Canción de Invierno”. Un libro cuya trama, personajes y lenguaje evocan música de violín y clavicordio. Y cuya reseña, al menos para mí, no podía empezar sino con el Invierno de Vivaldi, pieza que interpreta Josef, uno de los personajes más interesantes de la novela, y que ha sido banda sonora de mi lectura:

Ahora sí, allá vamos:

Canción de Invierno” es la novela debut de S. Jae-Jones, publicada en Norteamérica en febrero de 2017 y con la cual consiguió colocarse como una de las autoras best seller del New York Times. Un romance sobrenatural oscuro, mágico y musical, que forma parte de una bilogía cuya segunda parte, “Shadowsong”, ya está en librerías Norteamericanas. Roca Juvenil es su editorial en España, a donde llegó el pasado mes de abril.

Su historia nos traslada a un pueblo de Baviera, donde los mitos y las creencias antiguas conviven con el espíritu práctico y realista que empieza a florecer en los albores de la época Moderna. Allí es donde vive Liesl, la hija mayor de una pareja de posaderos que antes fueron músicos eminentes. Un talento heredado tanto por ella como por su hermano pequeño, Josef, pero no por su hermana Kathe, que sustituye su falta de pericia musical con una belleza y encanto naturales.

Sobrepasada en atractivo por Kathe y en talento por Josef, Liesl ha tenido que enterrar sus sueños de convertirse en una gran compositora para dedicarse al cuidado del negocio y la familia, y ya solo comparte su música con su adorado hermano.

Pero su monótona vida da un cambio radical cuando el Rey de los Duendes, una figura nacida de las leyendas que les contaba su abuela, secuestra a Kathe, y Liesl debe viajar al Mundo Subterráneo para rescatarla. Allí descubrirá que sus cuentos y creencias infantiles son muy reales, y que El Rey de los Duendes, también conocido como Der Erlkonig, Señor de las Fechorías y máxima autoridad del Mundo Subterráneo, desea su mano en matrimonio. De su respuesta dependerá el destino de ambos mundos.

Canción de Invierno” nos presenta la clásica premisa de “La bella y la bestia”, pero con sus propios matices, en una historia que se centra en el romance con un tono oscuro, pero también apasionado. Si he de ser sincera, su trama no es nada del otro mundo: chica del montón atraviesa un portal a otro mundo, donde inicia una relación con el atractivo y terrible soberano de dicho lugar…. y para qué voy a contar más. Quien tenga un poco de experiencia con el romance sobrenatural ya sabe más o menos cómo acaba la cosa.

Por otro lado, el desarrollo de la historia es demasiado fácil, da la sensación de que cada problema se resuelve porque sí, y está plagada de supuestos sacrificios que luego no son tal. Por no mencionar las normas infranqueables que Liesl puede franquear sin que ocurra absolutamente nada (y esta ha sido la mayor decepción que me he llevado con la novela).

Con lo que estoy diciendo quizá te entren ganas de tirar el libro por la ventana, pero aún no lo hagas. Porque, pese a todo, “Canción de Invierno” logra enganchar desde sus primeras páginas, ya que ofrece buenas dosis de misterio, ambientaciones llamativas y, sobre todo, unos personajes bastante atractivos.

Es el caso de Liesl. La novela está narrada en primera persona desde su punto de vista, y desde el primer momento sorprende por su humanidad. Y es que bajo su apariencia de hermana e hija entregada se esconden no solo la típica falta de autoestima, sino unos celos, un rencor y un egoísmo que el lector conoce nada más arrancar la historia. Sentimientos que ella se esfuerza por reprimir, pero que no puede evitar, y que al final terminan rompiendo dentro de ella y haciéndola evolucionar. Todo ello la convierte en un personaje lleno de grises: a veces todo responsabilidad y deber, a veces capricho y furia.

Todo un abanico de sentimientos y matices que S. Jae-Jones no ha sabido controlar del todo, pues por momentos Liesl se vuelve incongruente consigo misma.

Pero el mejor personaje de “Canción de Invierno” es sin duda el Rey de los Duendes o Der Erlkonig, para cuya creación la autora se inspiró en el poema homónimo de Goethe: no solo porque está hecho para gustar (clásico badass que en el fondo tiene su corazoncito), sino por el carisma que derrocha su personalidad, tan contradictoria como hipnótica, y sobre todo por el misterio que lo rodea. Su historia no se conoce hasta el mismo final del libro, y es uno de los grandes alicientes para seguir leyendo.

Y cuando se juntan, ambos protagonistas son una delicia: su relación es un constante tira y afloja. Es furia, es pasión, es erotismo y también música. A veces amigos, a veces enemigos, a veces cómplices. Reconozco que me he saltado pasajes enteros solo para leerlos otra vez a ambos.

Claro que no son el único elenco de la novela: Josef es otro de los grandes enigmas de “Canción de Invierno”, y el personaje que a mi parecer Jae-Jones mejor ha desarrollado. Aunque secundario en este primer libro, estoy segura de que adquirirá mayor protagonismo en el segundo. Pero también Kathe, y en menor medida los padres de Liesl y su abuela Constance, presentan una psicología más que entretenida.

La otra gran baza de este libro es la ambientación. A través del laberíntico Mundo Subterráneo y el contraste con el de arriba, la autora nos transporta a parajes fantásticos, tenebrosos, donde la frontera entre la realidad y la ilusión se difuminan. Esa sensación etérea, de irrealidad mágica, se acentúa gracias a un lenguaje poético y muy bello que no podría encajar mejor con la novela.

Pero, sobre todo, “Canción de Invierno” transmite música. Y es muy difícil que puedas “oír” melodías en un libro. La música no solo tiene una gran importancia en la trama, sino que forma parte de muchos de sus personajes, y también del lenguaje musical que utiliza la autora, describiendo las melodías de forma que puedas imaginarlas, aunque esto exige un conocimiento mínimo del tema.

En definitiva, estamos ante un romance sobrenatural de trama clásica, que tiene suficientes elementos diferenciales como para adquirir personalidad propia. Que dichos elementos coincidan con mis gustos personales hace que le perdone fallos que no le pasaría a otro libro por cuyos temas sintiese menos inclinación. Porque tenerlos, los tiene, en especial en cuanto al desarrollo de la historia.

No obstante, tanto sus personajes como su grandiosa ambientación me han hecho disfrutar de este amor mágico y oscuro, donde conviven la fantasía, el misterio, el erotismo y la música. ¿Recomendarlo? Por supuesto. Si te gusta el romance sobrenatural, “Canción de Invierno” también lo hará. No es un libro perfecto ni mucho menos, pero las historias están escritas para ser disfrutadas, y por mi parte, esta lo ha sido. Deseando estoy que Roca Editorial nos traiga su segunda parte.

 

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