Humor, sencillez y exploración en el extraño pueblo de Barnsworth.
En Fantasymundo hoy venimos a hablar de Thank Goodness You’re Here!, una prueba de que el humor puede ir perfectamente de la mano de los videojuegos. Esta versión para Nintendo Switch encaja de maravilla con su estilo desenfadado y su aparente sencillez.
Con una mezcla muy particular de humor británico, puzles ligeramente enrevesados y una linealidad que, en el fondo, no lo parece tanto, lo nuevo de Coal Supper —creadores del infravaloradísimo The Good Time Garden— y publicado por Panic (Firewatch, Untitled Goose Game) es absurdo hasta las trancas. Además, consigue ponerte en situaciones difíciles de explicar si alguien entra en la habitación justo mientras estás jugando.

¿De qué trata esto?
Thank Goodness You’re Here! presenta una historia tan absurda como encantadora, ambientada en el peculiar pueblo inglés de Barnsworth. El jugador encarna a un personaje diminuto y aparentemente insignificante que llega al lugar sin un objetivo claro, pero cuya presencia termina siendo sorprendentemente importante para sus habitantes. Desde el primer momento, el juego deja claro que no busca una narrativa tradicional, sino una sucesión de situaciones cómicas y surrealistas que se encadenan con total naturalidad.
A medida que el protagonista recorre el pueblo, se encuentra con vecinos extravagantes que le piden ayuda para resolver problemas tan cotidianos como ridículos. Estas tareas, aunque simples en apariencia, sirven para mostrar la personalidad de cada personaje y construir un retrato exagerado pero cariñoso de la vida en una comunidad pequeña. El argumento avanza más por la acumulación de experiencias que por grandes giros dramáticos, apoyándose siempre en el humor visual y en diálogos breves pero muy expresivos.
En el fondo, el juego reflexiona sobre la importancia de colaborar y sobre cómo incluso alguien pequeño puede tener un impacto enorme en su entorno. Su historia es ligera, autoconsciente y deliberadamente caótica, invitando al jugador a disfrutar del viaje más que de un destino concreto.

Jugabilidad simple pero efectica
La jugabilidad de Thank Goodness You’re Here! se basa en la simplicidad y en la interacción constante con el entorno. Controlas a un personaje diminuto que recorre el pueblo de Barnsworth, explorando libremente sus calles, edificios y rincones mientras ayuda a sus extravagantes habitantes. Las acciones disponibles son pocas y muy fáciles de aprender —algo que en ocasiones puede resultar algo monótono—, pero esta sencillez permite centrarte en la experiencia sin preocuparte por controles complejos o sistemas difíciles de dominar.
El núcleo del juego consiste en interactuar con objetos y personajes para desencadenar situaciones inesperadas. Golpear elementos del escenario, activar mecanismos o simplemente curiosear suele dar lugar a escenas cómicas o a pequeñas tareas que impulsan el progreso. No existen desafíos tradicionales ni penalizaciones, y el juego rara vez pone a prueba la habilidad del jugador, ya que su objetivo principal es provocar sorpresa y humor más que ofrecer dificultad.

Las posibilidades son bastante abiertas, permitiendo completar encargos en distinto orden y descubrir eventos opcionales que enriquecen la experiencia. Esta libertad refuerza la sensación de estar dentro de un pueblo vivo y extraño, donde siempre parece haber algo ocurriendo a la vuelta de la esquina. Además, la duración de las tareas es corta, lo que mantiene un ritmo ágil y evita que el juego se vuelva repetitivo. Eso sí, es muy probable que, sin darte cuenta, lo hayas terminado antes de lo esperado, quedándote con la sensación de que se trata de una aventura demasiado breve para el precio que pagas por un juego así.
En conjunto, la jugabilidad apuesta por la exploración relajada y la experimentación, convirtiendo cada interacción en una oportunidad para reír y disfrutar de su particular sentido del humor.
Diseño artístico y música
La música acompaña perfectamente este tono desenfadado. Sus melodías, inspiradas en sonidos tradicionales y ligeros, te sumergen aún más en el ambiente británico y aportan un ritmo alegre que nunca resulta invasivo. La banda sonora cambia sutilmente según la situación, ayudando a que cada momento se sienta vivo y con personalidad propia.
En cuanto al diseño artístico, el juego destaca por su estilo caricaturesco y exagerado. Los personajes y escenarios parecen sacados de una animación humorística, con proporciones imposibles y expresiones muy marcadas. Este apartado visual no solo define su identidad, sino que también es una pieza clave de su comedia, haciendo que cada escena sea única y memorable. Todo ello recuerda, salvando las distancias, al más puro estilo de Mortadelo y Filemón, con ese toque de humor absurdo y expresividad desbordada.

Conclusión
A pesar de que he disfrutado muchísimo Thank Goodness You’re Here!, lo cierto es que no me extrañaría en absoluto que a más de la mitad de las personas que leáis este texto no os haga ni puñetera gracia. No pasa nada. Creo que, de hecho, es parte de lo que busca el juego. En cualquier caso, si tenéis una predilección particular por la gente con acento raro, el humor absurdo o los chistes sobre ingleses, y os sobran dos horas —y un poquito más—, este puede ser, fácilmente, uno de tus juegardos del año.
Eso sí… y aquí tengo que ser repetitivo: hay que ser muy generoso para llamar “videojuego” a una aventura que apenas dura dos horas. Y eso parándote a observar y releer las situaciones que van ocurriendo.

✔️ PROS:
- Muy bonito visualmente.
- Su dinamismo.
- Una gran jugabilidad.
❌ CONTRAS:
- Es bastante corto para el precio que tiene.
🎮 PLATAFORMAS: PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Switch y Xbox Series.

























