Portada Dawnrunner

Dawnrunner es una cómic de mechas donde el heroísmo y la supervivencia de la humanidad se entrelaza con el pasado y los Reality show. Todo muy loco la verdad. Esta curiosa combinación está guionizada por Ram V. De la parte artística se encargan Evan Cagle a los lápices y Dave Stewart como colorista.

Norma editorial es la encargada de publicar está obra en un formato cartoné de gran tamaño compuesto por 168 páginas a todo color.

Sinopsis de Dawnrunner

Dawnrunner se ambienta en un mundo pseudofuturista donde el avance tecnológico está motivado por la supervivencia de la humanidad. Hace un siglo, un portal se abrió y de él surgieron unos monstruos de gran tamaño conocidos como tetzas. Tras la pérdida de múltiples vidas en un enfrentamiento desigual, consiguieron limitar la zona del portal para que no pudieran escapar de allí y tenerlos contenidos.

Para ello, el avance tecnológico se centró en desarrollar los conocidos Reyes de hierro, unos mechas enormes pilotados por humanos. Estos mechas son la única forma de enfrentarse a los tetzas. Esta circunstancias han derivado en una especie de deporte en el cual los jockeys (pilotos de mechas) se han convertido en estrellas deportivas y los enfrentamientos entre mechas y tetzas son un evento televisivo que mueve millones.

Viñetas de Danwrunner

La industria detrás de este deporte ha creado un prototipo de mechas que consigue unirse mentalmente con el jockey para una mejor conexión entre el humano y el mecha. Para probarlo se ha elegido a la mejor Jockey, Anita Marr. Pero la conexión entre el nuevo prototipo, llamado Dawnrunner, y Anita alcanza un nivel completamente desconocido y que pondrá en peligro a ambos.

El guion de Dawnrunner

Ram V es el guionista encargado de desarrollar el mundo de Dawnrunner. La idea en torno a la que gira la historia es muy interesante. Una amenaza que obliga a la humanidad a desarrollarse y sobrevivir. Como evoluciona todo hasta desarrollar un deporte lucrativo para las grandes empresas desarrolladoras de mechas. El trasfondo de la protagonista a pesar de la escasa longitud de la historia… Tiene muchos elementos muy bien desarrollados y que, para ser sinceros, da para más de los cinco capítulos que componen está historia.

La parte que menos me ha gustado es quizás la que podría resultar más interesante: la unión entre Dawnrunner, el mecha, y Anita, la jockey escogida para probar este prototipo. El desarrollo de está relación y su explicación la he sentido demasiado precipitada e inconexa. Seguramente sea cosa mía, pero no me ha quedado claro como y porque se produce está conexión entre Anita y la máquina que pilota. Además, utilizan dicha conexión para explicar los orígenes de este enfrentamiento entre la humanidad y los tetzas sin que termine de quedar totalmente claro la justificación.

No puedo exponer mucho más mi opinión sin caer en el spoiler. Pero siento que Dawnrunner podría ser un trabajo soberbio si se hubiera desarrollado más está relación entre la maquina y la humana. Siento que falta información que puede llegar a sobreentenderse pero que la siento hueca y sin mucho fundamento.

La parte artística

Evan Cagle se encarga de los lápices en esta obra de luces y sombras. Si bien su arte brilla en el diseño de fondos, personajes y elementos futuristas, siento que el diseño del mecha Dawnrunner así como las escenas de acción son confusas y difíciles de seguir.

Por un lado nos encontramos a los tetzas. Debido a su gran tamaño, no se aprecia la anatomía completa de estos monstruos, lo cual dificulta su comprensión al enfrentarse a los mechas. Y por otro lado, el diseño de los mechas se aleja de la morfología humana a la que nos tienen acostumbrados (como pueden ser los Transformers). Esto se agrava con el diseño de Dawnrunner, siendo demasiado futurista. También puede ser cosa mía, que no he sabido conectar con el estilo de Cagle, pero en algunas viñetas he tenido que detenerme largo rato para intentar entender la postura en la que se encuentra el mecha.

Esta confusión aumenta en los momentos de enfrentamiento, donde en múltiples casos he sido incapaz de seguir el combate. Leyendo reseñas de otros compañeros, siento que soy el único que no ha terminado de conectar con el dibujo. Por ello os animo a que le echéis un ojo si tenéis oportunidad y juzguéis por vosotros mismos.

El resto del arte de Cagle si encaja a la perfección con la estética tecnológica de la obra. Además, el buen hacer de Cagle se potencia con los colores de Dave Stewart, valiéndose principalmente de una paleta de tonos fríos característica del desarrollo tecnológico y el avance. Sin duda una gran combinación de artistas, sin tener en cuenta mi peculiar sentimiento en cuanto a ciertos elementos de la obra.

Conclusión

Es difícil hablar de una obra que ha gustado a toda la crítica. Especialmente cuando sientes que no has sabido conectar con ella. Esto me ha ocurrido con Dawnrunner.

Creo que la historia tiene un potencial increíble pero que debido a la extensión de la misma no se profundiza lo suficiente como para desarrollar la gran historia que puede ofrecer Dawnrunner.

El dibujo tiene sus claros y sus luces, siendo su punto más negro las escenas de acción. Al menos bajo mi perspectiva, ya que como he mencionado anteriormente, al resto de reseñadores si les ha gustado.

Solo puedo decir que volveré a darle una relectura para intentar apreciar posibles detalles que se me hayan escapado, tanto a nivel narrativo como artístico.

No me atrevo a recomendar Dawnrunner sin que antes le echéis un vistazo. Pero si que os animo a ello. Que yo no lo haya disfrutado no significa que no sea un buen cómic.

Miguel Ángel
Amante de todo tipo de historias en todo tipo de medios. Me decanto por las historias en formato cómic y libro. Los cómics tienen un yo que sé, que qué sé yo. Si tengo que relacionarme prefiero que sea alrededor de un juego de mesa. También chapurreo el teclado para Fantasymundo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.