Mis felicitaciones al autor por tan evidente evolución de sus escritos, y quedo a la espera de conocer el desenlace de este cuento de hadas tan poco tradicional.
Si el primer volumen ya sorprendió a la crítica por la calidad del escrito y la magia que destilaban sus páginas, la nueva aventura de Duna y Adhárel no hace más que consolidar al autor y reforzar el respeto granjeado, pues logra superarse en cuanto a complejidad de la trama, profundidad de personajes y encanto de los escenarios creados, afianzando un estilo propio y natural, con una prosa rica y cristalina, descripciones que no flaquean ni en los momentos más álgidos, y un dinamismo lo suficientemente atractivo como para envolver al lector en cada nuevo capítulo.
Ni siquiera los constantes cambios de perspectiva que se suceden a lo largo de toda la novela logran que la narración pierda consistencia y decaiga el interés del lector. Por el contrario, el autor maneja con maestría las diversas subtramas que presenta, entrelazándolas de forma ejemplar para después conectarlas rápidamente a la trama principal y dar con una solución perfecta que hace de la historia algo redondo y muy bien elaborado.
Algunas de las incógnitas planteadas en el primer libro se van resolviendo de manera sorprendente y otras nuevas quedan abiertas a la espera de la tercera y última parte de la aventura.
La novela, al igual que su antecesora, consta de dos partes –"Las voces sin dueño" y "El puñal ensangrentado"–, más el prólogo, el epílogo y un acertado mapa del Continente sin el cual el lector podría llegar a desubicarse en determinados momentos de la trepidante aventura. Además, el autor vuelve a cederle la pluma a Carlota Echevarría para ofrecernos nuevas poesías y, por consiguiente, nuevos enigmas que amenazan con destruir la estabilidad de algunos reinos.
Tras el descubrimiento de la identidad del temido dragón, la liberación de Bereth y la posterior huida del codicioso príncipe Dimitri, Duna y Adhárel se embarcan en un peligroso viaje que les descubrirá nuevas tierras, nuevos reinos y nuevas maldiciones, harán nuevos amigos y también temibles enemigos, y todo ello con el único objetivo de encontrar al poderoso sentomentalista que maldijo la vida del príncipe y lograr romper con el hechizo que cada noche lo convierte en un implacable dragón.
Sin embargo, los propósitos de la pareja se verán enturbiados por los acontecimientos y deberán alejarse de la meta para primero dar solución a los nuevos conflictos que se presentan. Toda una maraña de dificultades y obstáculos que salvar, en la que no sólo se verán implicados Duna y Adhárel, sino que todas las claves del destino de muchas vidas parecen corresponder a un único patrón común: la Maldición de las Musas.
Enfrentamientos en mitad de la foresta, asesinatos en palacios remotos, islas malditas, persecuciones contra-reloj y desorbitadas ansias de poder, son algunos de los ingredientes más jugosos con los que el lector se encontrará en esta vertiginosa aventura de aires medievales que logra alcanzar perfectamente nuestros sentidos con aromas frescos y melodías inquietantes.
El libro comienza, para mi gusto, con demasiada acción, y esto afecta negativamente a la hora de dar a conocer al lector los sentimientos de Duna y Adhárel con mayor precisión. Quizá el autor yerra al dejar a un lado a los personajes que ya conocemos para centrarse más en las nuevas personalidades que nos viene a perfilar, pero éstas se me antojaron tan sumamente atractivas que no puedo sino aplaudir con entusiasmo el tino con el que se nos describen historias y emociones tan complejas como fascinantes.
Las Asesinas del Humo son el claro ejemplo de una eficaz caracterización. Malignas, pero a su vez profundas, misteriosas e interesantes. Si hay algo que agradezco de este autor, es su capacidad para impregnar de verosimilitud a algunos de sus personajes (que no puedo decir lo mismo de ciertas escenas finales): los malos no son tan malos y los buenos no son tan buenos. Y simplemente conseguir plasmar bien esta idea ya me parece todo un logro en la literatura fantástica actual.
Si he de mencionar algunos aspectos negativos de la obra, diré que un poco más de realismo -a pesar tratarse de un cuento de hadas- en la relación entre Duna y Adhárel, habría dado bastante más juego a la historia, ya que algunos diálogos de la pareja pueden resultar algo tediosos y empalagosos por su tipicidad. Quizá la magia creada en torno a los amantes pierde un poco de intensidad y el lector encuentra mayores dificultades para sentirse identificado.
Y lo mismo ocurre con ciertas soluciones que se nos van ofreciendo. Encontré actitudes y comportamientos en algunos personajes que me resultaron poco creíbles, como es el caso de la confianza ciega que el príncipe Adhárel deposita en Wilhem desde el principio o el descuido del pirata de Luznal. Me atrevo a decir que, al igual que ocurría en "Encantamiento de luna", la historia a veces peca de apoyarse más de lo necesario en las casualidades.
En cuanto al desarrollo de las diversas subtramas que sostienen a la principal, cabe destacar también la nula atención que la narración presta a la aventura de Sírgeric y Cinthia: se nos presenta el conflicto de improviso sin siquiera haberle dedicado un triste capítulo al planteamiento.
Pero vaya, pequeños detalles que para el lector menos avispado pasarán totalmente desapercibidos frente a una historia rebosante de magia y energía, con unos personajes de lo más entrañables y una narración que nada tiene que envidiar a la de cualquier autor consagrado.
Para quienes disfrutaron con "Encantamiento de luna", esta segunda parte os encantará. Algunas de las incógnitas planteadas en el primer libro se van resolviendo de manera sorprendente y otras nuevas quedan abiertas a la espera de la tercera y última parte de la aventura. Además, conoceremos la génesis del Continente que, si bien bebe de diversas mitologías, parece retorcerse y escapar del yugo de lo que conocemos para dar con argumentos innovadores que ofrecen más originalidad a la novela si cabe.
Y si todavía no conoces a Duna, Adhárel y compañía, ¿a qué esperas para hacerte con "Encantamiento de luna"?
Mis felicitaciones al autor por tan evidente evolución de sus escritos, y quedo a la espera de conocer el desenlace de este cuento de hadas tan poco tradicional.