Arc System Works es ya todo un estudio veterano en esto de los juegos de lucha. Comenzando con una saga que poco a poco consiguió muchos seguidores como es Guilty Gear, la aparcó por un tiempo para pasar a otra tan grande como BlazBlue, que ya cuenta con cuatro entregas y diez años a sus espaldas. Además, el estudio ha colaborado con otras sagas, como Persona de Atlus (Persona 4: Arena), o Dragon Ball, destacando el reciente FighterZ, juegos que además de contar con una gran base de jugadores son estrellas en las competiciones de videojuegos.

A modo casi de celebración, Arc System ha decidido unir cuatro sagas, BlazBlue, Persona, RWBY y Under the Night in Birth, para hacer un crossover imposible de tortas en combates de dos contra dos.
Como plato principal tenemos BlazBlue, cuya plantilla de personajes ya bastante equilibrada sienta la base de todo el juego. Persona añade muchos de los héroes que pudimos controlar en P5:A con Yuu Narukami en cabeza, utilizando su peculiar sistema de combate basado en invocaciones de persona. De la colaboración con French Bread tenemos a Under the Night in-Birth, un arcade de 2012 que aporta otro puñado de personajes a la plantilla. Por último, el anime americano RWBY añade sus cuatro protagonistas a las filas de Cross Tag Battle. Con todo ello nos quedamos con un total de 40 personajes, una cifra para nada mala hasta que caemos en la cuenta de que la mitad de ellos son desbloqueables mediante DLC de pago, teniendo disponibles en el juego base solo la otra mitad. Una decisión poco afortunada, probablemente tomada para abaratar el juego, que hace que se nos quede cara de tonto cuando nos enfrentamos durante el modo historia contra personajes que son solo controlables si los compramos.

Esta vez se nota el intento de Arc System Works de aunar un combate sencillo para los iniciados, pero profundo y variado para los veteranos, consiguiendo esta difícil tarea en gran medida. Utiliza como base BlazBlue, pero reduciendo los botones de ataque a dos, A y B, mientras que con C podremos realizar tanto ataques especiales como un ataque combinado con nuestra pareja en el combate. Por otra parte, con D podremos cambiar de luchador para que el otro recupere vida desde el banquillo (eso sí, solo los daños en color rojo). Con un quinto botón, P, el personaje secundario realizará un ataque individual, lo cual da mucho juego para combinarlo con los ataques del luchador principal y hacer combos entre ambos.
Por supuesto, seguimos teniendo comandos de ataques especiales con medias lunas y demás, algo indispensable en los títulos de ASW que nos suelen servir para realizar ataques a media distancia o golpes algo más potentes de lo habitual. Una funcionalidad bastante accesible son los auto-combos, que nos permiten realizar combos de ataques sencillos simplemente pulsando el mismo botón de ataque cinco veces. Es el ataque más básico, pero al mismo tiempo suele hacer un daño considerable, por lo que es un recurso bastante útil para los jugadores menos experimentados.

Por otro lado, la unión de personajes tan diversos aporta una gran variedad de matices distintos en los combates: La plantilla de BlazBlue cuenta con estilos diferentes, y a pesar de que se han reducido los botones de ataque, mantienen la mayoría de sus ataques característicos. los persona de Chie, Yosuke, Yukiko, y compañía nos permiten realizar combates a distancia con facilidad… pero también pueden recibir daños fácilmente. Sin olvidarnos las posibilidades que da hacer una buena combinación de luchadores, permitiendo realizar combos conjuntos bastante bestias si elegimos bien la pareja y utilizamos sabiamente el ataque P.

Los sistemas de poderes especiales de cada juego se han eliminado, sustituyendose por uno propio de Cross Tag Battle en el que la colaboración entre la pareja de luchadores es lo más importante. Por ejemplo, si uno de nuestros luchadores cae, podremos activar el modo Resonance Blaze, en el que durante un tiempo realizaremos más daño a los rivales y regeneramos los daños en rojo de nuestra barra de vida, perfecto para hacer remontadas épicas. Además, colaborando durante el combate conseguiremos rellenar una barra que, junto a las barras de energía principales, nos permiten hacer el ya conocido Astral Heat, ataque devastador que supone KO automático para el rival, pero que como imaginareis, no es nada fácil de realizar.

Respecto a los modos de juego, en lugar del clásico arcade tenemos un modo aventura, en el que combatiremos siguiendo una historia un tanto pesada y predecible uniendo a los protagonistas de las cuatro entregas, con conversaciones estilo visual novel que se me han hecho en ocasiones demasiado largas, y con una dificultad progresiva en los combates. Por supuesto habrá oportunidad de disfrutar del carisma de muchos de los personajes que se unen en el juego (y de los de pago), con algún que otro gag especialmente dedicado a los fans.

El modo práctica nos servirá como siempre para tomar contacto de las mecánicas del juego, desde las básicas hasta las avanzadas, utilizando para ello objetivos sencillos que son perfectos para familiarizarse con los controles. A parte tenemos otros modos clásicos como el de Supervivencia, que empieza con una curva de dificultad bastante pronunciada. Por último, el modo Tactics nos servirá para seguir puliendo nuestras habilidades con diferentes retos… Y hasta aquí puedo leer, ya que no se ha incluido ningún modo más para el offline, quedando algo escaso de contenido.

El online es un pilar fundamental en el juego, que nos garantiza horas de juego si somos jugadores experimentados, mientras que los más novatos lo van a tener difícil para encontrar gente de nivel bajo. Para encontrar partida utilizaremos un lobby, similar al que vimos en Dragon Ball FighterZ, en el que nos moveremos con un avatar cabezón ーque podremos personalizarー para desafiar a otros jugadores. Las partidas han funcionado en todo momento bien, sin ningún problema de lag. Podremos jugar tanto con jugadores de nuestro nivel (Aunque como ya digo, es cuestión de suerte muchas veces que no nos toque un “pro” que nos elimine en segundos) o partidas informales con jugadores aleatorios.

Entrando en materia visual, Cross Tag Battle nos da la dosis habitual de combates 2D que nos tiene habituados Arc System Works: Animaciones en pixel art de una gran calidad, muchas sacadas directamente de los juegos originales, y fondos 2.5D llenos de detalle basados en las sagas protagonistas. La banda sonora también suele ser muy potente en BlazBlue, y aquí no iba a ser menos. Desde Calamity Trigger suelo escuchar los maravillosos temas que ha dado esta saga, y con Cross Tag se repiten muchos temas clásicos, como los dedicados a los personajes, pero también podemos escuchar otros temas nuevos con la misma calidad de siempre, donde reina esa mezcla de rock duro aderezada de teclados y violines que tanto la caracteriza.

A pesar de que el precio de salida sea de 40€, el jarro de agua fría que supone tener que pagar 20€ para conseguir todos los personajes del juego nos lo llevamos si queremos tener el juego al completo. BlazBlue: Cross Tag Battle es un spin-off digno de la saga, accesible para jugadores novatos pero muy profundo para los experimentados. No es el mejor juego de Arc System, ya que la falta de modos de juego individuales y la historia, prácticamente sacada de la chistera para combinar los cuatro mundos no son de lo mejorcito que se ha visto, e incluso el apartado gráfico, aunque cuidado y ágil, ya no sorprende tanto como hace unos años. Aún con estas, no podemos negar que es un buen juego de lucha que disfrutarán los fans del género.

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