El terror siempre es un género complicado de enfrentar. No todo el mundo reacciona igual frente a las mismas situaciones, ni tiene los mismos miedos. Lo que para una persona puede suponer la experiencia más aterradora de su vida, para otros es un simple paseo por el parque. Además, un videojuego lo cambia todo puesto que nos pone a nosotros en medio de la acción y nos obliga a encararnos de frente con la fuente de nuestros miedos. A veces, lo hace de maravilla, torturando nuestra mente, y otras, al menos, nos permite disfrutar de una experiencia interesante aunque algo vacía. Doorways: Holy Mountains of Flesh se encuentra en el segundo ejemplo.

Doorways: Holy Mountains of Flesh

Este juego de terror de truculento título es la tercera entrega de la saga Doorways, obra del estudio argentino Saibot. La aventura nos lleva a investigar un misterioso pueblo ubicado supuestamente en las montañas. La palabra clave es supuestamente, puesto que tras recorrer un pequeño cementerio que sirve de forma ingeniosa como créditos del título, nuestros pasos nos harán volar por un paisaje infernal. Este es el punto de partida de un juego que sigue la estela creada por Frictional Games y su Amnesia. Un producto que frente al eterno dilema de lucha o huida al estar en presencia de nuestras pesadillas, opta por la muy de moda segunda opción.

Cumbres borrascosas

El recurso narrativo que emplea Saibot para comenzar la trama es tan sencillo como ponernos en medio del misterio y contar con que nuestra curiosidad hará el resto. Esto es algo que siempre puede acabar dando dolores de cabeza a más de un desarrollar. Por suerte, Holy Mountains of Flesh consigue captar nuestra atención desde el principio y nos invita a explorar un poblado que guarda varios secretos.

Doorways: Holy Mountains of Flesh

El punto de partida es sugerente y consigue captarnos durante los primeros compases del juego con pequeños sustos que van preparando el camino para crear una potente ambientación. Esta llega a su punto álgido con la presentación de la primera criatura con la que nos encontramos. El uso de la luz es fantástico y logra crear un ambiente perfecto para su aparición. Sin embargo, el juego no es capaz de mantener el nivel y desde ahí va reduciendo su efectividad con pequeños picos que retoman el tono inicial.

Desde el principio se nos deja muy claro con qué tipo de mecánicas vamos a tener que lidiar. Habrá que explorar el escenario buscando la pieza que nos permita resolver el rompecabezas, mientras debemos lidiar con la criatura que nos trata de atormentar en esa ocasión y recolectar ocasionalmente algún texto que resucite la narrativa. La presencia de la trama es muy superficial y lo que realmente nos impulsa a continuar es su ambientación.

Doorways: Holy Mountains of Flesh

Desde el poblado inicial o el infernal territorio en el que nos encontramos a los distintos escenarios que recorreremos para completar nuestra aventura, Saibot demuestra que sabe diseñar localizaciones que nos hagan analizar con cuidado cada sombra a la espera de que algo nos aceche desde la oscuridad. Es cierto que las texturas resultan algo artificiales y en ocasiones la iluminación no ayuda a camuflarlas, pero algunas buenas decisiones consiguen maquillar el resultado final para que sea más satisfactorio. A ello también ayudan los efectos de sonido y una narración inquietante, tanto en inglés como en español.

Como detalle interesante, el juego permite cambiar la vista de primera a tercera persona, aunque esta última resulta bastante insatisfactoria y cuenta con unas animaciones bochornosas. Sumado a lo cerca que se encuentra la cámara, dificultando la visión, prueba que el juego se ha diseñado con la primera vista en mente y así es como debería ser jugado.

Doorways: Holy Mountains of Flesh

Conclusión

Holy Mountains of Flesh es un producto poco arriesgado que empieza bien, pero que se desinfla conforme avanza la historia. Sus mecánicas son de sobra conocidas para los amantes del terror y muchos se encontrarán en terreno conocido cuando se adentren en su truculenta ambientación. Cuenta con buenas ideas, algunas ejecutadas de forma fantástica, pero la sensación general es que se trata de un título con un espíritu muy continuista a la corriente propuesta por Frictional Games.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here