
Codíciame es el quinto título de la serie erótica de Sara Cate ambientada en el provocador mundo de Salacious Players Club. Esta novela es publicada por la colección Phoebe de la editorial Pámies y traducida por Silvia Barbeito.
En esta historia, la riqueza, los secretos y la vulnerabilidad se entrelazan con temas como el amor prohibido, el autodescubrimiento y las complejidades del deseo humano.
Daisy, la protagonista, es una joven de espíritu libre, toca el piano, vive en su furgoneta y se las arregla con trabajos temporales. Acepta un empleo como camarera en un club de Juegos Prohibidos porque necesita respuestas sobre un misterio familiar. Daisy recibió una herencia inesperada de un desconocido. Ella cree que Ronan Kade, un cliente habitual del club, tiene alguna relación con su pasado.
La trama da un giro cuando, por diversión, Daisy sube al escenario durante una subasta para ser «ofertada«. Aquí aparece nuestro protagonista masculino Ronan, sorprende a todos al ofrecer una suma exorbitante por una cita con Daisy. Lo que empieza como un juego se convierte rápidamente en algo más intenso y complicado.
Desde el inicio, la relación entre ellos dos es poco convencional. Ronan es mucho mayor que Daisy, es un hombre exitoso, pero carga con pérdidas y heridas del pasado. La diferencia de edad sumada al misterio que rodea la conexión de Ronan con la madre de Daisy, añade tensión y carga emocional a la historia. Esto puede generar un contraste que puede resultar impactante para muchos lectores.
A medida que se profundiza en su relación, la historia explora como ambos personajes lidian con sus miedos internos. Ronan se muestra fuerte y protector, mientras que Daisy va descubriendo cómo ponerse en pie y reconciliarse con su pasado. Entre ellos hay una relación de poder consensuada y una fuerte química, lo que crea momentos cargados de erotismo y emoción.
Uno de los aspectos a destacar de Codíciame, es la capacidad de Sara Cate para entrelazar la sensualidad con capas más profundas de emoción. La novela explora la disparidad de clases, el descuido emocional y la búsqueda de autoestima. Esto añade un trasfondo a la historia, que va más allá de los clichés del romance de millonario y chica joven.
El ritmo de la novela es, bajo mi punto de vista, demasiado rápido. A veces los eventos y la intensidad de la relación pueden sentirse apresurados. La diferencia de edad y ciertos elementos del lenguaje o las interacciones entre Daisy y Ronan pueden resultar controvertidas o incómodas para algunos lectores. Aun así, la historia es adictiva y se lee con rapidez gracias a la pluma ágil y directa de la autora que te mantiene enganchado desde la primera página.
Otro punto a favor de la novela es la evolución emocional de los personajes. Los protagonistas no sólo viven su pasión, sino que también enfrentan decisiones difíciles y descubren partes de sí mismos que desconocían. La combinación de romance audaz, crecimiento personal y drama emocional, convierte a Codíciame en una lectura que no solo entretiene, sino que te invita a reflexionar sobre el amor, la confianza y los riesgos de abrir el corazón.
En definitiva, Codíciame logra equilibrar romance erótico, emoción intensa y desarrollo de los personajes. La diferencia de edad y el ritmo tan acelerado pueden generar incomodidad, pero también aportan tensión y realismo a una relación poco convencional.
Sara Cate sigue siendo tan adictiva como siempre. Para los lectores que disfrutan de romances rápidos, con química potente y personajes que enfrentan sus inseguridades, este libro ofrece una experiencia intensa y memorable.

























