Hay videojuegos que traspasan fronteras, que logran llegar al corazón y que traen experiencias totalmente memorables. Xenoblade Chronicles ya logró encandilar en Wii en el año 2010 trayendo un cóctel demoledor. Llegó bajo una premisa clara y dentro de una triada de JRPG sobresaliente como lo fueron este, The Last Story y Pandora’s Tower, y no era más que dar fuelle al catálogo de rol de la sobremesa de Nintendo. Este no era muy prolífico en territorio occidental y junto a estos tres juegos se dio una buena ración para los amantes del género en Wii.

El título logró traspasar fronteras, llegando con un relanzamiento en el estreno de New Nintendo 3DS con una versión que lógicamente no llegó a destacar en apenas ningún aspecto, teniendo un apartado técnico algo pobre pero meritorio, logrando introducir un JRPG de grandes proporciones en una portátil. Ambas versiones hacían gala de su innovador y adictivo sistema de combate, una gran historia, misiones y más misiones a realizar y cómo no, una ambientación sobresaliente. Si continúas con ganas de más, ya disponemos en las tiendas de Xenoblade Chronicles: Definitive Edition, una versión mejorada tanto técnica como jugablemente que satisface tanto a los que se embarcan por primera vez en la historia como para los amantes del título. Mucho más amigable en sus controles, luciendo mejor que nunca y nuevos elementos en su historia que justifican y de qué manera su compra.

Muchos ya conocemos al protagonista de esta historia, Shulk, que además de haber protagonizado el título también es uno de los luchadores más populares en la saga Super Smash Bros. Sea como fuere, nuestra aventura da comienzo en los cuerpos de dos titanes de dimensiones colosales que lucharon hasta la muerte, acabando mutuamente entre sí. Con el paso de los años, civilizaciones han ido abriéndose camino por este extenso territorio. Mekonis y Bionis batallaron hasta el fin de los días y con el paso del tiempo, la evolución dio paso a colonias y ciudadelas.

Shulk, es el héroe de esta historia. Un joven investigador que habita en la Colonia 9 junto a Fiora, Reyn y Dunban. El dedica su tiempo en el estudio de la espada Monado, la cual esconde oscuros poderes y secretos además de contar las leyendas que fue empuñada por Bionis en su última batalla. Lo que todo parecía paz se convierte en una guerra que nuevamente estallará tras el regreso Mekonis, arrasando con la Colonia 9. Shulk se hará con la Monado para acabar con este mal de una vez por todas. Una aventura que le hará conocer a multitud de personajes y amigos que comparten sus mismos objetivos. Es aquí donde comienzan las hazañas de un grupo que dará grandes momentos y una notable lección de cómo contarnos una historia.

Y este es uno de los puntos a los que queríamos llegar, teniendo en cuenta que la trama es uno de los puntos más importantes del Xenoblade Chronicles original. Su historia tocó la fibra sensible de muchos pasando por temas como la melancolía, la venganza e incluso otros momentos que nos arrancarán una sonrisa. El desarrollo de los personajes durante esta es algo que ha sido trabajado de manera excepcional, sumando mucha madurez con el paso de las horas y vinculándose eficientemente las relaciones personales e historias de sus compañeros.

Para aquellos que no hayan escuchado hablar de Xenoblade Chronicles, debemos de mencionar que se trata de un JRPG con todas las de la ley, enmarcado dentro de un mundo abierto con multitud de extensión que descubrir. En este lugar encontramos una gran cantidad de misiones, ya sean de la historia o secundarias, objetos ocultos en su extensión y maravillosos parajes que descubrir. Una de las principales curiosidades de Bionis es que cada una de las zonas que visitemos corresponderá con una parte del cuerpo, dando ambientes totalmente distintos entre sí. De hecho, una de las bondades del título es explorar a tu ritmo, sin forzar el avanzar a un determinado lugar o exigir realizar un objetivo sí o sí. Como ya decíamos, encontramos objetivos secundarios, áreas ocultas con recompensas e incluso enemigos especiales a los que derrotar y que supondrán un gran desafío. Cada uno de los lugares que descubramos tiene un aliciente distinto lo que hace que avanzar sea divertido y diferente.

El combate es otro de los elementos que caracterizó a Xenoblade Chronicles, siendo muy profundo y dinámico. Una de las bondades de este es que cuenta con múltiples opciones, ataques y elementos, pero al mismo tiempo siendo muy sencillo y accesible para los usuarios más primerizos. En todo momento estaremos luchando junto a nuestros compañeros, contando con una serie de ataques denominados como las artes y que cuyo color guarda en su interior un estilo diferente. El color rojo es un daño físico de gran poder, en blanco hallamos las habilidades personales que entre otras permitirá esquivar ataques y de color morado tenemos los etéricos. Puedes moverte libremente por el escenario y dependiendo de la zona del enemigo que ataques, ejercerás un mayor o menor daño. Al mismo tiempo, atacar con un arte concreta da la posibilidad de ejercer un estado al rival, pudiendo ralentizarlo durante unos segundos entre otros.

Tampoco tenemos que olvidar las visiones que Shulk tendrá a lo largo de la aventura, dónde podrá anticiparse a ataques enemigos sobre algún integrante del grupo. Justo en ese momento, dispones de unos segundos para preparar el arte que desees utilizar. Cada personaje es un mundo y tienen tanto virtudes como defectos que son compensadas equilibrando el equipo. Hay algunos que son más veloces, los denominados como tanques y otros más fuertes, encontrar el equilibrio será una de las claves principales. Como ya es costumbre, a medida que se vayan disputando combates se irá sumando experiencia, lo que llevará a desbloquear nuevas artes que asignar. Cada uno de ellos tiene su propio árbol de habilidades que ir desbloqueando, estos tienen además otras pasivas que son activadas gracias a la afinidad entre los miembros del grupo. Este sistema premia en gran medida el esfuerzo del jugador, pudiendo subir el nivel, una habilidad o arte.

Un clásico de los JRPG son sus sistemas de afinidad entre personajes, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados títulos como la franquicia Tales of entre otros. Realizar misiones principales y sobretodo secundarias llevarán a que se establezcan relaciones entre ellos, conocerlos más y desbloquear más contenido. Esto añade un poco más de interés a este tipo de objetivos, que cumpliendo los tópicos llegan a hacerse en algunas ocasiones cuesta arriba y carentes de interés. Eso sí, pueden hacerse varias de estas secundarias en un abrir y cerrar de ojos, algo que ayuda a explotar en buena esencia los escenarios.

Si por algo destaca Xenoblade Chronicles: Definitive Edition es por la presencia de su epílogo, bajo el nombre de Futuros Conectados, un episodio adicional e independiente a la historia principal que añade aproximadamente dos decenas de horas. La trama transcurre un año después de los hechos acontecidos en la trama original y se indagará más en la princesa de las éntidas, Melia. Este llega como una expansión en cuanto a la aventura y proporciona más contenido y diversión, quedándose en eso y no siendo algo indispensable. Cierto es que es entretenido y nos muestra más sobre los personajes, pero quitando que añade alguna que otra habilidad inédita no terminamos de encontrar mucho más.

En el apartado técnico hallamos una gran cantidad de novedades y que hacen honor a su subtítulo de Edición definitiva. Se ha dado un completo lavado de cara a lo que pudimos ver en Wii y se nota sobre todo en sus texturas, efectos de luz e interfaz. Comenzaremos por este último punto, teniendo unos iconos que se muestran con mucha mayor claridad en la pantalla, textos notablemente legibles y la presencia de los objetivos secundarios en el minimapa. Los escenarios hacen valer su gran amplitud, siendo estos ricos en detalles en los que fijar la vista y que valdrán mucho a lo largo de la aventura. Su rendimiento es a 30 FPS tanto en modo portátil como en televisores, proporcionando una resolución dinámica que oscila entre 504p y 720p dependiendo de la zona o momento del título. Los modelados de los personajes han sido mejorados, así como sus animaciones, luciendo con gran calidad. Los efectos de luces, sombras y partículas también aumentan de calidad, asemejándose a lo visto en la segunda entrega de Xenoblade Chronicles.

La banda sonora continúa siendo prácticamente la misma que pudimos disfrutar en Wii, y eso no tiene nada de malo. Incorpora algunos temas que sí que han sido re-orquestados y que dan una visión algo más diferente a lo visto en la entrega original. Todos ellos ambientan de manera sobresaliente y traerán grandes recuerdos a los aficionados al título y creará otros totalmente nuevos a los que se adentran en la aventura por primera vez. Llega con textos de pantalla al castellano y doblaje en inglés, incorporando unas actuaciones soberbias las cuales encajan magistralmente con sus mejoradas animaciones faciales.

Xenoblade Chronicles: Definitive Edition hace totalmente honor a su subtítulo. Una edición definitiva con todas las letras que ha sido mejorada en muchos de sus aspectos, desde sus mecánicas de juego, interfaz, apartado visual y sonoro. La llegada de Futuros Conectados es un aliciente más para adquirirlo, aunque la trama principal de por sí y poder llevar el título a cualquier parte son excusas suficientes para que el juego forme parte de tu colección. Si eres un aficionado al género JRPG o te encantó la versión de Wii o New Nintendo 3DS, esta edición es el perfecto homenaje a la historia de Shulk y sus amigos junto a la Monado.

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