Imagina un Mustang. Ahora imagina que lo recubrimos con todo tipo de artillería pesada. Y que montados en él competimos a toda velocidad contra otros vehículos infernales en una carrera a muerte para conseguir la libertad. ¿Te gusta la idea? Pues deja de imaginar porque el próximo 3 de octubre podrás verlo en “Death Race”.
Jason Statham (Snatch, Transporter) encabeza el reparto de este thriller de acción que transcurre en el páramo post-industrial de un futuro próximo, con el deporte más brutal jamás inventado como telón de fondo. Coches trucados compitiendo en un ruedo espectacular y asesinos enjaulados con las copilotos más explosivas convierten a “Death Race” en el concurso televisivo más visto de todos los tiempos. Las reglas del programa “La carrera de la muerte” son muy simples: el hombre que gane cinco pruebas será puesto en libertad. El que pierda sólo será una mancha en la carretera.
El tricampeón de velocidad Jensen Ames (Jason Statham) es todo un experto a la hora de sobrevivir en el desértico paisaje en el que se ha convertido el país. Cree haber cambiado de vida, pero el ex convicto es acusado de un crimen que no ha cometido. La alcaidesa de Terminal Island (Joan Allen: El Mito de Bourne, Nixon) le obliga a ponerse la máscara de Frankenstein, un favorito del público al que parece imposible matar, y le da dos opciones: competir o pudrirse en una celda.
Con el rostro escondido detrás de la máscara metálica, y con la ayuda de Coach (Ian McShane: serie Deadwood, La Brújula Dorada) y una imponente copiloto (Natalie Martínez) el preso deberá sobrevivir a los tres días más terribles de su vida, enfrentándose a algunos de los criminales más retorcidos del mundo, como Machine Gun Joe (Tyrese Gibson: Transformers, 2 Fast 2 Furious). Al volante de un monstruoso coche armado con ametralladoras, lanzallamas y lanzagranadas, este hombre desesperado será capaz de destruir todo lo que encuentre a su paso para ganar el juego de masas más retorcido de la tierra.
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