|
|
Segunda entrega del cómic online Los Secretos de La Momia. |
|
|
|
|
|
Se estrena la segunda entrega del cómic online Los Secretos de la Momia. Descubre también en exclusiva el guión previo al diseño de esta entrega. |
|
A través del portal www.lossecretosdelamomia.com todos los aficionados a una de las sagas de aventuras más conocidas de los últimos años, La Momia, podrán seguir una nueva aventura y descubrir todos los secretos de la saga a través de una colección de 7 cómics exclusivos y del que se acaba de estrenar la segunda entrega.
Esta segunda entrega se titula Cristal de Nieve, y además, el coleccionable, incluye información destacada sobre La Momia 3 – La tumba del Emperador Dragón y sobre la saga de La Momia en general, y también información sobre todas las ediciones en DVD de La Momia.
En este número se publica parte del Diario del rodaje de Rob Cohen, traducido al castellano y puedes conseguir la edición coleccionista 5 discos de La Momia, El Regreso de la Momia y Scorpion King simplemente descubriendo con un sencillo e ingeniosos juego si eres el premiado o no. Concursos y premios directos y mucho más te esperan en este coleccionable único.
Descubre si eres el ganador de alguno de las 80 entradas al preestreno de la película o algún Pack de la Edición especial gratuito. Los nombres de los 80 ganadores aparecen publicados en la página web.
Esta segunda entrega, además de descargartelo en el portal www.lossecretosdelamomia.com puedes descubrir el guión que se realizó previamente al diseño del cómic en exclusiva en fantasymundo:
Allí estábamos, mi señor, Qiang Huojin y sus fieles guardias, siguiéndole otra vez a la batalla. No otra batalla como las muchas que habíamos vencido contra los vecinos señores y que habían llevado a Qiang Huojin a ser uno de los hombres más poderosos de China.
El mismo Qiang Huojin no era ya el mismo desde hacía un tiempo. Todo por culpa de esa maldita bruja. Estaba obsesionado con la historia de los Amuletos del Dragón, y creía que estos le abrirían finalmente el camino al poder que siempre había deseado.
Éramos un puñado de hombres, una élite de guerreros, y nos dirigimos al palacio de Luoyang, donde eran custodiados los amuletos. ¿Quién los custodiaba? Una mujer y una niña. Seríamos más que suficientes.
Al llegar allí, un fuerte olor, dulce, como a flores marchitas y frutos tropicales fue el primero en recibirnos. Mientras recorríamos las desiertas y heladas estancias del palacio, los únicos habitantes del palacio parecían ser mariposas, que en gran número revoloteaban extrañamente a nuestro alrededor, haciéndose cada vez más numerosas a medida que nos adentrábamos.
Era muy extraña esa presencia, junto con el fuerte olor, dado que el invierno era ya avanzado, y la nieve lo blanqueaba todo hasta al horizonte, entrando por puertas y ventanas y arremolinándose a nuestros pies.
De pronto una niña apareció ante nosotros. Sola. Apareció de la nada, y con ella decenas de mariposas aparecieron a su alrededor.
-¿Quiénes sois?- Preguntó dulcemente.
Mi señor, que estaba al frente respondió:
-Soy Qiang Huojin, señor de las Tierras del Sur, y éstos son mis fieles guerreros.
-¿Y a qué habéis venido hasta aquí desde tan lejos? - replicó la niña, sonriendo.
-Hemos venido a buscar los siete Amuletos del Dragón.
La niña entristeció visiblemente, nos miro, juro por lo más sagrado, con una infinita pena, como la que nunca antes había visto.
-Pues entonces, estáis muertos... - dijo, y desapareció como había llegado.
Quedamos desconcertados, y la extrañeza y el miedo comenzaron a hacerse presente entre los hombres.
-¿Qué es esto, mi señor? - preguntó uno, y en sus ojos ya se vislumbraba el terror.
-¿Era esa niña real? - dijo otro - ¿o era un espíritu que ha venido a llevarnos al infierno?
-¡Silencio! - Gritó fiero Qiang Huojin.
Había oído algo. Un ruido, unos crujidos en la madera. Nos dimos cuenta de que eran el primer ruido que sentíamos al interno del palacio.
Una sombra pasó velozmente por un pasillo detrás de nosotros. Algo grande, extraño, desconocido. Un gruñido… Y al instante siguiente, una horrenda cabeza cubierta de pelo blanco como la nieve apareció por encima de la puerta que teníamos delante.
Colgando del techo, algo parecido a un gigantesco simio blanco, con unas terribles facciones que jamás olvidaré en mi vida, cogió con sus garras la cabeza del soldado más cercano, y vimos, impávidos e incapaces de reaccionar, como revoleaba por el aire al pobre indefenso y lo estrellaba contra el muro. La sangre saltó a borbotones, y supimos instantáneamente que nuestro compañero había muerto.
Éramos hombres de guerra, preparados para todo, y aunque nos hubiese cogido por sorpresa, reaccionamos enseguida, desenvainando nuestras espadas.
-Oh! poderoso Yeti - gritó mi señor - no sé qué hechizo te ha traído desde tus montañas hasta aquí, pero si he de enfrentarme a ti para lograr mi destino, no dudaré en hacerlo.
Nos lanzamos todos contra la bestia y mientras veía caer a mis camaradas y amigos uno a uno, despedazados por la terrible fuerza de la bestia, no retrocedí. Vi al monstruo preparar un golpe contra mí. Puse mi escudo a tiempo contra ese brazo gigantesco y volé por los aires, cayendo varios metros más allá y golpeando mi cabeza fuertemente. Quedé en un estado de semi-inconsciencia.
Pude ver a mi señor, rápido como un rayo, que saltaba alrededor del monstruo, esquivando con habilidad sus golpes, e incluso hiriéndolo varias veces con su espada. Pero las garras del Yeti lo alcanzaron en su brazo derecho, dejándolo indefenso y con segundo golpe, le arrancó casi la cabeza.
Alcancé a gritar algo, no recuerdo qué, al ver a mi señor morir en forma en forma tan terrible.
Al parecer, yo era el último que quedaba vivo, y el monstruo se giró hacia mí y comenzó a acercarse, para rematarme.
El resto, al recordarlo, me parece hoy un sueño. O una pesadilla.
El monstruo cubierto de sangre avanzaba hacia mí entre los cuerpos destrozados de mis compañeros. Indefenso, sabía que era el fin.
Sentí un aleteo cerca de mi oreja derecha. Y una mariposa, inmensa, se posó sobre mi hombro. Pude ver las extrañas manchas multicolores que adornaban sus hermosas alas. Y luego vino a posarse otra cerca de ésta. Y otra. Y otra.
Sentía el aletear a mi alrededor, y el dulce olor se intensificó otra vez, mezclándose con el olor a sangre. El monstruo se detuvo. Y reapareció la niña.
-Vivirás - dijo. - Y contarás a todo el mundo, que los amuletos del Dragón esperan aún a su dueño, el emperador Dragón, que hará de China el imperio más grande que el mundo ha conocido. Y poseerá también el amuleto del Cristal de nieve, la única fuerza capaz de controlar al monstruo, porque el Himalaya mismo lo ha visto nacer. Ésta y otras maravillas te contaré, para que el mundo entero sepa.
Y me mostró un cristal que colgaba de su cuello, que parecía contener al mismo invierno en su interior.
La última imagen que recuerdo antes de huir es la de la poderosa bestia a los pies de la niña, en la oscuridad que se apoderaba de la habitación, casi como un perro mientras la niña le acariciaba dulcemente la cabeza.

|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de esta noticia. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
¿Tienes alguna noticia que mandarnos?
|
|
Si tienes alguna noticia que no esté publicada, puedes mandarnosla a la siguiente dirección y será publicada con tu nombre en cuanto la recibamos
|
|
noticia [arrob] fantasymundo.com |
|
|
 |
 |
 |
|
 |
|