Batman 50 y 51Bienvenidos de nuevo a las calles de Gotham. Hoy voy a reseñar los números 50 y 51 de la grapa mensual de Batman de ECC. En ellas prosiguen las desventuras de Gordon como Batman sustituto en “Superpesado” y su lucha contra Mr. Bloom, mientras todo empuja a Bruce a volver a recordar quién fue. Por otra parte sigue el Detective Comics de Peter Tomasi, devolviéndonos al Gordon más deductivo.

Comenzamos por la grapa número 50 de ECC que contiene los números 47 de Batman y 46 de Detective Comics. Batman sigue al cargo del guionista Scott Snyder y del dibujante Greg Capullo. Snyder vuelve a ponernos como narrador a Jim, que se encuentra en la comprometida situación de tener que enfrentarse a su propia armadura de combate que ahora domina Mr. Bloom, es de destacar la anécdota que hace sobre el “peculiar” sistema de jugar al póquer que tiene Harvey Bullock y su “carta de Gotham” que es un paralelismo muy similar a su situación con Mr. Bloom. Son cinco páginas de potencia visual en la que Capullo demuestra una gran narrativa para la acción y Snyder hace verosímil un combate ganado por veteranía y picardía.

Cierto nuevo petirrojo se las sigue viendo con el Pingüino y los suyos, demostrando que tiene garras y pico pese a su juventud. Aunque nunca está de más que al bueno de Duke lo salve el bueno del barbudo de Bruce. A continuación hay una secuencia genial en el metro en el que Wayne va a ser forzado a ir recordando su mayor miedo que es a la vez su mayor verdad, una mezcla de realidad y fantasía que demuestra que los ambientes góticos y oscuros se le dan de maravilla a Capullo.

Batman 50 y 51

Gordon  es un tipo de recursos y pondrá en jaque a Bloom, pero quizás debería haber recordado el dicho de hierba mala nunca muere y de lo rápido que las malas hierbas crecen y se reproducen. De nuevo un soberbio trabajo de diseño y desarrollo de este asqueroso villano que saca todo el talento de Capullo para mostrar monstruos deformes.

Bruce ha tenido un día movidito nada mejor que sentarse a descansar con ese señor de enorme sonrisa de al lado ¿verdad?

En Detective Comics concluye la historia de Tomasi y el dibujante Marcio Takara. Una pena lo limitado y sobrecargado de este último porque realmente Tomasi se toma en serio el título de la colección, pese a que tenemos por aquí a toda la Liga de la Justicia y a monstruos gigantes devoradores de humor vítreo, en el fondo lo que hay, es una historia de detectives, donde el guión de Tomasi y sus diálogos nos dejan con un Gordon más policial que nunca pese a la armadura. Un guión potente que parte de situaciones geniales como necesitar la superfuerza de Wonder Woman para montar esqueletos gigantes o la velocidad de Flash para hacer experimentos forenses.

Batman 50 y 51

Ya digo lo desluce un poco un trazo muy manchado y esquemático que emborrona demasiado a los personajes, aunque queda muy bien para los ambientes cavernosos y para los “monstruos” de esta saga. Lo que está claro es que Gordon se gana por derecho propio su lugar en esta Liga, no sólo como detective si no como héroe y guerrero.

Pasamos ahora a la grapa número 51 de ECC que cuenta con los números 48 de ambas colecciones americanas (¿vosotros también echáis en falta el Detective Comics 47?). En Batman Snyder y Capullo nos sorprende con una misteriosa primera página que anuncia que las cosas de veras se van a poner superpesadas para intentar detener a los Bloom, para rápidamente pasar a un cuadro costumbrista en el que Bruce y su acompañante alimentan a los patos de un parque y reflexionan sobre la esperanza y el destino, una estampa sobrecogedora y aterradora que juega todo el rato al despiste sobre la identidad del misterioso acompañante de Bruce. Todo es una genial reflexión sobre la vida y la muerte y las nuevas oportunidades de dejar el dolor atrás.

Mientras la amenaza de Mr. Bloom se ha vuelto gigantesca. Pese a lo grotesco y espectacular de volver a ver cómo va muriendo Gotham a manos de Bloom, de nuevo la cuestión psicológica es lo que hace grande la narración de Snyder. Bloom ofrece sus semillas a todo aquel que quiera consumirlas para transformarse en un ser digno de la nueva Gotham.

Batman 50 y 51 Duke deberá afrontar una horrible perdida. Gordon será usado como el símbolo de la caída del nuevo régimen. Powers intentará que su legión de murciélagos de acero retomen la ciudad y el pobre Alfred intentará hacer oídos sordos a la llamada que indica su vuelta. El verdadero murciélago ha vuelto y reclama su cueva. De nuevo de las mejores páginas de un Capullo en estado de gracia, no necesitas una splash de monstruos gigantes para sobrecoger al lector, basta una buena narración de emoctividad como en la soberbia última página de este número.

Por parte de Detective Comics, Tomasi se une a Fernando Pasarin (Batgirl), para un nuevo relato policiaco. Aquí de nuevo se deja sentir bastante el descontrol editorial que tiene DC, pues la excusa para que Gordon vaya sólo con su traje de Batman y no con la armadura para así tener la misma estética que la colección de Snyder aún no estando en el mismo periodo histórico sobra bastante y se ve forzada más allá de una divertida broma sobre la utilidad de las capas en un traje de superhéroe.

Pasarin sigue con su estilo orgánico y recargado, que dota de mucha fuerza y potencia visual a sus personajes. Tomasi nos va a deleitar con un gran momento padre/hija entre Barbara y Jim. Pero la tranquilidad no puede durar mucho en Gotham y por ello, disfrutando de la Gotham más visual y real que ha tenido esta colección, Gordon va a tener que lidiar con el asesinato de lo que en principio parece un recreador de la guerra de secesión y hasta tener un tiroteo con armas de época.

El misterioso villano de esta saga bebe mucho de la serie de televisión “Juego de Tronos”, pues hay un momento en que este “Sinnombre” se acerca a una pared llena de rostros posibles que a más de uno le resultarán muy similar al lugar de entrenamiento de Arya en la serie.

Batman 50 y 51De nuevo Tomasi le ha tomado el pulso a la colección, Daryl, Bullock y la nieta de Alfred siguen como secundarios que refuerzan el papel de un Gordon cada vez más cómodo en su papel como Batman, ¡si hasta se permite hacer una desaparición a lo Batman de una charla con Bullock!

El monologo de nuestros villano y su guarida es sencillamente espeluznante y de nuevo demuestran que Pasarín ha nacido para estar en Gotham y contar las más oscuras historias sobre esta ciudad. ¿Puede haber algo más raro que descubrir muerto a un soldado de secesión con un arma de época? Sí, encontrarte a un astronauta en lo más alto de una de las torres de Gotham.

Snyder y Capullo se preparan para despedir la que ha sido su última gran saga que sigue acarreando el problema de ser demasiado “rara” y “diferente” como para ser una historia de Batman. Tomasi desarrolla al fin todo el potencial que tiene Gordon como héroe y con un dibujo acorde. Nos vemos en la próxima reseña si es que Mr. Bloom y sus brotes han dejado alguna calle de Gotham a la que volver.

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