Halloween es la época del año más aprovechada para el lanzamiento de juegos de terror. Algunos pasan desapercibidos y otros son anunciados a bombo y platillo durante todo el año para convertirse en decepciones o grandes triunfos. Este último caso es el que mejor representa a Song of Horror, un juego indie a cargo de un grupo de desarrolladores españoles del que llevábamos meses oyendo hablar. Song of Horror ha expectación por la Inteligencia Artificial, llamada la Presencia, encargada de asustarnos y terminar nuestra aventura. El comportamiento de esta IA no está predefinido por un patrón, sino que observa y aprende de todo lo que hagamos. Así conseguirá ponernos nerviosos más de una vez a lo largo de los cinco capítulos que forman parte de esta historia y que giran entorno a una extraña melodía que maldice a todo aquel que la escucha.

El horror comienza cuando el famoso escritor Sebastian P. Husher desaparece de golpe sin dejar rastro y dejando pendiente la entrega de su última novela. El editor de dicha novela llama a uno de sus empleados, Daniel, para que vaya a casa del novelista a buscarle y conseguir el manuscrito. Cuando llega, descubre que la residencia parece abandonada y no hay rastro de vida salvo una melodía que empieza a sonar cuando entra. Atraído por ella, se acerca hasta una extraña habitación de donde proviene la música. Una vez dentro la puerta se cierra para no volverse a abrir nunca más. Tres días más tarde la ex mujer de Daniel aparece en el despacho del editor preocupada, quien le dice donde tiene que dirigirse. En ese mismo momento pasamos a manejar a uno de los cuatro personajes disponibles para vivir el terror que se esconde detrás de cada una de las paredes con el objetivo de encontrar alguna pista de lo que le ha pasado a Daniel y al escritor.

Todos los personajes con los que se pueden jugar en cada uno de los episodios son distintos entre sí, con características propias y formas distintas de enfrentarse a la Presencia dependiendo del objeto personal que tengan. Además no todos tendrán la misma información de lo que está ocurriendo y las formas de investigar serán distintas. Aunque suena divertido y en parte lo es, en los capítulos siempre nos fuerzan a utilizar uno o dos personajes que no tienen nada que ver con la trama y que no consiguen que se empatice con ellos. Al no empatizar con ciertos personajes, no nos preocuparemos por su bienestar de la misma forma en que lo haremos con otros personajes como la ex mujer de Daniel con la que se puede jugar en todos los episodios que están actualmente disponibles.

En lo referente al control, hay que destacar que el manejo del personaje es algo tosco y, a veces, difícil de manejar. Cuando toca correr se pasa mal no solo por la situación y la ambientación agobiante sino porque no se llega a conseguir un movimiento fluido y rápido que dé algo de alivio al huir. Además, la interacción con los objetos es un tanto brusca debido a que muchas veces hay que situarse en un punto en concreto y no sólo estar al lado del mismo. Para moverse por los distintos escenarios que se pueden encontrar en cada episodio hay disponible un mapa que se actualizará cada vez que se entre en una sala y/o se encuentre algo. Esta información viene muy bien para saber que puzles quedan por resolver, que puertas abrir, por donde se puede ir y lo más importante: qué objetos cercanos hay para esconderse. Porque en Song of Horror no solo debemos investigar, también hay que esconderse e incluso enfrentarse a la Presencia en escenas donde se deben pulsar una serie de botones o quedarse totalmente quieto para evitar ser detectados.

La mejor arma para evitar el mayor número de ataques es el silencio y la luz. Cuanto más ruido y más se avance en la historia más se llamará la atención de la Presencia. Por lo que hay que recordar que la muerte es permanente de todos los personajes disponibles para cada episodio, teniendo el inconveniente de que una vez muertos todos hay que empezar el juego desde el primer capítulo perdiendo todo lo avanzado. Aunque cada uno de los episodios dura poco, entre unas 2 o 5 horas dependiendo de lo sigilosos o no que queramos ser, encontrar que tienes que empezar el juego desde cero no va a ser plato de buen gusto para el que esté a punto de acabar el juego en el último episodio. La dificultad de los puzles no es extrema, para algunos habrá que pensar pero si se busca e indaga bien enseguida se resuelven. Realmente lo que impide avanzar rápido y resolverlos en seguida es la Presencia, que hará de las suyas para atacar y asustar con el objetivo de que no se llegue al final de la historia.

Cuesta creer que es un juego indie programado por tres personas porque visualmente no tiene nada que envidiar a los juegos de grandes desarrolladoras. Todos los objetos y personajes están perfectamente definidos, sin un solo detalle olvidado. Junto con el juego de luces y sombras que acompañan de principio a fin se consigue que el jugador lo pase mal un par de veces, llega un momento que se olvida que es un juego y uno queda totalmente atrapado en cada uno de los secretos que hay que descubrir. Los gestos de cada uno de los personajes en cinemáticas o cuando se mueve el sólo son bastante realistas, no encontrando ningún tipo de incoherencia en el comportamiento de cada uno de los objetos diseñados. A pesar de que el juego está diseñado en gráficos 3D, las cinemáticas que nos cuentan la historia al principio y al fin de cada episodio son viñetas que van pasando en 2D y en blanco y negro.

El aspecto sonoro es uno de los más importantes de Song of Horror ya que el sonido será el primer indicio de por donde se puede ir o que camino es mejor dejarlo para otro momento. Todos los sonidos están cuidados y reproducidos a la prefección, se puede apreciar hasta el sonido que hace una silla al moverse. Por esto mismo implementan una adaptación para sordos que se puede activar desde el menú principal para que tengan avisos, según los gestos del personaje, de lo que está pasando ya que los movimientos se volverán rígidos e intranquilos si el personaje escucha algo que no debería oírse. La banda sonora es algo que no hay que perderse, aunque parece plana y con pocos cambios, salvo en los momentos de tensión, consigue introducirte en el juego.
El idioma que hablan los personajes es por defecto el inglés independientemente del elegido en el menú de opciones, esa elección solo afecta a los subtítulos de las conversaciones y textos que se encuentren en la investigación. Los idiomas entre los que podemos elegir son: inglés, español, francés y alemán.

Conclusiones sobre Song of Horror

En conclusión, Song of Horror es una aventura de terror hecha a medida para cada uno de los jugadores que lo prueben porque no hay dos partidas iguales. Su inteligencia artificial aprenderá como juegas para darte unos sustos u otros y la motivación necesaria para que no dejes de jugar. Y aunque la historia es igual para todos esto es un punto positivo ya que cuando toque repetir por la muerte permanente de los personajes no dará la sensación de saber que está apunto de venir. Visual y sonoramente es una obra de arte y si hay que sacarle algún pero sería el movimiento del personaje. Aun así consigue que no se quiera dejar de jugar y las ganas de seguir intentándolo para saber como llegar hasta el final del todo.

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