Providence Vol.1: El miedo que acecha

Este cómic está compuesto por 12 números que ha sido publicado en España por Panini Cómics en una colección de tres volúmenes en formato cartoné.

Una mezcla explosiva

Providence es una reinterpretación de Lovecraft nada menos que de la mano del conocido guionista Alan Moore, creador de Watchmen y V de Vendetta entre otras grandes obras del cómic. Esta mezcla presenta una historia con varias capas, con una mezcla de formatos narrativos y referencias que hacen de esta obra una delicia para los fans del terror cósmico propio de Lovecraft.

Providence Vol.1: El miedo que acecha sirve tanto como precuela y como secuela de los cómics escritos por el mismo Moore “Neonomicon” y “The Courtyard”. No obstante, en este primer tomo se nos presenta a un personaje desde el inicio, lo que permite a los lectores poder enfrentarse a Providence sin necesidad de haber leído las otras obras de Moore previamente.

Narración y densidad de la mano de Moore

Este Providence Vol.1: El miedo que acecha reúne los 4 primeros números de “Providence”. En él, se presenta a Robert Black, un periodista que viaja por Nueva Inglaterra para obtener documentación e inspiración para escribir una novela sobre la otra cara de la sociedad americana. Así, a lo largo de este volumen acompañaremos a Black en su investigación, cuyo eje principal es “El libro de la sabiduría de las estrellas”, escrito por Khâlid Ibn Yazîd, un erudito árabe.

En este ejemplo se puede ver ya una de la multitud de referencias que Moore ha escondido en “Providence” a Lovecraft y su mitología. Y es que este libro bien recuerda al Necronomicon, escrito por otro árabe: Abdul Alhazred.

Providence” es una obra plagada de referencias e inspirada en la obra de Lovecraft, como bien explica Antonio Solinas en su comentario al final de la obra y que recomiendo leer a todos los lectores.

Dejando a un lado la relación narrativa que ha creado Moore con el universo lovecraftiano, toca hablar de una de las características narrativas de “Providence”: el diario como forma de dar a conocer al lector cierta información. Y es que al final de cada capítulo, nos encontramos con varias entradas del diario de Robert Black. Algunas nos ayudan a conocer lo que ha precedido a lo visto en el capítulo, y otras a conocer lo ocurrido tras lo ocurrido en el capítulo. Pero sobre todo nos ayuda a conocer más a fondo a Black y a saber los pensamientos y sentimientos del protagonista sobre los hechos vividos a lo largo de la obra. Además, Black se encarga de incluir en su diario folletos y dibujos que encuentra a lo largo de su investigación, lo que permite al lector conocer a un más el contexto en el que se mueve Black.

La mezcla de ambos medios (el cómic y el diario), hace de esta obra una obra compleja, pero muy disfrutable.

Alan Moore Providence | Fantasymundo

La trama traumática

No se puede hablar mucho de la trama: Robert Black se mueve por distintos lugares de Nueva Inglaterra para conocer más sobre “El libro de la sabiduría de las estrellas”, y seguir su rastro para poder llegar a leer algunos de sus pasajes, que le sirvan de base para su futura novela. Pero tras esta trama principal se encuentran diversas tramas secundarias, en su mayoría homenajeando e inspirándose de algunos de los relatos más conocidos de Lovecraft. De esta forma, Moore consigue presentar una trama interesante para cualquier lector, acompañada por múltiples referencias y subtramas que agradarán a todos los lectores del creador de Chtulhu.

El terror a los lápices

Jacen Burrows es el dibujante que acompaña a Moore a lo largo de esta obra (al igual que en “Neonomicon» y “The Courtyard), y la verdad es que no se me ocurre un dibujante mejor. El detalle del dibujo, los rostros de los personajes, mitad humanos mitad algo indescriptible, los lugares… un cómputo de todo que hacen del dibujo una parte fundamental de esta historia que se echa de menos en las partes donde el lector solo encuentra anotaciones en el diario de Robert Black. Burrows ha conseguido plasmar la esencia lovecraftiana en cada viñeta, y eso es mucho decir.

También merece mención Juan Rodriguez, el encargado de colorear Providence, que consigue dar con la combinación de tonalidades adecuada a cada situación, consiguiendo transmitirte emociones sólo con el color.

Conclusiones de Providence Vol.1: El miedo que acecha

En Estados Unidos se conoce Providence como “el Watchmen del horror”, y puede ser que tengan razón. Al igual que pasó con el fenómeno de los superhéroes, Moore consigue coger un tema como el horror, y hacer que lo observemos desde otro prisma distinto al convencional. Te presenta una historia a la que le falta conexión, y te la conecta mediante extras entre los capítulos, al igual que hizo con Watchmen. Hasta que no se reseñe el último volumen no puedo hablar más sobre la relación entre ambas obras, pero si decir que de momento, discurren en paralelo

Por sacarle algún, pero a “Providence”, creo que es una obra que no se puede recomendar a todo el mundo. Y no lo digo sólo por el aviso de “sólo para adultos” que hay en la portada, sino porque estamos ante una obra compleja. Compleja y densa. Moore siempre tiene un poco de ambas características, y no es un autor para todos los públicos, (y menos los recién llegados a este maravilloso mundo). Y Lovecraft siempre es denso. Ninguno de estos dos términos debe considerarse críticas. Pero sí un aviso de a que se enfrenta uno cuando abre las páginas de Providence, donde el miedo acecha en cada página. Pero si aun así, no dejáis que os domine, darle una oportunidad.

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