Osu! Tatakae! Ouendan! es, sin lugar a equívocos, uno de los juegos “frikis” por así decirlo más queridos y aclamados de Nintendo DS. Este fabuloso juego musical, exclusivo de Japón, ha levantado auténticas pasiones, contando con legiones de fans en todo el mundo (En España es el juego más importado de la doble pantalla junto con los dos Jump Superstars).
Ouendan nos pone en la piel de los animadores (figuras bastante remuneradas en Japón, dicho sea de paso), unos profesionales en ayudar a la gente destrozada por los problemas y el estrés, gracias al baile y la música ayudan a cualquiera que lo necesite a afrontar los siempre presentes retos de la vida cotidiana (y no tan cotidiana). El juego pone al usuario en el papel de tres animadores que deben recorrer un escenario por el que pululan personas con problemas pidiendo ayuda. Una vez el jugador toca al personaje correspondiente, una canción empezará en la pantalla táctil, y es el deber del mismo ayudar a los animadores a que bailen con la suficiente gracia y salero hasta que termine la música, un mal resultado dará lugar a consecuencias muy poco agradables para la persona que ha pedido ayuda.
El sistema de juego, que comentaré más adelante en el análisis en sí, es verdaderamente frenético, ya que, a la hora de ayudar a nuestros animadores a bailar, se iniciará un proceso que combina la velocidad con la precisión. Un sistema simple, pero tremendamente adictivo, que ha encumbrado a lo más alto a la saga Ouendan, con dos entregas ya en el mercado japonés.

Como ya he dicho,
Ouendan gozó de gran éxito por el globo, gracias a la importación, lo que ha hecho que aparezca el planteamiento de pasar la franquicia fuera del país del sol naciente. Sin embargo, el estilo de Ouendan puede no cuajar fuera de las fronteras niponas, sobre todo por su planteamiento tan “japonizado” quizás no adaptado a otras mentalidades. El resultado de esto es que Ouendan, a la hora de plantear su salida a otros países como Estados Unidos, ha sufrido un lavado de cara y ha sido transformado en el juego que nos ocupa: Elite Beat Agents, un juego totalmente fiel a la saga, pero a la vez muy diferente.
Historia
¿Alguna vez te has encontrado en situaciones de las que no sabes cómo salir? ¿alguna vez te has sentido desesperado por el estrés? ¿no te ves capacitado para salir tú solo del embrollo? ¡llama a los animadores y te ayudarán al ritmo de la música!. Este es el argumento principal de Ouendan, cuyo planteamiento sigue vigente para Elite Beat Agents, la diferencia principal que nos vamos a encontrar con respecto al Ouendan original es que la figura de los animadores ha sido sustituida por los la de los agentes.
El juego presenta a una organización secreta, denominada EBA (Elite Beat Agents, vamos) liderada por un trajeado personaje llamado Kahn. EBA vigila en todo momento a la gente, cuando alguien tiene problemas, chilla la palabra “ayuda! con todas sus fuerzas, y Kahn envía inmediatamente a tres agentes para resolver el entuerto, que subirán la moral de sus clientes con sus frenéticos bailes.
Cualquiera que haya jugado aunque sea de pasada a uno de los dos Ouendan originales puede tener una idea del tipo de historias a las que se va a enfrentar. La saga siempre se ha caracterizado por desafiar a sus animadores con historias de lo más surrealistas y estrambóticas (en formato de cómic), y Elite Beat Agents no se va a quedar atrás. El juego presenta problemas de lo más variopintos: desde ayudar a una adolescente a calmar a tres pequeños monstruos mientras intenta declararse al chico que le gusta, pasando por ayudar a un director de cine a crear un taquillazo para no ser despedido, hacer que un perro perdido vuelva a su casa, conseguir que un capitán de barco encuentre un tesoro perdido en medio del mar, o ayudar a una sufrida madre a parar la lluvia para poder ir con su hijo de picnic, hasta llegar a historias de la talla de ayudar a un glóbulo blanco a defender el cuerpo de un campeón de los 100 metros lisos del ataque de un ejército de malvados virus, y hacer que un excampeón de béisbol acabe con un enorme monstruo de lava.
Las historias en sí no están nada mal, y siguen siendo tan tronchantes como cabían serlo en un juego perteneciente (más o menos) a la saga Ouendan, aunque no llegan a las cotas de genialidad de algunas exhibidas por el Ouendan 2, sin duda absolutamente brillantes, pero, a pesar de ello, las historias son más que decentes y cumplen su cometido. Lo que quizás no sea del agrado de todos sea el cambio de los animadores a los agentes, unos tipos vestidos a lo Men in Black que, sin dejar de tener carisma, quizás carezcan del encanto de los animadores (aunque para gustos los colores).
Aspectos técnicos
En Elite Beat Agents se nota cierto salto gráfico si lo comparamos con las otras dos entregas de Ouendan (especialmente el primero, ya que es más antiguo). La pantalla a través de la cual llegaremos hasta las personas con problemas, sin ir más lejos, ahora presenta un aspecto 3D bastante conseguido. Los personajes lucen bastante bien, y los agentes, el único elemento móvil cuando tengan lugar las historias, son grandes y se mueven de forma rápida y fluida, en este sentido,
los gráficos han sido mejorados con respecto a los dos Ouendan japoneses. El aspecto de los personajes
continúa teniendo ese toque manga que exhiben los Ouendan, y las gotas y las caras deformes están a la orden del día, aunque se les nota más “americanizados” por así decirlo (podría decirse que el estilo es similar al de la saga Phoenix Wright, creando algo que podríamos denominar “amerimanga”). Sin lugar a dudas, al igual que en la saga primigenia, el juego tiene un aspecto gráfico muy simpático y lleno de personalidad, que hará que nos metamos en faena con rapidez.
Pero claro, el aspecto gráfico no tiene la gran importancia que tiene el sonoro (esto es un juego de música después de todo). Los dos Ouendan, como no puede ser de otro modo, tienen canciones japonesas posiblemente desconocidas la mayoría en nuestro país, aderezadas con algún que otro opening de anime (como el Ready! Steady! Go! De Fullmetal Alchemist para la última canción del primer Ouendan, o el primer opening de la serie de mechas Eureka Seven para la canción del Momotaro anciano de la segunda parte). Está claro que no van a poner canciones japonesas dentro de Elite Beat Agents, pero sí contaremos con una gran variedad de canciones extraídas de diversos grupos y artistas, algunas muy conocidas por nuestros lares.
Walkie Talkie Man, September, la incombustible Y.M.C.A., Sk8er Boi, Material Girl, The Anthem, Highway Star, You´re the Inspiration, e incluso Believe, son algunas de ellas. Hay un total de 19 temas listos para ser escuchados, que se corresponden, claro está, con 19 misiones de juego. Sobre si están bien o mal no voy a entrar, ya que cada persona tiene sus gustos musicales, y la que a uno le parezca bien, otro puede pensar que es vomitiva y que no se adecúa nada a la misión en la que aparece. Lo que sí se plantea es el interrogante ¿mejores o peores que las de los Ouendan originales?, una vez más, esto está sujeto a una subjetividad total, hay algunas canciones de los dos Ouendan muy buenas y que merecen la pena, y sin duda muchos preferirán el toque japonés (o “friki” que aparecen en el original). Pero las de Elite Beat Agents no son malas y, en general, suelen adecuarse a donde tocan (en general), además, están mejor adaptadas para los jugadores casuales, siendo en este sentido más adecuadas cara al público occidental que las de los dos Ouendan. Los efectos de sonido no pasan de voces (como los gritos de ayuda de los clientes de los EBA) y poco más, hay algunos idénticos a los de la saga japonesa, que sin duda son de agradecer por los jugadores más asiduos a la saga.