Fantasymundo.com : Cine - Videojuegos - Cómics - Literatura
Concurso Las crónicas de Narnia El Príncipe Caspian
Documento sin título
Comprar Merchandising - figuras - libros - camisetas - Fantasytienda
Sección de Cine Fantástico y Ciencia Ficción - Noticias - Estrenos - Reportajes - Imágenes - Cinemateca Sección de Videojuegos - Noticias - Avances - Críticas - Trucos - Análisis - Jugoteca Comics y Manga - Noticias - Avances - Críticas - Comicteca Literatura Fantástica y Ciencia Ficción - Noticias -Novedades - Críticas - Biblioteca Fantasymundo Foros - Cine - Literatura - Comics - Videojuegos - Rol Chat Fantasía y Ciencia Ficción Fantasymundo Galerías de Imágenes de Fantasía y Ciencia Ficción Contacta con Fantasymundo
Artículo de literatura - Fantasymundo.com
Relato: Diario de un testigo
Antrodace   02/10/2007 ( 777 lecturas) Comentarios (3)
     Tenía que ir a la policía, pero no me atrevía. Me escondí entre dos coches y me quedé esperando a que el silencio reemplazara el eco del estruendoso sonido que había producido la bala.
Disparo a media nocheLa tenue luz de una farola iluminaba el escenario del crimen, en el cuál yacía sin vida el inerte cuerpo de un hombre, de graso pelo y oscuro como esa propia noche de enero. Un cruel disparo había acabado con su vida. Yo estaba allí, aterrado, lo había visto todo, y aún no me lo terminaba de creer. Había ocurrido tan deprisa… Tanto que no hubiera podido saber cómo describirlo, cómo empezó todo, qué hacía yo allí. Huí tan raudo como fui capaz, sobresaltado al saber que el asesino me podía haber visto, y no creí que a un hombre capaz de cometer un acto tan salvaje le apasionase la idea de saber que un testigo del delito anduviera suelto. El pensar en eso me hacía correr más veloz, sin saber a dónde iba, si me perseguía o si sabía de mi existencia.

Tenía que ir a la policía, pero no me atrevía. Me escondí entre dos coches y me quedé esperando a que el silencio reemplazara el eco del estruendoso sonido que había producido la bala, y que aún retumbaba en mi cabeza. Me dispuse a recapacitar y a ordenar mis pensamientos, tratando de recordar exactamente qué es lo que había pasado.

No podía. ¿Por qué? Estaba seguro de que esto me iba a arruinar la vida, y los psicólogos que fuera a tener no iban a impedirlo. ¿Por qué me afectaba tanto la muerte de un hombre que ni conocía? No sabiendo contestar a esta pregunta, seguí intentando recordar, y las imágenes que se dibujaban en mi mente, muy borrosas, empezaban a vislumbrarse más nítidas. Poco a poco fui asimilando lo ocurrido, pero cada segundo que pasaba parecía un día entero. Perdí la noción del tiempo, sentí frío, terror, pánico, miedo. Una mezcla de sensaciones parecidas pero todas horrorosas. Ninguna de ellas se sobreponía a las demás, porque a cada instante sentía frío, terror, pánico, miedo. 

No soportándolo, caí al suelo, perdí el conocimiento. Tal vez eso fuera mi salvación, pero no. En sueños podía ver el rostro del asesino, empuñando una pistola, a la luz de una farola. La malévola risa del verdugo se clavaba en mis entrañas, y la asustada cara de la víctima me causaba terror. 

Desperté sobresaltado, pero aún era de noche; mi reloj se había parado seguramente cuando caí al suelo, habiéndose golpeado contra éste. Marcaba las tres y cuarto. Me puse en pie, no sabiendo dónde me encontraba, y mirando al vacío me di cuenta que de mis ojos empezaban a caer lágrimas. ¿Era esto una pesadilla? ¿Había ocurrido de verdad? Sí, había ocurrido de verdad, y no, no era una pesadilla, era peor: era real.
La vista la tenía borrosa, y estaba algo mareado. 

¿Había bebido algo esta noche? Por mucho que quería creer lo contrario, todo apuntaba a que sí lo había hecho. ¿Será por esto que me había afectado tanto lo ocurrido? De todas formas, me decía, es normal, ebrio o sobrio, es la primera vez que veo un asesinato, y más aún desde tan cerca. Me sequé las lágrimas y me dispuse a actuar con calma. Tenía que ir a mi casa. Allí estaría más tranquilo y esperaría a que pasaran las horas, dormiría un poco y ya mañana iría a la comisaría a anunciar lo ocurrido. Pensé en llamar a un taxi, pero no sabía dónde estaba, así que fui a mirar el nombre de la tenebrosa calle que me encerraba, pero no podía leer lo que ponía en el letrero. Tenía un problema. Uno más. Decidí sacar el móvil y llamar de todas formas, pues era probable que tuvieran un localizador de llamadas y pudieran averiguar dónde me hallaba. 

Introduje la mano en el bolsillo, y éste estaba vacío. Lo había perdido. Me miré en los demás, y no tenía nada, ni las llaves, ni la cartera, ni el dinero que ésta contenía, ni por supuesto el móvil. Era obvio, mientras estaba inconsciente me habían asaltado. ¿Quién sabe si ahora estarían robando en mi casa? No me importaba, o al menos, no en ese momento; tenía otros problemas de mayor escala. Sólo me quedaba una alternativa,
esperar a que se fuera la noche, arrastrando consigo su maldad y mi embriaguez. Pero, ¿qué hora sería? Para mí fue como si hubieran pasado varios días aquella noche, mientras en la cerrada ventana que estaba contemplando, habría seguramente alguien durmiendo, al cual la noche probablemente se le estaría pasando rápida. ¡Qué relativo es el tiempo!

Preso de mi estado, observaba cómo pasaba el tiempo, sin saber a qué velocidad. ¿El tiempo es oro? Yo hubiera dado toda mi fortuna por hacer que el tiempo que le quedaba a esta triste noche se hubiera extinguido y convertido en pasado, para decir aliviado, ya se acabó. Pero no había nadie cerca dispuesto a aceptar ese trato.

Asustado por el sonido que un trueno había causado, me acordé de que hace mucho rato había observado el relámpago que le precede unos segundos. Comenzó a llover, pero no me importaba, nada podía ir peor.
 
Tanto tiempo mirando a la nada hizo que a mi mente llegara de nuevo el rostro del asesino. Su mirada se clavó en la mía de manera odiosa, repugnante. Me miraba, y el miedo corría por mis venas a una velocidad de vértigo. No sabía que el cuerpo humano fuera capaz de segregar tanta adrenalina, no hasta aquel día.

Página 1 de 2 - Siguiente Página   

3 Comentarios recibidos
Escribir nuevo comentario (Requiere registro) - Leer todos los Comentarios
Usuario: antrodace (11-Octubre-07)

muy buenas las imágenes que habéis puesto en el relato, muy acertadas.
Usuario: Mithrand (05-Octubre-07)

A mí me ha gustado... cortito pero está bastante bien almas:
Usuario: antrodace (05-Octubre-07)

bueno qué os parece? os gusta? venga leedlo que es cortico :birra:
Escribir nuevo comentario (Requiere registro) - Leer todos los Comentarios

Los vientos del olvido

5.95 € 5.65 €
 
Set de Anillo Calaveras y Colgante Cruz
16.95 €  
Cojín con forma Marge Simpson 40cm
16.95 €  
Kurt Cobain Nirvana con sonido 45cm
44.95 €  
 

Version imprimible · Recomendar a un amigo

No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
Colabora con Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Noticias Cine - Literatura - Comic - Videojuegos - Rol
Foro Fantasymundo: Cine - Literatura - Comic - Videojuegos - Rol
  Últimos mensajes
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo