A pesar de la baja recaudación de la primera parte pese a su aún más bajo presupuesto y del final de esta, Jason Statham se atreve con la segunda parte de Crank: Veneno en la sangre . En los papeles principales, además de Statham retomando su papel de Chev Chelios, vuelve a aparecer Amy Smart y dos fichajes nuevos Corey Haim, sí sí uno de los dos Coreys famosos de los 80-90 junto a Corey Feldman, y Bai Ling.
La trama de la cinta no puede ser más surrealista, si recordáis la primera parte a Chev Chelios le inoculaban una droga que le paralizaba el corazón, la única forma de sobrevivir era tomando adrenalina, por ello se pasa gran parte de la película en busca de esta adrenalina o de cualquier emoción que se la suministre: Pues bien, en esta segunda parte unos chinos le roban el corazón que es reemplazado por una batería que necesita de periódicas descargas.