Un reino de carne y fuegonoticia crítica reseña
Portada de "Un reino de carne y fuego" de Jennifer Armentrout. | Fuente: Puck
Un reino de carne y fuegonoticia crítica reseña
Portada de «Un reino de carne y fuego» de Jennifer Armentrout. | Fuente: Puck

Entre la niebla y el humo se esconden toda clase de secretos, misterios y hechizos. Bajo la insoldable mirada del mundo, Poppy tendrá que hacerse un hueco en medio de una bola de destrucción, odio y rencor. Un reino de carne y fuego novela de Jennifer L. Armentrout y publicada por el sello Puck nos devuelve a un mundo que está hecho pedazos, corta, envenena y corroe. Supone el segundo libro de la saga, precedido por De sangre y cenizas.

Poppy ya no es la Doncella. Nunca lo ha sido, en realidad. En medio de una guerra que se remonta a muchísimos siglos atrás, Poppy se descubre como una pieza de ajedrez de una partida macabra y sangrienta. Todo lo que creía conocer se ha visto envuelto por el fuego, el humo y las cenizas. Cansada de mantener sus palabras ahogadas y su voluntad maniatada por el bien de otros, Poppy tendrá que armarse de valor para enfrentar un mundo envuelto en llamas. Y por primera vez en su vida, de ella dependerá qué hacer con el siguiente movimiento.

Mientras que el libro anterior nos mostraba un escenario muy cerrado, centrado en los actos de Poppy y sus desventuras personales, sus dilemas y luchas, otorgando apenas vistazos ocasionales a lo que se fraguaba en el mundo: Un reino de carne y fuego se transforma en justo lo contrario. De repente la lupa aumenta y en lugar de un escenario tan pequeño como una caja de zapatos, Armentrout nos lanza directos al mundo y a sus conflictos. Sin paracaídas ni anestesia ni nada.

Aunque el desarrollo de Poppy, sus pensamientos, lamentos y resentimientos siguen siendo el eje principal, ahora tenemos delante un enfoque geo político mucho más amplio que unos retazos aquí y allá. Nos vemos inmersos en un enfrentamiento histórico que afecta en la toma de decisiones de todo un continente, incluida a Poppy.

La verdad siempre está escondida bajo toneladas de roña

Mientras que en el libro anterior la búsqueda más urgente de Poppy podía ser la libertad, ahora nos encontramos con la necesidad ingente de encontrar la verdad: sobre su identidad, sobre su familia, sobre su pasado, sobre los atlantianos, sobre los ascendidos. Y ninguna respuesta le llega de forma fácil.

Poppy debe vérselas con un mundo intimidante y nefasto, armado hasta los dientes y con sed de sangre. Un mundo de mentiras relucientes y verdades infectadas.

¿Necesitas a un genio para saber lo que deseas?

Los dioses de este mundo duermen, o eso dicen los dichos. Bajo mares, montañas o lagos, Poppy siente que aprende por primera vez sobre ellos gracias a las ininterrumpidas preguntas a las que somete a todo el mundo. Lejos de la cuadriculada y sofisticada información brindada por los ascendidos, Poppy se las ve frente a frente con un desconocimiento palpable que la desconcierta y la aterra. Porque no hay mejor forma de mostrar tu debilidad y bajar la guardia que cuando careces de información sobre en qué terreno te estás moviendo. Así que se agarra fuerte de Kieran y de Casteel y no los suelta sin hacerles toda clase de preguntas. No son los únicos, pero sí los más presentes en su vida. Por tanto a los que más acceso tiene Poppy para conseguir respuestas.

En realidad, es una estrategia muy simple e inteligente para no asfixiar al lector con una cantidad inmensa de información sobre la historia de la guerra entre las dos naciones y todo lo que se cuece en medio.

Con esa nueva condición, Poppy se las ve y se las desea para descubrir quién es ella realmente y qué quiere que sea su vida. Aunque la sociedad y el destino no parecen estar de su lado, Poppy lucha con uñas y dientes.

Nuevas raíces en una nueva tierra

Poppy se ve arrancada de aquel claustrofóbico escenario en el que se había visto obligada a actuar toda su vida. Pero también se la aparta de todo lo que conocía y no le queda otra que adaptarse rápido a las circunstancias. Eso nos brinda la oportunidad de conocer mejor a personajes como Casteel o Kieran, ambos fundamentales en el viaje de Poppy; así como conocer a todo un nuevo grupo de gentede lo más variada que le brindan a Poppy la posibilidad de conocer el otro lado de la historia y los aspectos de aquella guerra eterna.

Ese es probablemente uno de los aspectos más interesantes de la novela y de la narrativa de Armentrout. Cómo usa las distintas dinámicas para ir dándonos pedacitos de información general a la vez que nos permite conocer a unos personajes complejos y llenos de matices.

 

Carolina de León
Periodista, camarógrafa y escritora. Con muchas historias que ver, relatos que escribir y memorias que vivir.

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