Esta añeja saga de Square Enix, la saga Mana, fue una serie de gran fama y prestigio en su época, especialmente por el recordado y mítico Secret of Mana de Super Nintendo, acompañado de otros grandiosos juegos de la saga como Seiken Densetsu 3, que nunca vimos por aquí.

Los fans de la serie sostienen que,
después de la aparición de Legend of Mana para Playstation (que ya descuadraba el concepto de la serie
) la saga comenzó a decaer.
Sword of Mana, remake del primer juego de la saga, no estaba del todo mal, pero aún así estaba por debajo del nivel alcanzado por la saga en una consola como Super Nintendo. Con la aparición de
Children of Mana para
Nintendo DS, se levantó cierta expectación ¿devolvería el esplendor olvidado a esta saga?, desgraciadamente, el juego, basado en los dungeon crawling de toda la vida, pasó con más pena que gloria en la consola, siendo detestado por bastantes jugadores, pero asimismo otro colectivo le supo encontrar su gusto. El último exponente de la saga, sin contar el
Dawn of Mana de Playstation 2, nos llega ahora bajo el nombre de
Heroes of Mana.
La saga Mana ha estado sujeta a cambios ya desde la aparición de Legend of Mana de Playstation, siguiendo a pies juntillas el lema de “renovarse o morir”. Si en el anterior juego de la saga para Nintendo DS se apostaba por un dungeon crawling a lo Diablo, para Heroes of Mana se ha tirado nada más y nada menos que por la estrategia en tiempo real.

La historia que muestra este Heroes of Mana no es nada del otro jueves,
pero por lo menos tiene algún fuste y bastante decencia argumental. El mundo en el que tiene lugar el juego (Fa´Diel)
tiene el componente multirracial que ya exhibía Seiken Densetsu 3, dividiendo este en varias razas que lo ocupan, como son los hombres-bestia o las amazonas. Todo empieza cuando
un grupo de soldados, pertenecientes a una nación de escaso interés comercial y militar llamada Pedda, acuden en una nave voladora al territorio de los hombres-bestia porque se supone que están preparando un ataque contra su patria. Sin embargo, mientras se ven envueltos en una reyerta contra unos exploradores, una flota de naves de Pedda ataca el castillo de los hombres-bestia y finalmente lo arrasa.
La historia se centra en las ansias de expansionismo de la aparentemente inofensiva Pedda, llevadas a cabo por la generala Baxilios, una muchacha de sugerente aspecto, pero demente, empeñada con dominar el mundo, nadie sabe qué le ha hecho entrar en semejante estado de locura, pero al parecer tiene que ver con un misterioso artefacto llamado espejo oscuro.
Roget, protagonista del juego, junto a cuatro compañeros: Yurchael (que nos ayudará a familiarizarnos con el juego), Qucas, Gemiere y D´Kelli, se embarcará en un épico viaje para detener las ansias de dominación de la generala Baxilios, revelándose contra su propia patria, en su camino, encontrarán otros personajes perjudicados por las acciones de Pedda que se unirán a él hasta formar un ejército capaz de plantar cara a los invasores.

Cabe destacar que, si bien la historia de Children of Mana era vacía y sosa,
esta ha cobrado más importancia en Heroes of Mana, contándonos una historia más profunda y adulta (hasta cierto punto, eso sí) que la que la saga nos tiene habituados, acercándose en este aspecto
al tercer Mana para Super Nintendo. La historia tiene tintes bastante más épicos de lo normal, con personajes más o menos desarrollados, con sus objetivos bien definidos, está claro que no nos vamos a encontrar algo parecido a la obra magna de Tolkien para portátil, pero es una historia que cumple, se hace amena, y por lo menos tenemos un objetivo en concreto. No obstante,
la historia no está exenta de los típicos tópicos que atañen a este tipo de gestas, y no nos vamos a encontrar nada nuevo bajo el sol, los personajes están también bien desarrollados, algunos de ellos con bastante historia y secretos bajo su caricaturesco aspecto, aunque la personalidad de muchos no está desarrollada tan bien como debería haberse hecho.
Los gráficos del juego, para representar las batallas estratégicas que tienen lugar en el juego, apuestan por una mezcla entre las dos y las tres dimensiones, de tal modo que el campo donde tendrá lugar la contienda está íntegramente en tres dimensiones, mientras que los personajes que combaten y las unidades enemigas aparecen en dos, asimismo, algunos elementos especialmente grandes, como las naves, también aparecen en tres dimensiones. El aspecto de personajes y enemigos es cabezón, muy al estilo de la saga, con un tamaño muy reducido, acorde con la gran cantidad de unidades que pueden poblar las batallas, no obstante, los personajes están hechos con el suficiente detalle para diferenciarlos unos de otros de un vistazo. En el campo de batalla se darán cita los típicos enemigos de la saga, con un aspecto heredado directamente de Seiken Densetsu 3, encontraremos rabites, mushbooms, chobin hoods, cockatrices, goblins y demás monstruitos maná. Para las secuencias entre batalla se ha optado, como en otras sagas como Fire Emblem, mostrar una imagen detallada donde aparecerán los rostros estáticos de los personajes hablando y avanzando en la historia, estos diseños estáticos no dejan de ser curiosos, con un aspecto muy de libro de cuentos, por así decirlo. También hay secuencias de gran calidad, como la introducción, bastante buena y muy al estilo del Children of Mana, y algunas que se intercalan dentro de las batallas, bastante agradables de ver, aunque algunas excesivamente repetitivas.

Sonoramente
el juego destaca más bien poco, melodías para las batallas que no están mal pero que tampoco quedarán en nuestra memoria, y efectos de sonido más bien irritantes a veces (como cuando se entabla un combate, que siempre son los mismos golpes), no hay muchos más efectos sonoros en el combate que los golpes, las magias y poco más, aunque no es un juego que los necesite. Un aspecto discreto, pero suficiente. Las músicas no están mal y se adecuan al estilo de juego,
aunque algunas se repiten como un disco rayado, en fin, al menos dejaremos el volumen puesto.
Como ya se ha mencionado, este nuevo Mana es un juego de estrategia en tiempo real, 100% stilus, como no podía ser de otra manera, no hay cuadraditos como en Fire Emblem ni nada por el estilo. Jugar es muy sencillo, tan solo hay que usar el stilus para mover nuestras unidades por el campo de batalla, aniquilar a los enemigos para pasar de batalla, y construir bases que nos aporten unidades extra en batalla.
Así pues, el sistema no es muy complicado de entender, tú controlas a un puñado de personajes, pudiendo desplegar un número determinado desde la nave, estos son los principales de la historia, y se denominan unidades líder. Pero claro, para las batallas que aguardan, cinco o seis personajes no aguantarían mucho, así que tendremos que ayudarles construyendo bases para fabricarnos aliados, estas bases se construyen dentro de nuestra propia nave, no están en torno al campo de batalla, por lo que la única forma de acabar con ellas es destruyendo la nave que las aloja, aunque destruyendo nuestra nave, se pierde automáticamente la batalla. Para hacer una base, solo hay que entrar en nuestra nave y pinchar en uno de los ocho espacios que hay dentro.

Tenemos varios tipos de unidades a nuestra disposición, aparte de las líderes, contamos desde el principio de la batalla con la posibilidad de fabricar unidades de abastecimiento, estas unidades no son otra cosa que rabites, los conejitos mascota de la saga. Los rabites tienen como función
recolectar frutas de Trent y piedras de Gaia, que sirven las primeras para crear unidades y las segundas para hacer bases, estos objetos se pueden extraer de fuentes situadas en el campo de batalla, las frutas de árboles Trent (con ojos) y las piedras de unas rocas con forma de cara que representan a Gaia, las fuentes se agotan con el uso, y no se regeneran. Crear bases de abastecimiento y rabites no tiene coste alguno, pero si queremos ganar las batallas, nos tocará crear bases y aliados más fuertes, ya que la capacidad de combate de los conejitos es nula. Las bases que se pueden construir albergan cuatro tipos de unidades: pesadas, voladoras, terrestres y de disparo.
Cada base tiene un coste en piedras de Gaia, y cada criatura que queramos invocar tiene un coste de frutas de Trent, así de fácil.
Cada unidad tiene sus ventajas y desventajas, en un sistema que recuerda al triángulo de las armas de Fire Emblem. Las pesadas son buenas contra las terrestres, pero débiles contra las voladoras, estas a su vez son débiles contra las proyectil, y las proyectil son débiles ante las terrestres. Una unidad que sea débil ante otra recibirá doble daño de parte de esta, y le inflingirá solo la mitad del daño a la que es fuerte contra ella, memorizar este círculo es crucial para avanzar por las batallas, por suerte, al igual que el triángulo de armas, no es muy difícil, también hay unidades especiales, como los exploradores. Al margen de esto están las unidades líder, que son los personajes con los que nos iremos encontrando durante el juego, los cuales no se ligan a las características anteriores, y pueden usar habilidades tanto dentro del combate como fuera de él. Al terminar una batalla obtendremos una calificación y objetos dependiendo de lo bien (o lo mal) que lo hagamos.
Esencialmente, el juego solo consiste en batallar, no hay pueblos que visitar, ni mazmorras que superar, como debe ser en un juego de estas características. Ahora bien, este sistema de estrategia en tiempo real ¿funciona?

Desgraciadamente,
el juego tiene algunos defectos en su sistema, empezando por las ralentizaciones, presentes demasiado a menudo cuando hay demasiadas unidades en pantalla, lo que tiende a realzar la lentitud con la que discurre el juego normalmente (los juegos de estrategia en tiempo real no destacan precisamente por poder pasarte cada misión en dos minutos…por suerte,
podemos grabar la partida en plena batalla). Sin embargo, nos encontramos con un problema mayor que el descrito:
la IA de los enemigos y tus propias unidades es muy baja, tanto que a veces llega más a Estupidez Artificial que otra cosa, con casos como que las unidades se entorpezcan entre sí al marchar (sobre todo si enviamos muchas de golpe, que podremos hacer trazando un círculo con el stilus en torno a ellas), que se limiten a pasearse por ahí mientras otras unidades sean atacadas, o que les ataque un enemigo a distancia y se queden tranquilamente parados mientras se comen los proyectiles. La IA en ocasiones es una lacra importante, que puede causar más de una frustración al jugador, un estratega dedicado puede paliar algunas de estas lacras, no obstante, pero sigue siendo un aspecto negativo y molesto. Los personajes no suben de nivel, y, en muchas batallas,
nos tocará proteger a algunos de ellos, bajo pena de perder la batalla si muere, y, dado que en ocasiones los personajes imprescindibles son bastante mediocres, nos puede tocar repetir una misión entera si un enemigo medianamente poderoso acaba con nuestro intocable (los personajes enemigos, en cambio, suelen ser fuertes, mira tú por donde). Por supuesto, si el personaje principal (o sea, Roget) cae ante el enemigo, la batalla está automáticamente perdida, por fortuna, los personajes secundarios no intocables resucitan al terminar una batalla si mueren en la misma. Tener que repetir una batalla por perder a un personaje importante que a lo mejor ni se sabe por dónde anda también es extremadamente frustrante, por lo que tocará o bien esconderlos o bien dedicar gran parte de nuestras unidades a protegerlos.
También, por si la historia se queda corta, se puede acceder a misiones alternativas, desde el propio menú de juego, en las que no se podrá guardar la partida, y que no son importantes para el juego principal, iremos desbloqueando más conforme se vaya avanzando. En estas misiones la dificultad se marca en estrellas, y no suelen ser tan difíciles como las del juego principal.
También hay un modo multijugador vía multitarjeta y Wifi. El primero nos permite enfrentarnos en una batalla con otro jugador que posea Heroes of Mana, con la peculiaridad de que uno controlará a los buenos y otro al ejército de Pedda, teniendo acceso a sus unidades, pudiendo configurarse el tiempo, las reglas y el campo de batalla que se desee. Vía Wifi podremos acceder al ranking de héroes, al que se accede terminando misiones secundarias, y se ganan objetos dependiendo de la clasificación.

Como conclusión final, Heroes of Mana
no es de los mejores juegos que vamos a encontrar para Nintendo DS, con más defectos que virtudes,
pero no necesariamente un mal juego. Un estratega paciente, que pueda paliar en la mejor medida posible la penosa IA de las unidades y no le importe mucho la lentitud puede sacarle el jugo a este juego, e incluso puede que disfrute con él, ya que al menos tiene una historia decente (bastante superior a la inexistente historia del Children of Mana) y bastantes horas de juego, de hecho, este sería un juego bastante interesante si se hubiese pulido mejor el aspecto jugable.
La saga Mana últimamente no para de ir a caballo entre un sistema de juego y otro, y ha mutado hasta tal punto que ya no sabemos si es una saga RPG, un dungeon crawling o una aventura con toques de rol. Muchos fans de la saga, de entre los cuales me incluyo, desearíamos un Mana de toda la vida que le devuelva el prestigio perdido con el paso de los años, renovarse es importante, pero no justifica deformar las sagas hasta que sean irreconocibles.