Diecinueve años desde que se publicó el primer volúmen. Once si contamos su primera aparición en televisión. Parece mentira pero Naruto lleva casi dos décadas entre nosotros y para él -al igual que para nosotros- no pasa el tiempo. Una de las razones por las que no nos hemos dado cuenta de que ya es mayor de edad es gracias a Cyberconnect2 y la retahíla de videojuegos que se han lanzado al mercado sobre el manga, llegando a recalar en plataformas como Gamecube, pasando por Nintendo DS, PlayStation 2 e incluso PlayStation 4.

Sin entrar a debates sobre qué título es mejor de todos ellos pues todas las consolas han recibido experiencias distintas, lo cierto es que todos son muy disfrutables. Cada uno de ellos ofrece una forma de entender los conflictos de Konoha y sus residentes contra sus enemigos y, sobre todo, acción a raudales.

Cuando creíamos que con el fin de emisión de Shippuden se acabaría de exprimir la licencia, llega la desarrolladora nipona Soleil y nos ofrece otro título más con otra manera de entender la obra de Masashi Kishimoto -o de Kodachi- para PlayStation 4. Hablamos de Naruto to Boruto: Shinobi Striker, un videojuego centrado principalmente en las peleas multijugador a través de internet con buenas ideas pero falto de ambición.

Naruto to Boruto: Shinobi Striker tiene su ambientación tras Naruto: Shippuden, es decir, con cierto personaje de pelo amarillo siendo el séptimo Hokage, su descendiente y con algunos de los protagonistas del manga original peinando canas. Una de las características que más llama la atención nada más encendemos el juego es la posibilidad de crear a nuestro propio ninja a nuestro antojo que, a su vez, será nuestro avatar para las refriegas online. No hay muchas opciones para personalizarlo pero al menos mantienen el estilo visual de lo visto en el manga por lo que hagamos el personaje que hagamos, encajará visualmente con la temática.

La premisa básica del juego es la de subir el nivel de nuestro personaje batallando y así obtener recompensas como técnicas jutsu, equipación, armas e incluso herramientas ninja. Con nuestro avatar listo para repartir tollinas comprobaremos que modo historia como tal, no tiene. Lo más parecido es la sala de entrenamiento VR que nos ofrece misiones para un jugador o cooperativas que sirven a modo de tutorial y/o emulan conocidas batallas por todo seguidor del manga. Naruto to Boruto: Shinobi Striker como ya hemos comentado previamente es un título centrado en las batallas online mediante diferentes modos de juego y es por ello que no cuenta con una campaña principal. Tiene misiones que no requieren de conexión a internet, sí, pero son escasas y no ofrecen muchos alicientes salvo revivir alguna que otra escena memorable puesto que no existe hilo conductor en las mismas. Es decir, el contenido para un jugador puede ser decepcionante si vuestra intención era comprarlo por este motivo.

Pero si lo vuestro es partiros la cara con gente de todo el mundo y además sois fanáticos de Naruto, este es vuestro juego. Cuando nos conectamos a los servidores de PlayStation Network el videojuego nos ofrece dos modos para disfrutar de él; Partida rápida y Liga Mundial Ninja. Los títulos de ambos modos ya dejan claras sus intenciones así que prácticamente no hay que explicar mucho. El primero ofrece lo que su nombre indica mientras que el segundo nos mete de lleno en la lucha por obtener el primer puesto en la clasificación mundial -rangos mediante-. Llama la atención -negativamente- que un título que se basa exclusivamente en los enfrentamientos haciendo uso de la red de redes no tenga capacidad para crear salas o configurarlas a nuestro gusto.

Dentro del apartado multijugador tenemos cuatro modos diferentes; Combate, Combate de Barrera, Combate de Bandera y Combate de Base. El primero es una suerte de pugna por ver quien abate a más enemigos contrarios, el segundo nos propone destruir una barrera de contención -donde se retiene dentro a un jefe- mientras que el equipo contrario intenta defenderla. El combate de bandera es prácticamente igual al campo de batalla de Warson Gulch de World of Warcraft, o lo que es lo mismo, roba la bandera al rival y pósala sobre tu base. Por último en combate de base tenemos una suerte de Dominación donde gana aquél equipo que más tiempo retenga una zona.

Las batallas son cuatro contra cuatro, por equipos, y se disputan en escenarios de mediana envergadura y de un loable diseño. El combate no se aleja demasiado de lo que vimos en la saga Ultimate Ninja y es bastante sencillo de manejar. Naruto Ultimate Ninja en todos sus capítulos contaba también con comandos fáciles, tan fáciles que seguro que la primera vez que lo probasteis no dabais un duro por él. No obstante una vez entrados en materia veíamos como las posibilidades se ampliaban hasta el infinito y los combos, técnicas y trucos eran prácticamente incontables. Naruto to Boruto: Shinobi Striker bebe mucho de esa jugabilidad pero la altera lo suficiente como para parecer un nuevo título. Es cierto que su sistema para liarse a tortas con los enemigos no llega a ser tan profundo pero sí lo suficiente para aportar algo nuevo a la marca ninja.

La mayor diferencia radica en que aquí las técnicas jutsu se sirven de una barra de chakra que necesita de un tiempo de enfriamiento para poder utilizarse nuevamente. Para ello debemos de cargarla mediante un botón asignado a tal ocasión o esperar unos segundos. Para hacer uso de ellas -hay dos jutsus y una secreta- se utilizan los botones L y R, una manera muy cómoda de ejecutarlas con tal solo un botón en lugar de cargar con triángulo y aplicarla con círculo como era en el caso de los Ultimate Ninja. A pesar de ser muy cómodo este sistema, trae consigo una pega; es bastante difícil endosarle al contrario -sin experiencia previa- con una de estas técnicas. No son del todo precisas y apuntar correctamente con el stick en dirección al rival es primordial o nuestro ataque especial se hará en balde.

Por supuesto no podía faltar las técnicas de cambiazo tan famosas en el manga -también personalizables-, el lanzamiento de accesorios ninja, andar por el agua o por la pared, saltos imposibles, fuego, electricidad y toda la espectacularidad que veíamos en nuestro televisor con la serie anime. El elenco de protagonistas del que hace gala Naruto to Boruto: Shinobi Striker no es tan extenso como al que estamos acostumbrados con la obra de Cyberconnect2 pero creo que el trabajo realizado con los presentes es más que decente.

A pesar de que la desarrolladora Soleil no cuenta con un extenso catálogo de títulos creados por ellos como compañía (tan solo Devil’s Third), toca aplaudir a los creativos japoneses por el trabajo, en general, que han realizado con Naruto to Boruto: Shinobi Striker. El apartado visual es fantástico, con unos diseños y paleta de colores más cerca del manga que del anime. A la vista parece más un tomo de Naruto/Boruto coloreado que un capítulo de animación. Es difícil de definir si el trabajo artístico es mejor o peor que el visto en la saga de Cyberconnect2 puesto que eso va a gustos, pero lo cierto es que Naruto to Boruto es un espectáculo para nuestros ojos. Hay que tener en cuenta que se trata de un estudio pequeño, no llega al nivel de cualquier otra desarrolladora de triples A y se nota en la cantidad de detalles o mimo puestos en cada elemento que aparece en pantalla, pero de verdad, lo que muestra lo hace genial. Por desgracia en el apartado sonoro la cosa decae y prácticamente se limita a un par de melodías machaconas de no demasiada calidad que se repiten con bastante asiduidad. Cumple en su cometido de ambientar pero sin ambiciones de querer destacar en este apartado.

La conclusión que sacamos de Naruto to Boruto: Shinobi Striker es que, como primer título de la marca por parte de Soleil, se queda algo corto en todas sus facetas. La base e idea está muy bien, pero necesita actualizarse con más contenido jugable tanto para un jugador como para el multi. Tienen que añadir opciones tan básicas como la posibilidad de crear salas o elegir modo de juego pero también nuevas formas de disfrutar de él. Ya que el título se nutre casi al 100% de contenido online, no estaría de más crear eventos donde un equipo de cuatro jugadores lucharan contra un Biju (bestias con cola), más modos cooperativos o nuevas formas de batallar por equipos. Aún así el videojuego no es malo en absoluto, es muy disfrutable -sobre todo si los compañeros de equipo cumplen su función- y puede dar muchas horas de juego, máxime si se es fan de la obra iniciada por Masashi Kishimoto. Naruto es una historia de conflictos entre aldeas ninja donde además de los más poderosos y conocidos coexisten con ellos secundarios duchos en combate. Es decir, la propuesta del videojuego es coherente con la historia original del manga pero se podría haber explotado un poco más la narrativa de la misma.

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