: castellano.
Formato: 1 DVD.
Requisitos mínimos: Procesador a 1.5 GHz (Athlon o P4), 384 MB de RAM, Tarjeta gráfica de 64 MB, 2 GB de espacio libre.

Luis Collado
Director de la sección de videojuegos. Economista especializado en marketing. Hablo de videojuegos, cine y libros siempre que puedo.

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