Vibrio cholerae en una ameba
Microfotografía electrónica del patógeno causante de cólera dentro de una ameba acuática. Crédito: Blokesch lab y BioEM facility

Científicos del École polytechnique fédérale de Lausanne (EPFL) han descifrado los mecanismos que ayudan a la bacteria del cólera a sobrevivir a los predadores en ambientes acuáticos.

La bacteria que causa el cólera, Vibrio cholerae, se encuentra habitualmente en medios acuáticos como los océanos, estanques y ríos. Allí la bacteria ha desarrollado habilidades formidables para asegurar su supervivencia, crecimiento y transmisión ocasional a humanos, especialmente en áreas endémicas del planeta.

Una de las formas en las que este patógeno se defiende contra los depredadores del medio en el que vive es la técnica del “autoestopista”. La bacteria se esconde dentro de una ameba predadora; una vez allí, resiste su digestión y establece un nicho de replicación dentro del orgánulo osmorregulador de su huésped. Este orgánulo es esencial para la ameba, y sirve para establecer un balance entre su presión interior y la externa del agua.

En un nuevo estudio, este grupo investigador liderado por Melanie Blokesch en EPFL, en colaboración con la instalación BioEM, dirigida por Graham Knott, ha descifrado los mecanismos moleculares que V. cholerae utiliza para colonizar amebas acuáticas. Los investigadores demostraron que el patógeno utiliza características especiales para mantener este nicho de replicación dentro de la ameba y finalmente escapar del huésped muerto. Varias de estas características, incluyendo enzimas extracelulares y motilidad, son considerados como factores menores de virulencia, ya que también juegan un papel en la enfermedad que provocan en humanos.

El estudio sugiere que el medio acuático proporciona a la bacteria un campo de entrenamiento eficaz, y que esa adaptación a las amebas predadoras puede haber contribuido a su peligrosidad como uno de los patógenos más virulentos para los humanos.

«Estamos muy entusiasmados con estos nuevos datos, ya que respaldan la hipótesis de que la presión de la depredación puede seleccionar características específicas que puedan tener un doble papel: en el medio ambiente y dentro de los humanos infectados«, asegura Blokesch. También destaca que la financiación continua del ERC (StG & CoG) ha sido crucial para este proyecto, «ya que estudiar el estilo de vida ambiental del patógeno está un poco fuera de la investigación principal sobre la patogénesis«.

Fuente: Nature.

Alejandro Serrano
Cofundador de Fantasymundo, director de las secciones de Libros y Ciencia. Lector incansable de ficción y ensayo, escribo con afán divulgador sobre temáticas relacionadas con el entretenimiento y la cultura cercanas a mis intereses.

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