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| Blade Runner, una guía (segunda parte) | José Leal.
14/03/2006 |
Encontrado en http://www.fantasymundo.com/articulo.php?articulo=281 |
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Segunda parte de tres de un profundo reportaje sobre una de las películas de ciencia ficción más influyentes de la historia:Análisis, Simbologías y Atmósferas. |
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Sitio web Blade Runner Memorias de lo Verde (1998-2009) Podéis leer la primera parte de este reportaje aquí: Blade Runner. Ontología Después de haber discutido suficientemente acerca de los componentes humanos en los replicantes, se me ocurre interesante la posibilidad de intentar descubrir qué tenemos los humanos de replicantes. Y me arriesgaría a decir que no es poco, según lo demuestra la extensiva analogía trazada a lo largo de la trama con los caracteres sintéticos, comenzando por su apariencia física y composición orgánica hasta sus similares búsquedas y obsesiones.Pero la comparación de resultados más reveladores surge de analizar los orígenes de ambas especies, proyectándonos más allá de lo fenomenológico y atravesando numerosas instancias de interpretación hasta llegar a la más profunda, es decir la ontológica, el estudio del ser mismo. Después de todo, y bajo esta nueva luz, el guiño de un Deckard replicante no parece estar completamente fuera de lugar, si es que entendemos las últimas implicancias de la historia, en concordancia con algunos de los postulados filosóficos y preguntas existenciales presentados en la obra de Philip K. Dick que han sido trasladados al filme sino en su totalidad, al menos en cantidad suficiente como para percatar al espectador de su dimensión metafórica. Tal como los replicantes, el hombre es traído al mundo por una voluntad extraña, la de los progenitores (Roy llama a Tyrell "padre"). Llegado a cierta edad, su inteligencia le permite preguntarse acerca de lo que lo rodea creando vínculos afectivos con su entorno: familiares, objetos, posesiones (en los replicantes esto se canaliza a través de las fotografías), y poco después algún accidente como la muerte de una mascota (o la experiencia de ver a una criatura devorada por su propia cría que recuerda Rachael) lo pondrá de cara con los "hechos de la vida", como lo expresa Tyrell: la indefectible muerte, a la que quizás nunca termine de aceptar, y que los replicantes experimentan en carne propia. Resulta sugestivo el hecho de que Rachael necesite remontarse a su propia niñez para intentar probar su humanidad a Deckard. Este período de la existencia repleto de nuevos territorios que descubrir en un proceso muchas veces cruel, es la analogía con que se presenta a los replicantes, quienes cronológicamente podrían ser niños (cuatro años es su tope de vida), aunque ellos nunca han pasado por las fases naturales del crecimiento físico o psicológico, y en cambio han sido "cargados" con todo un bagaje de experiencias ajenas. Sin embargo siguen siendo infantes de alguna manera grotesca, y hay numerosas situaciones que permiten sorprenderlos en gestos infantiles: Leon discute con Holden la diferencia entre un "tortugo" y una "tortuga"; Pris juega con una muñeca y Roy somete a Deckard a una aterradora versión del juego de las escondidas, además de confesarle a Tyrell sus faltas en medio de mohínes, cual si confesara sus travesuras a un adulto. El hombre también suele conservar numerosos rasgos de comportamiento infantiles, y de alguna forma también es "cargado" de experiencia ajenas bajo la forma de prejuicios, costumbres, valores morales y otros condicionamientos que se le imponen socialmente, muchas veces contrariando sus tendencias naturales. Hay quienes creen que los extremos del ciclo de la vida llegan a tocarse (pregúntenle si no a Ciudadano Kane por el significado de Rosebud), por lo cual los ancianos que se enfrentan a la cercana muerte lo hacen casi con idéntica disposición de ánimo que la de un niño: con temor, asombro e inquietudes primarias, relativizando creencias de toda la vida; al igual que Roy, quien ya no puede tener fe en su Creador y ha cambiado su creencia en sí mismo por la creencia en el otro y en su valor. El ser humano, al igual que el replicante, es una creación, o se siente la creación de un poder o entidad superior, una creencia inherente a la mayoría de las religiones humanas. Según ellas, esta entidad creadora se encuentra oculta en su propia dimensión espiritual, pero al mismo tiempo penetra todas las cosas, incluso el corazón humano, cuyas intenciones es capaz de juzgar. Tyrell está lejos de conseguir esta omnipotencia, aunque al igual que Dios puede disponer del destino de sus criaturas porque conoce todo acerca de ellas y sabe cuándo lo han traicionado. Sin embargo, hay algo que escapa a su juicio, y esto es la idea de que él mismo pudiera ser el instrumento de otro Dios aún mayor, y que por lo tanto también pudiera ser juzgado por sus actos y condenado. Una vez delatado Tyrell en su carácter de deidad falsa, humanos y replicantes parecieran quedar en igualdad de condiciones, sabiéndose sometidos ambos a los designios de otro poder mucho más vasto, esquivo e inapresable, que bien podría ser una nueva ilusión como los recuerdos falsos de los replicantes. El conocimiento del mundo, su origen y del propio ser es el fin máximo a que aspira el hombre a través de la filosofía. En Blade Runner, quienes se lanzan a la búsqueda de este conocimiento de manera más evidente son los replicantes, al pretender encontrar un remedio para prolongar sus acotadas existencias, el cual sólo puede ser conocido por quien los ha creado, el Dr. Tyrell. En el camino, estos seres irán teniendo su propia experiencia del mundo y desarrollando sus propias emociones, que es su manera de cimentar una individualidad. La mayoría de ellos posee el conocimiento a priori de que son seres artificiales, ya que su misma función en la sociedad los caracteriza como tales -han sido creados para satisfacer diferentes necesidades de los humanos, y para suplir a éstos en tareas peligrosas o aburridas-. Otros, como Rachael, poseen un dispositivo mental -los implantes de memoria- que les hace a vivir el engaño de que son humanos, ya que recuerdan las vivencias de una persona auténtica. Del mismo modo que en Kant el conocimiento a priori conduce a la noción de un Dios, en los replicantes "la marca del fabricante" que llevan incorporada (representada por sus habilidades especiales, y hasta quizá literalmente por una marca como el número de serie de la serpiente de Zhora; recordemos además que Chew reconoce "sus" ojos en los Nexus 6) les permite tener la certeza a través de la sola razón, de que existe un creador, Tyrell. Y como su conocimiento proviene directamente de éste, ellos pueden compararse a los espíritus puros o ángeles. Por lo dicho anteriormente resulta bastante obvio que la búsqueda de conocimiento de los replicantes coincide con la del racionalismo. Pris inclusive, estando en el departamento de J.F. Sebastian, pronuncia la máxima de Descartes, el filósofo racionalista: "Pienso, luego existo", a continuación de lo cual despliega sus "habilidades especiales" ante la mirada atónita de Sebastian. La cita no es casual, ya que Descartes consideraba al ser humano como una dualidad entre una materia regida por leyes mecánicas (como los autómatas) y un alma. Otra característica que acerca aún más a los replicantes a un conocimiento racional y cierto es su inexperiencia emocional, siendo que casi todos los sistemas filosóficos entienden que para llegar a este tipo de conocimiento es imperativo dejar de lado las manifestaciones de los sentidos, los cuales en la novela de Philip K. Dick están muy limitados para estas criaturas. Finalmente el conocimiento de los replicantes implica una rebelión contra el plan del creador. En oposición a esta identificación de los replicantes con un racionalismo que desemboca en el campo de lo espiritual o metafísico, Tyrell se identifica con un empirismo materialista que conduce a la destrucción y la no-trascendencia. Por su parte, Deckard también va a salir al encuentro del conocimiento de sí mismo, pero en su caso los resultados son bastante más ambiguos, incluso si creemos que también él es un replicante como lo sugiere el "corte del director", siendo su engaño aún mayor que el sufrido por Rachael, ya que él no tiene ninguna afinidad con los replicantes -por lo menos inicialmente-, y de hecho su trabajo consiste en eliminarlos sin compasión. Deckard tiene una idea oscura y vaga de sí mismo, al igual que Rachael y la mayoría de las personas corrientes. Ellos "conocen" del mismo modo que pueden saber qué es amar, doler, ver o temer. A decir de los fenomenólogos, todas éstas son actividades intencionales que tienden hacia algo que que está fuera de nosotros, en el mundo que nos rodea (esto se relaciona con la empatía de que carecen los replicantes). Pero en el mismo ser humano ésta es una advertencia bastante vaga, y es función de la filosofía hacernos tomar conciencia de esta actividad preconsciente. Ha sido la tarea de la fenomenología y del existencialismo de Husserl, Heidegger y Sartre, entre otros pensadores, explicar estas actividades humanas básicas (+) con las que podemos identificar a Deckard y a Rachael mientras que no son plenamente conscientes de sí mismos. El momento en que Deckard como ser humano más se aproxima al auto-conocimiento, es cuando se le revela la verdadera naturaleza de su adversario, y se produce por fin una corriente de empatía entre ambos. La actitud del replicante Roy Batty de salvar la vida de su oponente quedaría encuadrada dentro de la ley moral de Kant, lo cual lo equipara a un humano. El conocimiento que recibe Deckard por este medio es comparable a una revelación religiosa. Curiosamente, y siguiendo los indicios presentes en el "corte del director", el personaje de Gaff, con su ambigüedad y enigmáticos origamis cumple en cierta forma con el papel del filósofo que alguna vez desempeñó Sócrates en sus conversaciones. Gaff es el encargado de abrir los ojos de Deckard a la verdad, como solía hacerlo Sócrates con su ocasional interlocutor. Finalmente, el hecho de que la trama del filme sea la de un policial encierra una metáfora acerca de la búsqueda de conocimiento de la filosofía, donde puede haber diferentes versiones o hipótesis sobre la solución de un enigma, y aunque ésta nunca llegue a revelarse, sabemos que existe en alguna parte. En ese preciso lugar es donde coinciden humanos y seres artificiales con las mismas preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuánto tiempo tengo?... Y esas preguntas nos convierten, a la luz de nuestra íntima razón, en seres tan extraños como los mismos replicantes. (+) Antropología Filosófica (Philosophical Anthropology), de J.F. Donceel. Interpretaciones Luego de apreciar las sutiles y ambiguas divergencias y puntos de contacto entre las dos diferentes ediciones de Blade Runner, arribamos a un prematuro desenlace en el Corte del director, el cual nos proporciona la prueba más acabada de que Ridley Scott había querido un estilo mucho más parco y enigmático para su realización. Fundamentalmente, se ha excluido el epílogo que mostraba a Deckard y Rachael en su huida (un montaje encargado por la producción), de manera que la última escena es la del ascensor cuyas puertas se cierran llevando a la pareja a un incierto destino.El desenlace de la versión comercial de 1982, en el que muchos quisieron ver una imperdonable concesión hollywoodense, tiene a mi criterio una enorme cuota de ironía y viene a redondear de manera inmejorable el mensaje del filme. O por lo menos el mensaje del filme que yo más prefiero. Este final no hace más que llevar hasta sus últimas consecuencias el desplazamiento psicológico que se manifiesta a lo largo del relato, por el cual la decaída humanidad, condenada por su propia voracidad, ha debido contentarse con las versiones sintéticas de los recursos de su mundo, y aún con la de sus propios congéneres, con quienes ha perdido la capacidad de relacionarse porque está moralmente destruida, se repliega hacia el espacio y ni siquiera tiene patrones culturales, étnicos y raciales comunes que le permita agruparse en comunidades. La consecuencia final de este desplazamiento sería abrazar una vida enteramente sostenida en la ficción y el simulacro. Como en Solaris, la novela de Stanislaw Lem y el filme de Andrei Tarkovski (pulsar para ver ficha), Blade Runner parte del concepto de humanoide como imagen refractal de la psiquis humana (seres que comparten los recuerdos de personas reales), que luego alcanza entidad propia (la capacidad de experimentar emociones y formularse preguntas acerca del propósito de su existir). En el medio queda la duda de cuál el la verdad acerca de estas criaturas, una pasmosa ambigüedad que hace de un desenlace en apariencia simplista, algo tan inquietante: ¿es el final del comienzo para una nueva especie de relación del hombre con la máquina o acaso es el comienzo del fin para el primero de ellos? Había dicho que en Blade Runner se ha dado un caso excepcional debido a la afortunada intervención de los productores, que lejos de desvirtuar el trabajo de Ridley Scott, ha permitido que todas las piezas de su creación caigan en su lugar con un inesperado alcance. Esta aportación representa una textura adicional, una segunda piel donde la voz interior del protagonista revela una dimensión introspectiva en la que se entremezclan la pesadilla y la ensoñación, además de situar claramente el dilema moral que representa su trabajo: destruir lo inhumano para convertirse en ello. No digo que el filme no se sostenga sin este agregado porque su lenguaje y sus atmósferas son apabullantes; se trata simplemente de que el relato en off y el final "feliz" le sientan mucho mejor. La visión del policía como ser humano resume la actitud ambigua del hombre hacia la tecnología: por un lado su afán descubridor y afición por los artefactos, y por el otro su anhelo de volver a las fuentes, a la naturaleza y las emociones primitivas; puesto en otros términos, es el miedo a la deshumanización expresado por el hombre frente a la elevación de la máquina como ente pensante y dotado de voluntad, hecho a su imagen y semejanza. Sin embargo, la paradoja de Blade Runner es que toda esta tecnología ha evolucionado hacia lo que podríamos llamar su "humanización", en tanto que su artífice, es decir el hombre, la ha ido perdiendo. El tono cavernoso y deslucido de la voz en off, visto originalmente como un defecto, subraya el contenido onírico de la historia, dando la sensación de provenir de un plano diferente junto a toda una gama de sutiles referencias auditivas con las que el filme envuelve subliminalmente al espectador. Es aquí donde las inquietantes deformaciones de la realidad inspiradas en los universos de Philip K. Dick encuentran su mayor repercusión, por ejemplo en la repetición de diálogos que no son exactamente iguales a los originales (el de Holden con Leon, reproducido mientras Deckard recorre el túnel rumbo a su departamento), o en la anticipación de otros que se producirán más adelante (como la referencia a la araña que se cuela en una elipsis de la sesión de Voight Kampff). Por supuesto, tampoco se puede dejar de lado en esta faceta del relato la impresionante labor de Vangelis, cuya sugestiva música "ambiental" para el filme lamentablemente no se ha incluido en el cd de la banda original de sonido. Esta música expresa con increíble versatilidad desde la influencia oriental en la sociedad y los sonidos de la metrópolis, hasta la mezcla de maravilla e inquietud que inspira en el ánimo el progreso y la extraña amalgama biomecánica que denota la naturaleza de los replicantes. El recurso de las voces flotantes fue adoptado por posteriores realizaciones como El Elemento del Crimen, de Lars Von Trier; por lo demás, esta voz sólo agrega datos circunstanciales que no modifican el curso de la historia; sin embargo, al prescindirse de ella quedan al margen la referencia a que la ex mujer de Deckard solía llamarlo "sushi" (pescado frío), la reacción íntima del policía frente al cadáver de Zhora y su conmovedora reflexión final, luego de presenciar la agonía de Roy. El tan resistido desenlace también influenció las secuencias escapistas de Brazil, de Terry Gilliam. Particularidades Varias particularidades hacen de Blade Runner un filme único dentro del género de la ciencia ficción. Entre ellas se pueden citar las siguientes: No es una película acerca de científicos locos, ni de héroes indestructibles que salvan al mundo. Tampoco plantea una lucha entre el bien y el mal representados por dos fuerzas completamente fieles a esas consignas: La misión del "buen" policía se pone en tela de juicio y la búsqueda de los "malos" replicantes se ve reivindicada. A diferencia de otras películas futuristas de temática social como Metrópolis, Blade Runner no describe una revolución de las masas, sino del espíritu. Es así que el protagonista, parte integrante del sistema represivo de la autoridad, reconoce en sí la llama del inconformismo avivada por sus emociones, que junto con la revelación final que representa el extraño comportamiento del androide Roy Batty en la azotea, lo llevan a rechazar a través de la huida todo un sistema de valores falsos. Los androides (los replicantes pueden ser considerados androides, aunque la palabra fue prohibida de manera expresa por Ridley Scott) no tienen partes metálicas ni dispositivos mecánicos, sino que son producto de la ingeniería genética, y sólo sus ojos revelan cierto resplandor ámbar o rojizo cuando están sometidos a una gran tensión "emocional". Sin embargo, esta escasez de efectos no atenta contra la credibilidad de la historia, ya que es el comportamiento de cada una de estas criaturas lo que revela de manera inequívoca su verdadero ser.Los efectos visuales, anteriores a la era digital -afortunadamente- son otra muestra del genio y la imaginación de Douglas Trumbull ("2001: Odisea del Espacio"), quien nunca necesitó de las técnicas de animación computada para lograr resultados perfectos. Los efectos de El Quinto Elemento, por citar un ejemplo más reciente, son mucho menos convincentes. Harrison Ford compone un personaje apático, marginal, podríamos decir un antihéroe. Como si esto fuera poco, se ve involucrado en una situación fetichista con una mujer artificial. Claro que antes ha descubierto que ella posee emociones... La ambientación no es de ningún modo aséptica como algunos futurólogos imaginaron el porvenir, sino que se basa en la cultura de la basura, así como en la instalación definitiva de la moda "retro". Estructuras de antiguos edificios conviven con inmensos complejos de departamentos; autos antiguos con modernos vehículos voladores, etc. En cuanto al vestuario, todo está permitido, desde los tapados de piel estilo años '40 hasta los atuendos de materiales sintéticos y ceñidos al cuerpo. El paso del tiempo le está dando razón a esta concepción de un futuro no tan limpio pero sí muy convincente.La opresión del poder no se expresa de manera demasiado explícita como suelen hacerlo una gran parte de los relatos de anticipación, que probablemente hubieran echado mano al obvio recurso de embanderar las instalaciones del departamento de policía con algún tipo de insignias gigantescas (recordar el caso de 1984). Aquí la descripción de los espaciosos ambientes como congelados en el tiempo (superflua papelería y ventiladores de techo incluidos), al igual que del aire amenazador del teniente Bryant, del seguimiento implacable de Gaff y de las frecuentemente avistadas y poco amigables patrullas policiales alcanzan para sugerir un estado policial casi omnipotente. El vestuario de Ted Lapidus es un dechado de elegancia y originalidad, muy a tono con los ambientes de la historia, y está lejos de los lugares comunes y ridiculeces a que nos tiene acostumbrados el cine de ciencia ficción. * Simbología Muchos espectadores no se dan cuenta del a menudo extensivo nivel de significados ocultos que escritores y directores introducen intencionalmente en sus trabajos. Algunas veces el resultado pretende ser serio; otras sólo representa un guiño juguetón dirigido a los conocedores. Un buen ejemplo de esto último son las imágenes de R2-D2 y de C3-PO, los robots de La Guerra de Las Galaxias, que aparecen en un mural egipcio como fondo en Los Cazadores del Arca Perdida (George Lucas dirigió la primera y produjo la segunda película). Es probablemente mejor explorar algunos pocos y "obvios" mensajes ocultos en Blade Runner, El Corte del Director antes de comenzar a hurgar en asuntos más arcanos.Una de las escenas críticas del filme gira alrededor del intento de Roy Batty por llegar a su creador, el Dr. Eldon Tyrell, a través de J.F. Sebastian. Una partida de ajedrez entre Batty y Tyrell pasa a ocupar el centro de la escena. El ajedrez ha sido tradicionalmente el juego real de la vida -un conflicto entre los poderes de la oscuridad y de la luz por la dominación del mundo-. En un primer nivel, el juego representa las luchas intelectuales de Batty y de Tyrell (primero sobre el tablero de ajedrez, y luego mientras Tyrell trata de razonar con el replicante). En un segundo nivel, la partida tiene ecos de las luchas de los replicantes (peones) por obtener más vida y volverse humanos (convertirse en "reyes"). Los movimientos finales en el juego son particularmente instructivos. Roy ataca (Reina a Alfil 6) con el espíritu del jugador bajo la Voluntad. Tyrell quita (Caballo toma a la Reina) con una pieza representativa del intelecto vacío de espíritu. Roy finaliza el juego (Alfil a Rey 7) con un movimiento reafirmando la primacía de lo espiritual por encima del campo físico. Mientras sigue las pistas, Deckard hace que una fabricante de peces artificiales examine la escama que ha encontrado en la bañera de León. Las imágenes usadas como efectos especiales son las de un brote de marihuana hembra. El simbolismo de los ojos es rampante en todo el filme. Algunos de los ejemplos más prominentes son: “close up” de un ojo durante la secuencia de apertura; la importancia de los ojos en el test Voight Kampff; la visita al "Mundo de los ojos" de Chew, donde tanto éste como León manipulan ojos; el intento de los replicantes de matar a seres humanos hundiéndoles los ojos; los ojos de la lechuza son mostrados en varias oportunidades; Roy Batty juega con unos ojos de juguete encajados en anteojos cuando está en lo de Sebastian; los ojos de Deckard y de los replicantes fulguran; el Dr. Tyrell usa un par de anteojos trifocales que magnifican sus ojos. En esta conexión resulta útil citar una historia de E.T.A. Hoffman llamada "El Autómata". En ella, un hombre se enamora de una autómata que toca el piano. Luego de percatarse de su verdadera naturaleza, se suicida lanzándose desde un edificio. Ya que fueron los ojos los que la delataron, el hombre grita "qué bellos ojos" justo antes de saltar. Las correspondencias aquí con Rachael (una replicante que toca el piano) y Deckard (se enamora de Rachael, intenta un salto casi suicida del edificio de Sebastian) son inconfundibles. Cuando Gaff "arresta" a Deckard en un puesto de venta de "sushi" en el comienzo, hay mucho más en juego que una comida interrumpida. El acontecimiento marca la transición entre un sedado retiro (recuérdese que el replicante muerto es el que ha sido "retirado") a una frenética lucha entre la vida y la muerte o alternativamente, su despertar de la oscuridad de la ignorancia a la luz del conocimiento. Es más que una coincidencia que deba estar comiendo pescado en este momento decisivo: el pescado es la comida sacramental de muchas religiones basadas en un Misterio (por ejemplo la Ultima Cena, la comida Sabática Hebrea, y numerosas fiestas de los muertos). Universalmente, repartir el pescado es renovar o sustentar simbólicamente la vida. Pris, la replicante prostituta, tiene fecha de inicio (nacimiento) el 14 de Febrero, día de San Valentín. La repetida aparición del número 23 como parte integral de números importantes que aparecen en el transcurso del filme es una de las primeras irregularidades que atrajeron mi atención. Robert Anton Wilson (1988) ha comentado extensamente la "sincronicidad del 23" y sus significados aparentes. En el corte del director de Blade Runner este número es citado desordenadamente gran cantidad de veces. Algunos ejemplos son: los replicantes renegados matan a 23 personas en la nave secuestrada, el spinner de la policía de Los Angeles es número 995 (9+9+5=23), el teléfono de Rachael es 555-7583 (7+7+5+3= 23), el número de licencia de Deckard, B26354 (2+2+6+3+5+4=22), y el del departamento de Sebastian, (46751) (4+67+5+1=23). El número 23 es representativo del hombre emprendiendo la Gran Tarea -el Matrimonio Místico de los Cabalistas-, o unión con la cabeza de Dios. El primero abandona sus comodidades y luego el mundo en su totalidad. No hay vuelta atrás para alguien que ha iniciado este camino que es claramente representativo del camino de Deckard y el de otros replicantes. Con suerte, estos ejemplos serán suficientes para mostrar que una considerable cantidad de material oculto subyace bajo la superficie de Blade Runner. Después de reconocer las instancias precedentes de significados ocultos en Blade Runner. El Corte del Director, decidí emprender un cuidadoso estudio de cada uno de los caracteres en la película. Mi esperanza era que esto ayudaría a esclarecer numerosos asuntos de la trama y sus interpretaciones. Además de confiar en el tradicional simbolismo de las criaturas de la naturaleza y objetos atribuidos a los caracteres a lo largo de la historia, también realicé Gematria sobre cada uno de sus nombres. Gematria es una de las tres partes de la Cábala literal Judía. Es un proceso exegético basado en valores numerales relativos: palabras y frases de valor numérico similar son consideradas explicativas unas de otras. Como un proceso en potencia altamente subjetivo, puede ser una herramienta un tanto arriesgada para emplear en la interpretación. Israel Regardie, un eminente estudioso del ocultismo ha escrito que "..la Gematria será percibida tanto como cosas sin sentido descritas de la manera más grotesca, o despertará una especie de simulacro del estado místico original experimentado por el que la usa". Con el objeto de minimizar la subjetividad involucrada, previamente al análisis propiamente dicho de cada nombre fueron adoptadas reglas de cálculo. El proceso resultó bastante simple: los nombres fueron traducidos a sus equivalentes en hebreo, valores numéricos standard fueron substituidos por letras y sumados, y luego se consultó un libro de correspondencias (en este caso "Sepher Sephiroth in Regardie" [ed.], 1986). En favor de la brevedad, las interpretaciones de más abajo sólo muestran una forma abreviada del proceso exegético. Aquellos que deseen verificar mis interpretaciones pueden hacerlo con la información a la mano. Por supuesto, antes de continuar debería proveer algún razonamiento como por ejemplo por qué es razonable analizar una película realizada en 1982 con una antigua práctica mística hebrea. La respuesta es bastante simple: la mayoría de los nombres de personajes y temas esenciales han sido tomados directamente de la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? (1968), y es conocido que Dick incorporaba sistemas místicos a algunos de sus trabajos; aún una visión rápida del filme revela un gran número de temas bíblicos (ver "El Hilo Místico" más abajo). La novela ganadora del premio Hugo de Dick, Un Hombre en el Castillo (1962) estaba enteramente tramada consultando el I Ching y Ubik (1969) gira alrededor del Bardo Thodol del Libro Tibetano de los Muertos. En cartas privadas, Dick escribió que hacia 1966 había recogido un "filón de material teológico" de su amistad con el Obisco Episcopal de San Francisco Pike (quien fue eventualmente despojado de su oficina debido a sus viajes demasiado públicos a los campos del misticismo). Las últimas palabras de Dick: Valis (1981), La Transmigración de Timothy Archer (1982) y Radio Libre Albemuth (1985) fueron directas exploraciones religioso-místicas publicadas bajo el disfraz de la ciencia ficción. No sería sorprendente que otras novelas de P. K. Dick produjeran afinidades místicas luego de una inspección cercana. -Correspondencias de caracteres: Roy Batty: El caracter de Roy Batty es tanto el más trágico como el más inspirador de Blade Runner. Él es Lucifer (como angel destructor) y Cristo (como salvador crucificado de su enemigo, Deckard). Su fecha de inicio es el 8 de Enero -dentro de las variaciones del calendario para la Fiesta de la Epifanía (del griego epiphanos, el emerger de la deidad), otro lazo con Cristo. Sin embargo, como Lucifer se rebela en contra del orden y conduce a sus ángeles caídos (los otros replicantes) en una guerra contra el Cielo. De hecho, Roy asciende exitosamente a los cielos y confronta, condena y destruye a su Creador (Tyrell). Pero ni siquiera esto puede salvar a Batty y a sus amigos replicantes que han estado bajo una inalterable sentencia de muerte desde su nacimiento. Una exégesis de Roy Batty (RY BTTY = 200/20, 220) significa los gigantes bíblicos conocidos como Nephilim, quienes eran superhombres (Cuando poníamos nuestros ojos en los Nephilims no nos sentíamos más grandes que saltamontes; y así es como debíamos de haberles parecido a ellos. [Num. xiii 33]). Roy es asociado con diversos animales a lo largo de la película. Mientras interroga a Chew, una figura iluminada de apariencia de águila puede ser vista brevemente detrás suyo. El águila es una atribución tradicional de fuerza y poder. Luego, cuando Roy persigue a Deckard por las ruinas del edificio de departamentos de Sebastian, aúlla varias veces como un lobo. El lobo representa a la Tierra, y a espíritus devoradores, persecutores. En la mitología celta, un lobo se traga el sol por las noches (como Batty ha destruido a Tyrell). Antes de salvar la vida de Deckard, Roy adopta una paloma blanca como su atribución animal última. Las palomas representan el amor, la paz, la luz y la vida espiritual, especialmente cuando se pasa de un estado de existencia a otro. Incidentalmente, el fondo sobre la escena de la muerte de Roy es un enorme cartel luminoso de TDK Corporation (TDK = 33 = dolor, lágrimas, duelo). Bryant: el inspector de policía Bryant aparenta no portar una especial significación en el filme más allá de lo que vemos en la pantalla. Una exégesis de su nombre (BRYNT = 271) significa que es bajo y cruel, ciertamente una adecuada descripción del inspector. Chew: El diseñador genético de ojos Chew es uno de los científicos de la Tyrell Corporation que forma una trinidad de poderes naturales. Chew is un eremita que habita el campo del hielo - su laboratorio criogénico. Una exégesis de su nombre (CHV = 14) significa la interacción de la Divina Voluntad con la materia, o su rol como creador de ojos. Deckard: Una exégesis de su nombre (DKRD = 228) significa el Primer nacido (Adán) y un regidor de la Tierra. Es vinculado al Dr. Tyrell (ver más abajo) por su posesión de un árbol bonsai siempreverde que simboliza la vida eterna. Está bastante claro por las pista en Blade Runner. El Corte.. que Deckard es un replicante. La pieza de evidencia crucial que lo confirma es la figura origami del unicornio que Gaff deja fuera del departamento de Deckard en el final de la película. Deckard también es relacionado a Sebastian por la posesión compartida de un unicornio (ver más abajo). En esta instancia, el unicornio representa virtud, incorruptibilidad, poder y fortaleza. El unicornio es también un guardián del Arbol de la Vida. Gaff sólo puede haber sabido del sueño del unicornio de Deckard mediante el acceso a su mente, por lo tanto Deckard debe ser un replicante con implantes de memoria. El unicornio se manifiesta a sí mismo desde el campo de los sueños hacia el mundo material. Similarmente, Deckard ha sido transformado de un destructor de la vida en su guardián, y de humano en replicante (sin embargo, ¿hay realmente alguna diferencia?). Esto es apoyado por la exégesis del número del departamento de Deckard (9732): éste simboliza el lugar donde se unen los mundos arquetípicos y formativos -por ejemplo, el descubrimiento de Deckard de su verdadera naturaleza-. Gaff: Gaff es una oscura figura que pasa todo su tiempo siguiendo a Deckard durante su caza de los replicantes. Una exégesis de su nombre (GPHPH = 173) significa "ilumina mis ojos" - una precisa descripción considerando su rol pivotal en iluminar a Deckard vía la figura origami del unicornio. Holden: Holden es baleado por León en la secuencia de apertura de Blade Runner. Es puesto en una máquina resucitadora y nunca se lo vuelve a ver. Una exégesis de su nombre (HLDN = 89) significa "cuerpo" y "silencio." León Kowalski: La atribución animal de León es la tortuga que representa el sostén del mundo, la Tierra y la base de cualquier materia. Las tortugas están relacionadas también a las regiones del norte. Una exégesis de su nombre (LN KWLSKY = 80/146, 226) significa el Mundo y el Norte. León es el replicante "hombre común". Taffey Lewis: Una exégesis de su nombre (TPHPHY LVS = 580/336, 916) apropiadamente decribe su nightclub, The Snake Pit (El foso de la serpiente), como el lugar de depravación donde ocurre un ataque. El gusano que Deckard halla en su trago encarna la muerte y la disolución que yace bajo la superficie del resplandeciente exterior del nightclub. Las velas dispuestas en todo el lugar representan lo incierto de la vida al ser fácilmente extinguibles y formar un vínculo simbólico con las del dormitorio de Tyrell (ver más abajo). Pris: Cuando Pris encuentra por primera vez a J.F. Sebastian, ella está enmarcada por luces callejeras que recuerdan a ojos de gato. Mientras la escena llega a su fin, la replicante mira maliciosamente a las espaldas de Sebastian mientras maullidos gatunos sintetizados resuenan en la noche. Tradicionalmente, el gato ha representado la cautela, la maldad, la oscuridad, los poderes de la luna y la variable naturaleza. Todos estos aspectos caracterizan el papel de Pris en tenderles la trampa a Sebastian y a Tyrell para que sean asesinados. A Pris le ha sido dada a menudo la atribución del mapache debido a su maquillaje; sin embargo, sus ojos oscurecidos, su complexión pálida y sus llamativos labios rojos son también las marcas históricas de las prostitutas. Una exégesis de su nombre (PRS = 580) significa depravación, particularmente el chivo expiatorio cargado con los pecados de los judíos y luego desterrado ("el animal cargará todas sus iniquidades sobre él hasta algún terreno yermo, donde el hombre lo liberará, allá en lo inhóspito". [Levit. xvi 22]). Rachael: Una exégesis de su nombre (RChL = 238 ~ 76) significa el esclavo secreto, un reconocimiento al status de Rachael en el inicio del filme. Su atribución natural primaria es la araña, con cuyo conocimiento Deckard prueba a Rachael que ella es un replicante. La araña es la Gran Madre en sus aspectos como tejedora del destino y generatriz que teje la red de la realidad fuera de su propia substancia. Rachael ciertamente puede ser considerada como la tejedora del destino de Deckard. Como la Gran Madre, Rachael también es Eva. Sus atribuciones secundarias surgen durante el test Voight Kampff realizado por Deckard: ternero, mariposa, avispa, mujer desnuda, ostra y perro. Estas se combinan para significar un intachable y casto pero fértil perfil psicológico femenino (ejemplo, el rol de Rachael como la forma experimental y de transición de replicante que es difícilmente distinguible de un ser humano "real". J.F. Sebastian: Sebastian es otro de los científicos de la Tyrell Corporation que forma una trinidad de poderes naturales; es el eremita que habita el campo del agua ("goteante" es una definición que le queda chica a su edificio de depatamentos). Una exégesis de su nombre (YPH SBSTYN = 95/841, 936) significa el lisiado que crea una multitud. Esto se refiere tanto a su afflicción con la progeria y a su rol como diseñador genético. Las atribuciones animales de Sebastian son los roedores (ratas son vistas por docenas a su alrededor en su departamento), el osezno (un oso en uniforme militar lo saluda cuando trae a Pris a su vivienda), el avestruz (entre sus juguetes), y el unicornio (También entre sus juguetes). El roedor representa hipocresía y duplicidad, señalando el rol de Sebastian en traicionar al Dr. Tyrell. En el Cristianismo, los oseznos son emblemáticos de seres amorfos, una justa descripción de Sebastian, quien es humano pero sufre del mismo destino (una expectativa de vida acortada basada en al genética). El unicornio representa la docilidad de Sebastian. The avestruz significa su rol como destructor, que combinado con una exégesis de su número de pase en la Tyrell Corporation (1 + 6 + 4 + 1 + 7 = 19, "un enemigo") reafirma en papel de Sebastian en la muerte deTyrell. Dr. Eldon Tyrell: El Dr. Tyrell es la cúspide de apariencia eremita de la trinidad de poderes naturales de la Tyrell Corporation - un Dios sol viviente. El habita un zigurat (+) dorado que empequeñece todos los edificios vecinos de Los Angeles. En la tradición sumeria, el zigurat representa a la Montaña Sagrada, el lugar habitado por la Divinidad, y el eje cósmico. La única vez que vemos el sol y las estrellas es desde de la ubicación privilegiada del edificio de la Tyrell Corporation. Por la noche, Tyrell reposa en una cama rodeada de 46 velas (la luz de la perfección y, a través de la exégesis, uno de los nombres sagrados de Dios). La cabecera está decorada con un motivo de grullas blancas -simbólicas de una elevada posición, inmortalidad y un intermediario entre el cielo y la tierra. Las atribuciones animales de Tyrell son la lechuza (sabiduría, soledad; obscuridad, muerte) y el águila (poder, autoridad). Interesantemente, también posee varias atribuciones de plantas: dos arboles bonsai de siempreverde (vida eterna) vistos en la mesa de la oficina cuando Deckard arriba por primera vez a la Tyrell Corp. y una planta perecedera (el principio de la vida, en toda su manifestación) en la esquina izquierda de la oficina. Todo lo que rodea a Tyrell -los árboles, la lechuza, Rachael, el mismo edificio ue habita- son manifestaciones artificiales que provienen directamente de su voluntad. Una exégesis de su nombre (LDN TYRLL = 84/279, 363 significa lo todopoderoso y duradero, pero falso, un Creador que habita una ciudad. Como el Creador es falso, también lo son sus creaciones (los replicantes). El es el garantizador de la vida y de la muerte. Todos los que desean verlo deben ascender por una escalera dorada (zigurat) y solicitar una audiencia en su recámara. Así como el nightclub de Taffey Lewis es un lugar de decadencia física, el dormitorio de Tyrell es un lugar de desolación espiritual (ver comentarios anteriores acerca del juego de ajedrez). Zhora: Una exégesis de su nombre (ZHR = 212) significa una ramera. Mientras es cierto que Zhora está programada para cometer asesinatos políticos, su ocupación en BR es la de una bailarina exótica en un club nocturno para adultos (la voz que anuncia su acto en "The Snake Pit": "Obsérvenla tomar los placeres de la serpiente que una vez corrompió al hombre"). De hecho, su acto es presentado como "La Señorita Salomé y Su Serpiente"- una abierta referencia a la mortífera bailarina de la serpiente de la leyenda hebrea. Como atribución animal de Zhora, la serpiente representa muerte, maldad, pecado y pasión sexual. Las serpientes acompañan a numerosas deidades femeninas y con frecuencia se aparecen en pares a su alrededor simbolizando la unión sexual. Muchos observadores han señalado que hay numerosas parejas en la película: Deckard y Rachael, Pris y Roy, y León y Zhora. Una exégesis los nombres de cada pareja producen interesantes resultados. Deckard y Rachael (228/76, 304) signican oro o iluminación, incorruptibilidad, y sacritud - una forma de los dioses. Pris y Roy (580/220, 800) signican el arco iris - una transfiguración o el puente entre un mundo y otro. León y Zhora (226/212, 438) signican la piedra baetylic de Jacob - un lugar de encuentro entre el cielo y la tierra ("Construid el altar del Señor vuestro Dios con bloques de piedra desnuda, y ofrézcanle ofrendas íntegras sobre él al Señor Vuestro Dios". [Deut. xxvii 6]). Por lo tanto, cada una de las parejas encarna un objeto perfecto que conecta el mundo de los humanos con el campo de lo trascendental. Una exégesis de la suma de los nombres de todos los replicantes (incluyendo a Deckard) significa el aceite de Unción ("... extrajeron numerosos demonios, y ungieron a numerosos enfermos con aceite y los curaron"). [Mk 6, 13]). Así como este aceite infunde nueva vida divina a quienes lo reciben, también los replicantes con su existencia y esclavitud sirven como potencial curación a una sociedad que ha perdido contacto con su capacidad de empatizar. (+) zigurat: torre escalonada con terraza, en los templos caldeos o babilonios. -El Hilo Mundano: Blade Runner, El Corte del Director consiste en dos hilos temáticos cercanamente relacionados: un hilo primario o mundano que es la historia detectivesca futurista que se desarrolla sobre la pantalla, y un hilo secundario o mítico que recrea dramas cósmicos pre-Cristianos. Para que la coherencia de pensamiento sea mantenida, estas dos facetas deben ser examinadas como items separados. El tema del hilo mundano de BR es que las vidas de los humanoides sí importa: la barrera física entre los humanos es tanto artificial como de piel (como Deckard se percata al practicarle el Voight Kampff a Rachael y luego cuando él mismo cruza esa barrera). La separación existencial entre humanos y replicantes es de la misma manera una maquinación que les permite a los amos conservar su poder sobre sus esclavos sin tener el inconveniente de los escrúpulos morales. Mucho tiempo, energía y tinta han sido gastados en debates acerca de cuál es a trama "real" en el corazón de la temática mundana de BR. Mucho de esto requiere tomar en cuenta detalles del proceso de filmación y de post-producción que son claramente inadmisibles si el filme va a ser examinado como una narración. -El Hilo místico: Como el estudio previo de los caracteres ha demostrado, numerosas leyendas antiguas son revisitadas en BR. Roy Batty es Lucifer, el portador de la Luz, encarnado en toda su iracunda, destructiva gloria solar. Los otros tres replicantes (Pris, Zhora, and León Kowalski) son los ángeles caídos menores. Debe recordarse que aunque Lucifer y los ángeles rebeldes fueron arrojados a la oscuridad, también eran parte de la creación original y aún son seres de luz. En BR, la única motivación de los replicantes es ascender a los cielos y conseguir que su Creador arregle su creación imperfecta (conseguir acceso a Tyrell y a vidas más largas). Ellos comienzan corrompiendo al séquito de Tyrell (Chew y Sebastian) y luego destruyéndolos. Sólo Roy tiene éxito en conocer al Creador, pero su esfuerzo es inútil. Aquél no puede, o no quiere deshacer algunos de sus "errores" pasados. Roy destruye a Tyrell en un arranque de ira incontrolable ante su última hipocresía. Ni siquiera esta medida extrema puede alterar el destino y Roy se da cuenta de que ha desperdiciado sus últimos días destruyendo lo que él atesora con tanta devoción: la vida. En un esfuerzo final, Roy es capaz de lanzarse desde la oscuridad y revelar su cuerpo de luz original como Cristo, cuando salva a Deckard de una muerte segura. Roy ha trascendido todas las limitaciones y logrado llevar a cabo la Gran Tarea dándose cuenta de que mientras la muerte es el último horizonte de todo, él aún puede negar sus intereses egoístas con el objeto de hacer una profunda diferencia afirmando la vida (Quienquiera que desee salvar su vida la perderá; pero el que de su vida por mí la salvará. [Lk 9, 24]). Es instructivo notar el siguiente y aparente error de continuidad en BR: cuando Roy Batty y Deckard se encuentran en el enfrentamiento decisivo, Roy conoce el nombre de Deckard a pesar de que nunca se han visto antes. En el contexto del mito de Lucifer y de los análisis previos de los caracteres, esto cobra perfecto sentido. Después de todo fue el "pecado de orgullo" (negarse a reverenciar a Adán [hombre] como amo de la Tierra) el que hizo que Lucifer y los ángeles rebeldes fueran echados del cielo en primer lugar. ¡Por supuesto que Roy (Lucifer) debería reconocer a Deckard (Adán, gobernador de la Tierra)! Los paralelos entre la Caída de Hombre y los eventos que rodean a Deckard y a Rachael no podrían ser más claros. Tanto Deckard (Adán) como Rachael (Eva) comen poco juiciosamente el fruto prohibido del Arbol de la Sabiduría (descubren que son replicantes) y entonces deben abandonar el Jardín del Edén (una vida de previamente bendecida de ignorancia en la ciudad). Los simbolismos naturales y las exégesis que apoyan esta interpretación son innegables. De manera más que interesante, pareciera que Gaff desempeña el rol de la serpiente (el Diablo, Lucifer) en esta nueva puesta en escena del mito. El tanto le proporciona indirectamente conocimiento a Rachael (conduciendo a Deckard a la Tyrell Corporation para que le haga el test), como suministrándole directamente conocimiento a Deckard acerca de su status como replicante (a través de la figura de origami del unicornio). Si recuerdan la exégesis del nombre de Gaff, éste significa "El iluminador" (como Lucifer, el portador de la Luz). (Próximamente la tercera y última parte del reportaje sobre Blade Runner) |
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