En una sociedad devastada por las estatuas, donde hasta los supervivientes de una antigua ciudad son inhóspitos, una religión de alabanza al Sol surge para combatir el mal.


En junio de 2025 pudimos ver por primera vez el anuncio de Crisol: Theater of Idols, un título de terror / aventuras en primera persona con varios elementos del folclore español que prometía convertirse en uno de los juegos más esperados del 2026.

Finalmente se lanzó a la venta el 10 de febrero de este mismo año, logrando situarse en el top 10 de juegos más vendidos en Steam.

Desarrollado por Vermila Studios, este juego se adentra en el simbolismo y cultura española, mezclándola con mecánicas y jugabilidad de reconocidos títulos de los videojuegos de terror y aventuras.

En este análisis veremos cómo Crisol: Theater of Idols se puso a la venta sin generar mucho alboroto y a día de hoy es un claro aspirante a juego del año.

Sobre su estudio

Vermila Studios es un estudio de desarrollo de videojuegos indie con sede en Madrid cuyo primer título lanzado al mercado ha sido, precisamente, Crisol: Theater of Idols. Sin embargo, no sólo saben crear buenos juegos, sino que también están especializados en la creación de proyectos 2D, 3D, animación así como efectos visuales de alta gama para otras empresas.

El equipo de Vermila nació como un equipo creativo apasionado por los videojuegos. Su filosofía, “jugar con fuego”, queda reflejada en su logo, así como en un modo de trabajo intenso, con altos dotes de determinación e imaginación.

Actualmente se trata de un estudio boutique con pocos empleados, lo que no ha impedido que puedan ser galardonados con premios de la magnitud de un Epic MegaGrant, un reconocimiento de Epic Games, que apoya propuestas técnicas o creativas destacadas.

Además de haber estado trabajando en su propio juego, Vermila se está estableciendo como un desarrollador capaz de ofrecer servicios creativos a estudios de mayor tamaño, lo que les permite participar en proyectos globales ampliando su repercusión internacional.

Una historia innovadora e insuperable

En Crisol jugaremos en una versión vintage y oscura de España, conocida como Hispania, y manejamos a Gabriel, un soldado con una misión de peso divino en la isla maldita de Tormentosa.

Nada más llegar a la isla, nuestro protagonista se ve atrapado en una trama de cultos, sectas religiosas, rituales sangrientos y estatuas que cobran vida. 

A lo largo de la trama, iremos dilucidando los hilos que mueven las religiones en Tormentosa, e iremos averiguando más sobre ciertos personajes NPCs que nos acompañarán a lo largo de la aventura.

Todo esto estará enmarcado en un contexto con abundantes símbolos religiosos acordes a la narrativa del juego, haciendo uso de elementos del folclore español, donde la historia de Gabriel estará marcada por la supervivencia, la fe y el sacrificio.

Gameplay innovador y eficaz

Últimamente esperamos que, cuando nos adentramos en un nuevo videojuego, tengamos que aprender un intrincado sistema de progreso y habilidades que destaquen por encima de otros juegos del mismo género y lo hagan único.

En Crisol: Theater of Idols esto no sucede, porque lo cierto es que el juego posee suficiente personalidad como para destacar únicamente por sus mecánicas.

En este título, un shooter en primera persona, tendremos que progresar a lo largo de un mapa de intrincados secretos, con abundantes enemigos y algunos puzles de baja complejidad, para lo cual nos ayudaremos de nuestra propia arma de fuego y un cuchillo.

Estas herramientas, que no son novedosas en sí mismas, sí que tienen un rasgo distintivo; la pistola funciona gracias a nuestra sangre y el cuchillo lo afilamos en la extendida moto del afilador a nivel nacional.

Dos particulares que hacen que la mecánicas principales de su jugabilidad destaquen por sí mismas, puesto que cuando queramos recargar nuestra arma lo haremos con la sangre de Gabriel, por lo que bajará la vida del protagonista y para poder afilar el cuchillo tendremos que disponer en el inventario de gasolina para poder poner en marcha la motocicleta que nos permita realizar dicha acción.

Estas acciones pueden complicarse todavía más según la dificultad que hayamos elegido, existiendo tres niveles, expandiendo más su uso según las habilidades que vayamos desbloqueando dentro del sistema de progreso del juego.

No son muchas las habilidades que podemos conseguir para nuestro protagonista, pero son más que suficientes como para avanzar en la trama y tener sensación de progreso en el combate.

Un mapa que encaja a la perfección

Por otra parte, en Crisol es muy importante la exploración en un mapa que, aunque bien delimitado, no deja de ser lo suficientemente extenso como para que la investigación por sus diferentes secciones nos resulte interesante sin llegar a abrumarnos. Mediante ésta, podremos ir consiguiendo más recursos y descubriendo secretos así como distintos guiños a la cultura española.

A medida que vayamos absorbiendo la sangre de diversas víctimas a lo largo y ancho de Tormentosa, así como de varios animales que iremos encontrando (una de las mecánicas principales para recuperar vida dentro del juego) podremos conseguir emblemas que a su vez servirán para desbloquear cofres.

Por último, en la base central de la isla, podremos jugar a minijuegos que nos recuerdan a los juegos de las ferias de pueblo que, con un toque distintivo con la estética habitual de Crisol: Theater of Idols.

Otros aspecto a destacar

La banda sonora del juego no es el punto fuerte, pero por exigencias del tipo del juego que estamos tratando. Su ambientación, donde el terror y el sigilo son claves, hace que la música y banda sonora pasen a un segundo plano. 

Sin embargo, la canción de la pantalla de título es una maravilla de pieza. Los instrumentos que la componen constituyen un fiel reflejo de la estética del juego y de la ambientación del mismo. La cadencia de las notas dan a entender que es un juego en el que el suspense, el miedo y los sustos forman parte de la experiencia del jugador y el tono dramático trasladan al jugador totalmente a la historia que se narra en Crisol.

Como era de esperar, en Crisol: Theater of Idols hay multitud de referencias a la cultura e idiosincrasia españolas. Entre mis favoritas, los nombres de ciertos personajes (Dolores, Herminia, Lorenzo…) son los mismos nombres de muchos de nuestros familiares y amigos. Igualmente, los carteles de corridas de toros con nombres de toreros que evocan a su versión realista de nuestro mundo. Por último, personajes como la plañidera aluden a figuras que antiguamente eran oficios en pueblos y ciudades.

Un doblaje más que necesario

Por último, en una industria en la que cada vez la inteligencia artificial se está empleando de una forma menos justa, Crisol destaca por tener doblaje al castellano desde su fecha de lanzamiento.

Pensarás que esto es algo que era de esperar, pero no tendría por qué. Contratar a actores de doblajes (algunos con notable fama como Mario García) no sale barato, por lo que alabo a Vermila Studios por haber querido apostar por esto desde el principio.

Por ejemplo, el primer juego de Blasphemous (The Game Kitchen) no salió doblado al castellano desde el principio, sino que sus voces sólo estaban disponibles en inglés. No fue hasta pasados unos meses que, tras el éxito alcanzado, se pudo doblar.

No todo podía ser bonito

A pesar de que Crisol: Theater of Idols destaca notablemente en absolutamente todo lo que plantea en su obra, sólo ha habido un aspecto la misma que me ha hecho sentir un poco fuera la narrativa; las expresiones faciales de los personajes.

Cuando un personaje se muestra en pantalla hablando, sus gestos apenas cambian, se ve su cara estática y sólo gracias al parpadeo asimilamos que no estamos hablando con una de las estatuas del juego.

Me imagino que esto se debe, en parte, al elevado coste que tiene animar un rostro humano e incorporarlo posteriormente en una videojuego, por lo que resulta razonable que un estudio emergente como es Vermila haya querido potenciar otros aspectos como la jugabilidad y la estética antes que otros aspectos.

No obstante, aunque es necesario señalar esto como un elemento discordante, no creo que sea malo en sí mismo. Un juego nunca es mejor por tener mejores o peores gráficos o por tener mejor o peor animaciones de algunos elementos que no influyen directamente en la jugabilidad.

Hoy en día podemos disfrutar de títulos que tienen un apartado artístico menos minucioso, bien porque sean low-poly o porque sencillamente eligen otro estilo artístico de inspiración retro como el pixel art

A modo de conclusión

Crisol: Theater of Idols es un juego que tiene una marcada personalidad que lo hace destacar en un mercado cada vez más competitivo donde pocas son las propuestas innovadoras que acaban llegando a la mayor parte de jugadores.

Gracias a este título, te adentrarás en una experiencia de suspense marcada por un folclore propio y auténtico, donde la narrativa es atrayente y la jugabilidad resulta adictiva.

Ningún jugador debería perderse la experiencia de Crisol: Theater of Idols.

✔️ PROS:

  • Historia atrayente y entretenida.
  • Mecánicas ajustadas.
  • Doblaje al castellano.
  • Referencias a la cultura española muy logradas.

CONTRAS:

  • Expresiones faciales poco conseguidas.

🎮 PLATAFORMAS: PC, PS5 y Xbox Series.

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