
Sick Boys es el primer libro de la saga Spine Ridge University de Clarissa Wild y una historia que se mueve entre la oscuridad, la obsesión y el deseo de venganza. Nos presenta a cuatro protagonistas intensos y llenos de aristas: Alistair, Félix y Dylan, junto a Penélope, la única chica en un mundo dominado por poder, secretos y violencia emocional.
La novela arranca con una premisa potente: Penélope llega con un objetivo claro, vengar la muerte de su hermana Eve. No está allí para enamorarse, ni para dejarse seducir por el peligro, sino para descubrir la verdad y hacer pagar a los responsables. Desde el principio sabemos que hay algo turbio detrás de la muerte de Eve, y esa sombra lo cubre todo. La tensión no solo es romántica, también es psicológica.
Alistair es intensidad pura: controlador, frío y calculador, pero con una profundidad que se va revelando poco a poco. Félix, en cambio, resulta más impredecible, con un punto salvaje que descoloca tanto a Penélope como al lector. Y Dylan aporta una energía distinta, más emocional, aunque igualmente oscura. Los tres forman un trío complejo, con dinámicas de poder marcadas y una relación entre ellos que añade capas a la historia.
Estamos ante un why choose, lo que significa que Penélope no tiene que elegir entre ellos. Sin embargo, no es un romance ligero ni sencillo. Las relaciones están cargadas de tensión, manipulación, deseo y heridas abiertas. La autora no suaviza los conflictos; al contrario, los explota para mostrar personajes rotos que se reconocen en la oscuridad del otro.
Personalmente, me costó engancharme al principio. El ritmo inicial es pausado y puede resultar confuso, especialmente porque los personajes no son fáciles de querer desde el primer momento. No son héroes clásicos ni buscan redimirse rápidamente. Pero una vez que la trama empieza a revelar pistas sobre lo que realmente ocurrió con Eve, la historia se vuelve adictiva. Cada interacción está cargada de dobles intenciones, y la línea entre víctima y culpable se vuelve cada vez más difusa.
Uno de los mayores aciertos del libro es cómo construye el misterio en paralelo al romance. La venganza de Penélope no queda en segundo plano; es el motor de la historia. Su evolución es clara: pasa de ser una chica consumida por el dolor a alguien que entiende que la verdad no siempre es tan simple como parece. Y cuando por fin llega el desenlace, el plot twist es brutal. Es de esos giros que te obligan a replantearte todo lo que creías saber y que dejan con la boca abierta.
En definitiva, Sick Boys es una historia oscura, intensa y provocadora. Puede que no sea un libro que atrape desde la primera página, pero si se le da la oportunidad, termina envolviéndote por completo. Con personajes moralmente grises, una protagonista decidida y un final impactante, es un inicio de saga que deja con ganas (y necesidad) de más.
No es un dark romance para empezar con el género, dado que es bastante crudo y duro, pero si eres lector del género no puedes perdértelo.

























