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The Legend of Zelda: Phantom Hourglass |
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La saga más aventurera de Nintendo toma tierra en Nintendo DS con una continuación directa de Wind Waker. De nuevo tendremos que enfrentarnos a innumerables enemigos, recorrer mazmorras y resolver todo tipo de puzzles. |
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De la mente del genial Miyamoto han salido una gran cantidad de personajes que han llevado a lo más alto de Nintendo, y es que no sólo de Mario vive la Gran N, sino que sagas como Metroid, Donkey Kong y, especialmente, The Legend of Zelda, cuentan con una gran cantidad de seguidores y reconocimiento en todo el mundo. A ningún fan de los videojuegos les resultará extraños títulos como Ocarina of Time (considerado por muchos el mejor juego de la historia), A Link to the Past, Twilight Princess o Wind Waker. Como no podía ser de otra forma, la portátil de dos pantallas de Nintendo no podía quedarse sin su dosis de Zelda, y ese es Phantom Hourglass, una continuación directa de Wind Waker.
Los que conozcan la franquicia protagonizada por Link, sabrán que la historia de un juego a otro puede cambiar radicalmente. Cierto es que la Link o Zelda aparecen una y otra vez en estos juegos, pero no siempre son los mismos, de forma que cada cierto tiempo aparece un nuevo Link y una nueva Zelda, aunque de vez en cuando podemos encontrar varios juegos que comparten realmente los mismos protagonistas, es decir, que el Link de una historia es el mismo que el de otra, caso que nos pudimos encontrar en Ocarina of Time y Majora’s Mask, y que volvemos a encontrarnos en Phantom Hourglass.
A Gamecube llegaron dos títulos de esta exitosa saga, Wind Waker y Twilight Princess. El primero de ellos es en el que se basa este juego, un juego que contó con mucha polémica encantando a unos y decepcionando a otros, especialmente por sus gráficos cel-shading. En esa ocasión Link volvió a acabar con Ganondorf y rescatar a la princesa Zelda (la cual, estaba encarnada por una pirata llamada Tetra), esta historia nos es recordada al comenzar Phantom Hourglass, ya que la historia de este empieza tras esos hechos, con Link, Tetra y el resto de piratas viajando por el basto mar que cubre Hyrule en busca de nuevas tierras. En esta ocasión Link tendrá que salvar a Tetra, la cual ha sido secuestrada por un barco fantasma y con Link cayendo al mar al intentar rescatarla y despertando en la playa de una isla.
Con Tetra secuestrada por el barco fantasma Link deberá intentar ayudarla, para lo cual contará con la ayuda de Ciela, un hada que nos acompañará haciendo las veces de puntero, ofreciéndonos ayuda y siendo la voz de Link (ya que este de nuevo no habla). El viejo Siwan nos dará la pista que necesitamos para buscar el barco fantasma y Linebeck, un cobarde marinero y ambicioso será el que ponga el barco para que podamos viajar de isla en isla. A lo largo de la aventura descubriremos la historia del Rey del Mar y el enemigo que está detrás del barco fantasma y los monstruos que están apareciendo, un monstruo llamado Bellum.
Con un barco, una misión y una espada no nos queda otra que hacer lo que ya tan bien sabemos: partir a la aventura de isla en isla, de mazmorra en mazmorra, coleccionando los objetos que necesitamos para continuar. La exploración requerirá de cartas náuticas que formarán nuestro mapa del mundo, con distintas islas a las que podemos ir (algunas de ellas secretas y que no figurarán en el mapa), a las que podemos ir en nuestro barco a motor trazando una ruta en el mapa con la pantalla táctil, de forma que el barco se moverá automáticamente y podremos dedicarnos a disparar con el cañón cuando lo consigamos, o a sacar tesoros del fondo del mar en un minijuego con ayuda de la grua. En mar abierto podemos encontrarnos con enemigos, ranas que nos proporcionarán puntos de teletransporte, la tienda ambulante de Terry y otros elementos. Poco a poco iremos consiguiendo el resto de cartas náuticas para conseguir acceder a las cuatro zonas marítimas del juego, las cuales se consiguen en el Templo del Rey del Mar, un lugar al que volveremos a menudo y donde utilizaremos el objeto que da su nombre al juego.
El reloj de arena lo utilizaremos en el Templo del Rey del Mar para sobrevivir, ya que excepto en unas zonas seguras iremos pediendo la vida poco a poco, siendo este reloj de arena el que nos protegerá mientras le quede tiempo, el cual aumentaremos mediante tesoros o completando las distintas mazmorras. En este templo también encontraremos enemigos diferentes, a los que no podremos eliminar casi en ninguna ocasión y que pueden eliminarnos de un solo golpe, enviándonos al comienzo de la sala y restándonos tiempo. Para avanzar en este templo tendremos que hacer gala de nuestras dotes de infiltración escondiéndonos de estos enemigos, huyendo a las zonas seguras cuando nos descubran y evitando las trampas. El resto de mazmorras, ya sea por los objetos que encontraremos o por sus puzzles y enemigos, nos recordarán a las que conocimos en A Link to the Past de Super NES y Game Boy Advance, con una vista aérea y un desarrollo por plantas, además de el regreso de elementos clásicos como los bloques azules y rojos que bloquean el camino alternativamente dependiendo de cual esté activo.
En las mazmorras deberemos utilizar los distintos objetos de nuestro inventario, interruptores y llaves para avanzar, como hemos hecho siempre... aunque con notables diferencias. En esta ocasión tendremos el mapa de la mazmorra disponible desde el comienzo y no encontraremos una brújula que nos marque los cofres, sino que unas estatuas de piedra nos dirán a cambio de 20 rupias donde están los cofres de la planta donde nos encontremos. También cambia la forma de llevar la llave maestra para acceder a la sala del jefe final, que tendremos que llevar a cuestas sobre nuestra cabeza, haciendo que nos movamos más lento. Por supuesto en cada mazmorra encontraremos un arma nueva que será la clave para avanzar y derrotar al jefe final, el cual nos dará al ser derrotado el objeto que buscamos y un corazón extra.
Los objetos, elementos tan notables en esta saga, serán viejos conocidos como la pala, el arco, el bumerán, el martillo o el gancho, aunque tendrán nuevas formas de uso en muchos casos. Para lanzar el bumerán ya no marcaremos la dirección o el objetivo, sino que trazaremos en la pantalla la ruta que debe seguir, siendo algo que da mucho juego, igualmente los bombchus recorrerán la ruta que les marquemos. El martillo se utilizará a distancia como si controlásemos mentalmente y el gancho encontrará nuevos usos como el enganchar su cuerda entre dos postes para cruzar por ella o improvisar un tirachinas gigante con el que lanzarnos. Todos los objetos son utilizados con la pantalla táctil y serán la clave para acceder a nuevas zonas o completar cada mazmorra, y aunque todos sean viejos conocidos descubriremos nuevos usos que darles en puzzles que serán totalmente nuevos. Tampoco es que vayamos a disponer de un arsenal inmenso, ya que el número de mazmorras donde lo conseguimos son muy limitadas, pero si que será bastante variado.
El modo historia cuenta con excelentes mazmorras y mucho humor, aunque como ya se ha dejado ver, es algo corto, especialmente para tratarse de un Zelda, contando además con una trama algo simple y sin enemigos impresionantes de la talla de Ganondorf. La verdad es que parece que Nintendo ha pecado de nuevo en el mismo error que cometió con Wind Waker, en el que redujo el número de mazmorras por falta de tiempo, en esta ocasión el juego está completo, pero un par de mazmorras extra habrían estado muy bien, especialmente si se hubiese complicado el trasfondo argumental.
Para completar este modo nos encontramos el modo “Duelo”, un modo multijugador al que podemos jugar con otra persona ya sea de forma local o a través de Internet. Este modo consiste en una especie de “captura la bandera”, donde tendremos que capturar partes de una trifuerza y llevarlos a nuestra base, evitando que el enemigo nos atrape. No es un modo multijugador tan excitante como el Four Swords que hemos visto en otras ocasiones, pero se presta a jugarlo de vez en cuando. Esta conexión permite también intercambiar objetos entre jugadores, como por ejemplo piezas que nos permiten cambiar el aspecto de nuestro barco.
Todo el juego es controlado por la pantalla táctil, desde el movimiento de Link hasta los ataques, usándose los botones para activar o desactivar el uso del objeto o arma secundaria, o para acceder rápidamente a elementos del menú. Este control táctil puede parecer algo engorroso, pero es muy cómodo y rápido, ya que por ejemplo a la hora de acabar con un enemigo tan sólo tendremos que tocarlo y Link se lanzará sobre él con la espada de un salto, aunque también podemos hacer otros ataques como el conocido ataque circular si trazamos un círculo alrededor de Link. La pantalla táctil la usaremos mucho, ya que no sólo nos servirá para movernos o atacar, sino que también tendremos que tomar anotaciones sobre los mapas, con aclaraciones para resolver puzzles, trazando líneas para saber donde cavar en busca de algún secreto, marcando lugares a los que debemos ir... una completa libreta sobre los mapas de mazmorras, islas y mares que nos permitirán no olvidarnos de nada de lo que hemos descubierto. Igualmente también tendremos que usar el micrófono en alguna ocasión, cuando se nos pida que gritemos (aunque para los más vergonzosos, soplar sobre el micrófono también sirve).
Ya sabemos que aunque la duración del juego y su historia no son todo lo buenas que podíamos esperar, sus mazmorras, control, puzzles y todo el apartado jugable si que cumplen con creces las exigencias de los jugadores, pero eso no es todo lo bueno que podemos encontrar en Phantom Hourglass. Si algo ha caracterizado a la saga Zelda, es por ser siempre unos juegos muy cuidados técnicamente, y la incursión en Nintendo DS nos trae el que quizás sea el juego con mejores gráficos para la portátil. Cuando empezamos a jugar nos parece estar jugando a Wind Waker en una pantalla más reducida, ya que la calidad de los personajes y escenarios se aproxima bastante, aunque por supuesto no contamos con la misma resolución, número de polígonos o efectos de luz, pero aun así esa es la impresión que nos transmite con el basto mar, ese colorido y la cantidad de detalles en el diseño de los personajes. Aunque la vista suele ser aérea y esto permite reducir mucho el detalle de los personajes y escenarios, en algunas ocasiones la cámara se acercará a un primer plano donde podremos ver dos cosas: que los escenarios no tienen techo (de alguna forma si tenemos una vista aérea teníamos que ver la acción del juego) y que los personajes siguen teniendo una gran calidad y expresividad, don esos cambios faciales que introdujo Wind Waker. Es posible que Phantom Hourglass supere técnicamente a Ocarina of Time, o al menos que lo iguale, demostrando que la potencia de Nintendo DS es mayor de lo que muchos creen. Las animaciones son muy completas y la vista del barco navegando el basto mar vuelve a ser la mejor imagen del juego, con muchos efectos en el chapoteo del agua y el humo que sale de la chimenea del barco o la estela de las balas del cañón.
En cuanto a sonido Link sigue con sus clásicos gritos y Ciela nos deleitará con su sonido de hada que tanto nos recuerda a Navi. No vamos a decir nada de la música, salvo lo que todos esperan: los temas clásicos seguirán sonando en su mayor o menor medida y la música acompañará en todo momento al lugar y situación que nos encontremos, siendo la partitura muy similar a la de Wind Waker.
Resumiendo, The Legend of Zelda: Phantom Hourglass es lo que todos nos esperamos de un Zelda, todo un “must have” que ningún fan de la saga puede perderse, aunque no sea ni de lejos tan bueno como sus hermanos mayores. Especialmente será todo un disfrute para los que creen que Wind Waker es uno de los mejores juegos de la saga y para los que disfrutaron de los Zelda en 2D, ya que toma muchos elementos de estos. Si tuviésemos que buscar un símil a otros títulos de la saga, este juego se aproxima mucho a otras entregas diseñadas para portátiles: Link´s Awakening, Oracle of Seasons y Oracle of Ages. La historia y su duración pueden decepcionar un poco, pero es un juego que se disfruta y que quizás precisamente por su escasa duración invite a rejugarlo una y otra vez sin parar. Si te gusta Zelda o los RPGs de aventuras, no hace falta que diga que debes tener este juego ya, si quieres conocer una de las sagas de más éxito pero te parece que es muy complicada, en Phantom Hourglass puedes encontrar la mejor forma de acostumbrarte fácilmente a la mecánica de esta franquicia. El mejor juego que ha llegado últimamente a nuestras Nintendo DS, y al menos uno de los más divertidos.
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3 Comentarios recibidos
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Usuario: gatsu (26-Octubre-07)
Un pedazo de juego como la copa de un pino, gráficos tremendos, sistema de control genial a pesar de mi escepticismo, y una historia desternillante, y la esencia de la saga Zelda en cada uno de sus píxeles
No he jugado mucho, de hecho, me voy por la segunda mazmorra, pero hay una cosa que no me gusta: las músicas son demasiado repetitivas, como en los Zelda de antaño XD |
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Usuario: Murray (23-Octubre-07)
Es increíble como explota las características de DS. Engancha como pocos y los puzzles son geniales. |
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Usuario: moi-lee (23-Octubre-07)
Estoy enganchado a este juego, en serio. Me parece un Zelda GENIAL, a la altura de cualquier entrega para las consolas de sobremesa. Es increíble, lo estoy jugando con más ganas que en su día Wind Waker. Este Link hecho con Cel-Shading me parece super tierno :rojo: |
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