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David Cronenberg, el cine hecho carne (II) |
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Segunda parte del fantástico reportaje de uno de los referentes en la dirección del cine moderno de terror. |
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Podéis leer la primera parte de este artículo: David Cronenberg (I)
LA MOSCA
El encargo de La Mosca procede de una productora responsable de títulos como El Hombre Elefante o Frances; se trata de la Brooksfilms, la compañía de Mel Brooks, trabajando para la 20th Century Fox, que había producido la primera versión de la película y conservaba los derechos.
Mel Brooks le ofreció a Cronenberg rodar una nueva versión, pero éste no estaba muy convencido de dirigirla. Después de varias charlas y tras pactar que podría hacer algunos cambios en el guión, aceptó.
Argumento
Seth Brundle es un científico con una asombrosa creación en su haber: ha hecho realidad la eterna utopía del teletransporte. Verónica, una periodista que pronto se convertirá en su amante, pretende escribir un libro sobre el tema, y Brundle le concede el privilegio de hacer un seguimiento de su experimento. Después de varias pruebas sin éxito, Brundle prueba la máquina en sus carnes, con resultados en principio normales. Pero poco a poco, casi sin darse cuenta va desarrollando su fuerza, sus sentidos y su sistema nervioso de forma exagerada; pero cuando su cuerpo empieza a mutar de forma física, una consulta con su ordenador descubre que en la secuencia que se sometió, estuvo acompañado de una mosca común.
La crítica dijo...
“El film acabado se ve como una estupenda película de terror, muy superior a su predecesora.”
Rubén Lardín “David Cronenberg.” (4)
“La mosca especula sobre la esencia de la vida en negativo, por el camino de la descomposición, de la podredumbre y el caos. Una vistosa apoteosis orgánica que otorga fisicidad a ese conjunto de atributos que caracteriza la condición humana: su ansia de absoluto, sus delirios demiúrgicos, el impulso a la rebelión, la angustia ante la soledad, la enfermedad y la muerte. Inquietudes ya latentes en títulos precedentes, pero aquí concentrados de manera espectacular e impregnados de una atmósfera sórdida y triste, sofocante y desgarrada... quizás no sea La Mosca la obra más perfecta de su autor, pero sí la más representativa de su quehacer artístico.”
Antonio J. Navarro “David
Cronenberg. Los secretos de la nueva carne.” (2)
“Otro superior remake realizado en los 80, que deja al clásico de Kurt Neumann convertido en un pasatiempo para cinéfilos que nunca crecieron demasiado. Cronenberg transforma la tragedia de Serie B original en una odisea de la nueva carne, la pérdida de la identidad y el proceso degenerativo de la existencia. Además, tampoco le falta el romanticismo propio de la historia al que vienen a añadirse ciertas dosis de sexo, ni su final trágico y amargo. Obra maestra.”
Jesús Palacios “La Mosca” (3)
“Las limitaciones del autor de Videodrome en lo que respecta a puesta en escena frena en lo suyo el alcance de este, por lo demás, curioso trabajo, que obtuvo no poca repercusión popular.”
Carlos Aguilar
“La Mosca” (12)
Anécdotas
Se dice que Cronenberg vio La Mosca de Neumann siendo un quinceañero. La publicidad de la película ofrecía $100 a quien pudiera demostrar la imposibilidad de intercambio de cabeza entre un hombre y una mosca. El jovencito Cronenberg se dirigió a la cabina del proyeccionista y le dijo: “¿De dónde han salido los átomos y las moléculas para que se forme una cabeza de mosca tan grande?” Por supuesto no le hicieron ni caso; así que cuando Brooks le ofreció rodar el remake, lo primero que le dijo Cronenberg fue que la película tenía una deuda con él de $100.
El rodaje de exteriores de La Mosca comenzó el primer día de diciembre de 1985 en Toronto, y a principios de año el equipo se trasladó a los Toronto International Studios en Kleinburg, a 60 km. al norte de la ciudad, donde estaba construido el laboratorio de Brundle, de 800 metros cuadrados. Para las escenas en que Brundle – mosca trepa por las paredes y el techo de su habitáculo fue necesario construir un escenario giratorio de más de doce toneladas, la cámara se atornillaba al suelo y el decorado se movía gracias a un motor de diez caballos. Otro de los objetos imprescindibles eran las cabinas de teletransporte, que debían tener el aspecto de una cabina telefónica de diseño italiano avanzado. Sin embargo, cuando vio el diseño acabado se dio cuenta de que se había equivocado. Una incursión en su garaje con la decoradora Carol Spier y el diseñador de plató James McAteer y se acabó el problema. Con los cilindros de una moto Ducati como modelo se construyeron dos cabinas de dos metros de altura.
El casting de moscas se saldó con la elección de la Callyphora Vomitra, una especie más grande que la común, que dio muy bien en pantalla.
Coste y premios
La película costó $10.500.000 y se llevó el Oscar al mejor maquillaje en 1986.
INSEPARABLES
En 1975, los hermanos Marcus, gemelos, fueron hallados muertos en su casa por la policía de Nueva York. El desorden y la basura habían convertido el apartamento en un caos. Este suceso inspiró la novela Twins (Gemelos), de Bari Wood y Jack Geasland. Cronenberg estaba interesado en el tema desde 1981, cuando le propuso la idea a Carol Baum, una ejecutiva de Lorimar Pictures, quien le puso en contacto con Sylvio Tabet, un multimillonario productor libanés dispuesto a financiar la película. A partir de ahí, Cronenberg encarga un primer boceto del guión a Norman Snider, pero es desestimado por Cronenberg. Norman escribe cosas tremendas y sensacionalistas. A Tabet le gusta y está dispuesto a rodar esa versión, pero Cronenberg es incapaz de entregarse a algo en lo que no cree. Pero el libanés no piensa pagar otro guión. Cronenberg se desespera y le pide a Norman que escriba otro guión por su cuenta ya que no se ve con corazón para quedarse con el primero. Norman cumple; todo sea por la amistad que les une, pero Tabet sigue en sus trece y en 1982 se olvida le proyecto.
En 1984, Cronenberg se junta con Mark Boyman, para volver a embarcarse en el proyecto de los gemelos. Estuvieron buscando financiación entre Canadá y Los Angeles y se hartaron de oír cosas como: “¿por qué los protas son ginecólogos?, ¿No podrían ser abogados?, ¿Por qué tienen que morir?, ¿Por qué queréis hacer esta película?...” Por fin Bob Bookman, de ABC Motion Pictures pareció interesarse por Twins. De inmediato se le encargó un nuevo guión a Andy Lewis, pero el trabajo de este tampoco convenció al director y esta vez no hubo oportunidad para otra tentativa, ya que Bookman abandonó la ABC, que, dirigida por otras manos se vio prácticamente hundida. Al respecto, comenta Cronenberg: “Ahora teníamos dos fetos abortados, pero ni película ni guión.”
En 1986, Dino De Laurentiis reaparece en la vida de Cronenberg, dispuesto a sacar adelante su proyecto siempre y cuando lo pueda hacer por menos de diez millones. Cronenberg escribe él mismo el guión a partir de los dos borradores de Norman Snider, y en diciembre del 86 se inicia la preproducción de la película. Sin embargo, la racha de mala suerte continúa, y después de Terciopelo Azul, un film de culto de David Lynch que, a cambio del prestigio reportado, les ha apretado el cinturón. De Laurentiis cree no poder permitirse otra película de culto, así que se inicia un recorte inesperado en las actividades de producción y seis meses después el proyecto de los gemelos queda anulado. Cronenberg y Boyman habían alquilado un estudio/almacén donde levantaron los decorados, y temerosos de perderlos antes de restablecer la producción tuvieron que comprarlo. Durante el tiempo muerto los alquilaron a cuatro producciones distintas; mientras, seguían buscando refinanciación. En vista de que nadie se moja, se asocian y fundan la Mantle Clinic II, Inc. para producir el film ellos mismos. Al fin, con la ayuda de un préstamo de desarrollo de Canada Telefilm, en el 88 se puede decir que Twins está en marcha. Sólo un problema más, Ivan Reitman ha rodado una comedia con Schwarzenegger y Danny de Vito titulada Twins (Los Gemelos Golpean Dos Veces), o sea, que Cronenberg deberá cambiar su título; pero después de los avatares superados, eso es peccata minuta.
La crítica dijo...
“Inseparables es uno de los trabajos más completos de Cronenberg. La luz azulada de la fotografía sumerge al decorado en un ambiente glauco; las sombras dinamizan el ritmo interior del plano; las ropas, los frascos de cápsulas, la comida y los útiles médicos, revueltos, esparcidos por doquier del antes cartesiano apartamento de los gemelos..., signos de tragedia, de pérdida de la identidad, de pensamientos negativos ante la atrocidad y absurdidad de la existencia. Sólo el fin de la vida puede culminar el desesperado anhelo de Elliot y Beverly por recuperar su imposible unión. El inolvidable plano que cierra el film –Beverly muerto en los brazos de Elliot, también cadáver, formando una conmovedora piedad- demuestra que Cronenberg ha superado las barreras de lo fantástico y el horror para tratar con delicadeza y rigor la vida, el arte y la muerte.”
Antonio J. Navarro “David Cronenberg. Los secretos de la nueva carne.” (2)
“Inseparables es, de lejos, la historia más triste que nos ha contado Cronenberg; los gemelos Mantle, en su sufrida interdependencia, son los personajes más patéticos de su filmografía, y una realización e interpretación rayanas en la perfección consiguen un recuerdo de la película como la obra más intensamente humana de su autor.”
Rubén Lardín “David Cronenberg.” (4)
“El splatter elevado a la metafísica, en el más elegante, malsano y exquisito film del genio canadiense David Cronenberg (...) Con desarrollo de sofisticado melodrama surrealista, Cronenberg crea un discurso visual en el que la realidad supera a la más elaborada ficción, dotando a la narración de un ominosa atmósfera enfermiza y apoyándose sin excesos en la genial interpretación de Irons en su doble papel (...) El giro más importante de Cronenberg hacia su estatus actual de director maldito y morboso, que ha transformado el splatter en arte y ensayo de lujo.”
Jesús Palacios
“Inseparables” (3)
“Una buena muestra del “terror biológico” que cultiva Cronenberg y también, por qué no, de su rabiosa misoginia.”
Pedro Duque “Larga vida a la carne nueva.” (6)
“Se necesita algo más que un eficiente actor que pueda interpretar dos papeles para crear de la nada un universo de resonancias propias. No se puede jugar a ser Bergman sin fracasar cuando el limitado mundo de Cronenberg es el gore más encallecido.”
Carlos Aguilar
“Inseparables” (12)
Anécdotas
La película se escribió pensando en James Woods, pero este tenía comprometido el rodaje de Impulso Sensual y no pudo aceptar el papel.
Los Fx ópticos que consiguen la doble presencia de Irons son de Lee Wilson, codiseñador de efectos de vídeo en Videodrome y supervisor de computadoras y efectos de vídeos en La Mosca. Wilson se sirvió del método convencional de pantalla partida, pero lo enriqueció con nuevas técnicas por ordenador, que le permitieron cambiar continuamente el lugar de la partición e incluso hacerla de manera horizontal. De esta forma, el actor puede aparecer duplicado y recrear, incluso, alguna delicada coreografía que evite el forzado plano fijo. Cuando creemos averiguar en que parte de la pantalla se empalma la película entre los dos personajes, el split, Wilson lo cambiaba de sitio. Los resultados son asombrosos.
Inseparables contenía originalmente otra escena onírica, además de aquella en que Geneviève Bujold separa los cuerpos unidos de los Mantle a mordiscos. En esa otra, uno de los gemelos veía emerger de su abdomen el cuerpo envejecido de su hermano. La secuencia se rodó, y de hecho fue muy costosa, pero Cronenberg decidió desecharla del montaje definitivo.
Premios
Inseparables le reportó a su director el Premio de la Crítica de Los Ángeles.
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