El relaxing café con leche y otros hitos de la marca España: debate sobre el estado de la nación
Alejandro Serrano. 12/11/2013  
Encontrado en http://www.fantasymundo.com/articulo.php?articulo=5655
     Un libro lleno de ironía y humor para tomárselo muy en serio sobre lo que de veras es España como país.
Portada de El relaxing café con leche y otros hitos de la marca EspañaHoy día no es fácil encontrar a muchos españoles que estén orgullosos de su país, especialmente del estado en que se encuentra. Y no es para menos, cada día nos asaltan por lo menos una o dos noticias más que preocupantes, que nos hablan a las claras del tipo de lugar que habitamos, repleto de corruptelas, mentiras, robos y poca, muy poca democracia.

El desgraciado episodio del “relaxing cup of café con leche in la Plaza Mayor” de Ana Botella con ocasión de la candidatura de Madrid para las Olimpíadas de 2020, que dio la vuelta al mundo, es sólo uno de ellos, pero simboliza hasta qué punto las cosas en España se hacen con precipitación, sensación constante de chapuza y de forma electoralmente interesada.

Precisamente el desliz idiomático de Botella -que se prolongaría en la rueda de prensa de la candidatura- propicia el título de este libro, “El relaxing café con leche y otros hitos de la Marca España” (Roca editorial, disponible en FantasyTienda), con el sello eldiario.es Libros, prologado por Ignacio Escolar, con epílogo de Maruja Torres; y con escritos de Rosa María Artal, Antonio Baños, June Fernández, Javier Gallego, Lucía Lijtmaer, Antón Losada e Íñigo Sáenz de Ugarte.

Echando un ojo a la portada y contraportada del dibujante Manel Fontdevila uno creería que estamos ante un ensayo humorístico, y curiosamente, por parte del texto también, pero el contenido de “El relaxing café con leche y otros hitos de la Marca España” es muy, muy serio, y especialmente tragicómico. En estos artículos –que, por cierto, se leen de un tirón- se desgrana parte de los desatinos cometidos no sólo por los impulsores de la malhadada “Marca España”, sino por anteriores gobiernos, situación sostenida que nos ha llevado hasta esta situación.

Con “ironía y sentido del humor”, este libro busca desvelar, a golpe de realidad (¡y de remo!) los mitos políticos y sociales de nuestro país y la marca que pretende representarlo, y nos muestra cómo es en verdad, cómo los ciudadanos permitimos que sea. No es este un libro indicado para aquellos que buscan engañarse o atarse -como náufragos que sólo disponen de una balsa ajada y vagan por el océano en pos de una muerte casi segura- a falsos espejismos para no volverse locos en la marejada. “El relaxing café con leche y otros hitos de la Marca España” es para valientes, va de verdades como puños difíciles de soportar, pero a las que hemos de hacer frente si queremos salir del pozo, al menos con ciertas garantías de no volver a él en cuanto se les antoje a los que mandan.

Ya me entienden ustedes de sobra...

En el prólogo, titulado “Una decepción olímpica”, Ignacio Escolar pone el dedo en la llaga al señalar la manipulación informativa y social que intenta obligar a los españoles a verse como los mejores del mundo ante cualquier situación, para sentirse ninguneados, despreciados y engañados por el resto de países cuando la decepción de la realidad por fin llega. Sea con una candidatura olímpica, con Eurovisión o con cualquier otro tema... Parece que los españoles siempre atribuimos a la mala fe ajena o a la mala suerte cualquier derrota o revés. Una forma de alimentar un nacionalismo de hojalata, de barato construir y mantener, para unirnos de la forma más falsa posible...

Un compendio de artículos que se leen en un suspiro, pero que contienen verdades como puños que no son fáciles de afrontar.

Íñigo Sáenz de Ugarte, en “El ingeniero intuitivo y otras historias terroríficas de políticos”, señala la aparente seguridad que transmiten nuestros políticos, cara a la galería, ante cualquier situación, sea la que sea, para luego fracasar de la forma más estrepitosa o apuntarse tantos que no les pertenecen. Y por supuesto, su clamorosa ineptitud y sentido fratricida. En mi opinión, el artículo podría haberse titulado perfectamente “El que se mueve no sale en la foto”, ya que es el leit motiv de la política de nuestro país, y nuestra desgracia. Según el autor, los políticos son tipos corrientes venidos a más, leales al partido –y a quienes lo patrocinan- pero no al conjunto de los ciudadanos. Un artículo certero y rápido de leer, con algunas jugosas anécdotas, algunas conocidas, otras no tanto.

A continuación, June Fernández, en “Machismo pata negra. Machismo is fun!”, pone el acento en el machismo que emana de la política y la sociedad españolas, tanto en los grandes temas como en el día a día de la calle. June ejemplifica en Ana Botella y la Conferencia Episcopal Española buena parte del discurso machista que tiñe el pensamiento de no pocos compatriotas. En realidad, la autora no hace sino describir a la llamada “España negra”, que pretende sojuzgar a la mujer pero también sujetar corto al hombre, y obligarnos a vivir en una especie de Paraíso de Dios donde la Biblia y el discurso neoliberal darwinista serían juez y parte. La mujer con la pata quebrada en la casa y mantilla y peineta fuera, y el hombre bien machito, duro, trabajador-esclavo, pero amorosa y sumisamente tratado por su mujercita. Rodillas peladas para todos, aunque el hombre tenga a mano, para que no se rebele, ciertos placeres mundanos dominadores a su alcance.

Ana Botella es el hilo conductor de buena parte del artículo, no sólo porque da mucho juego a nivel humorístico, sino por su histriónico uso de la religión a un nivel opresor, cada vez más desatado, absurdo y sonrojante. Aunque el escrito de June comienza como si de un panfleto feminista radical se tratase y se centra inicialmente sólo en la mujer, conforme avanza en el razonamiento incluye matices, detalles personales y colectivos que le dan una mayor dimensión social y llega a un abanico de ciudadanos mayor.

En uno de los artículos más acertados, “La Constitución que nos va separando”, Antón Losada realiza un recorrido por la utilidad histórica de nuestra Carta Magna, desde la “megaproducción” que representó la Transición, hasta el fin de los más de treinta años de una democracia más de nombre que de hecho. Desde la ficción hasta la cruda y maloliente realidad, Losada realiza un sincero ejercicio de política histórica sin dar por sentado nada sacrosanto que a muchos les vendría bien conocer antes de llenarse la boca con nuestras libertades. ¿La Constitución de hoy día debe ser algo sagrado e irreformable –salvo en cuestiones de atar el déficit público a costa de nuestra salud y educación, para eso basta con dos días, con nocturnidad y alevosía- o un ejercicio dinámico de democracia y debe poder ser reformada sin tantos reparos? ¿Hoy la Constitución nos une o nos separa cada vez más?

Ana Botella en el Forum Europa tomándose un café

Rosa María Artal, en “Nuevos ricos por tierra, mar y aire”, nos relata los pasados tiempos de vacas gordas, en los que sucesivos gobiernos invirtieron –con fondos de la Unión Europea- en infraestructuras por toda la geografía española, que daban sus buenas comisioncitas y favores, mientras no se preocupaban de sentar las bases de una economía productiva, confiados en que el ladrillo y el turismo siempre levantarían nuestro Producto Interior Bruto. Artal nos habla de carreteras, autopistas, AVEs, la increíble cantidad de aeropuertos que se construyeron, obras faraónicas hoy desiertas o infrautilizadas, mientras, por falta de fondos, destruimos la sanidad, la educación o la ciencia españolas.

En “No se van, les echan. Un drama en tres actos”, de Javier Gallego, nos troca también ficción por realidad, al dibujarnos las razones por las que no pocos españoles se han ido de nuestro país para buscarse la vida en otros, cultural, social y económicamente más avanzados. Por necesidad, y no por “espíritu aventurero”. En forma de diálogo personal con Rajoy, Gallego –sí, parece un chiste toponímico pero no lo es- invita a nuestro presidente a desvelar la verdad de la Marca España a los mandatarios de los países que visita, y se deje de soltar mentiras interesadas por doquier. El exilio, no sólo de personas sin cualificación y desesperadas, sino también de enormes profesionales cuya labor se perderá nuestra sociedad, es mostrado aquí de forma cruda, sin poéticas metáforas políticas, sin eufemismos. “Eso es la Marca España: un top manta y un Todo a 100 para la investigación, un país en el que la ciencia está por los suelos”.

El proceso de duelo, obra en cinco actos”, de Lucía Lijtmaer Paskvan, sitúa la atención en cómo nos ven ahora desde los países latinoamericanos, y cómo la actitud de superioridad de algunos españoles en el pasado es ahora aprovechada por los del otro lado del océano para acribillarles dialécticamente, recordándoles la delicada situación en la que se encuentra nuestro país. Por ser suaves.

Es este un artículo que muestra a las claras hasta qué punto las crisis económicas bajan a la tierra a algunos egos inflados, y cómo el cambio de roles es aprovechado por otros para bajar los humos a otros y vengarse de ellos, pero también sobre la falsedad en la que estábamos instalados, del país de cartón piedra que habitábamos.

El escrito de Antonio Baños, “España no es sexy. Lo territorial y la rebelión de los catalanes”, podría resumirse en la frase inicial: “El peor enemigo de España es el Estado Español”, que no se refiere sólo a la relación entre el gobierno central y los catalanes, sino también con los ciudadanos en general. Una relación de amor y odio ancestral, repleto de represiones, egoísmos y utilización política descarnada.

Este es sin duda un artículo con mucho fondo, seguramente el más incisivo y quizá políticamente incorrecto, pero que nos desvela, por fin, qué clase de país habitamos y hasta qué punto ha sido así desde hace siglos.

El epílogo, de Maruja Torres, es lógicamente un resumen de todo el libro, pero también un breve relato de las conexiones del pasado con este presente que hoy sufrimos.