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El arcángel Miguel ha muerto, derramando su sangre sobre el árbol Yggdrasil, la fuente de la vida, desencadenando el Apocalipsis. |
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¿Qué pasaría si Dios renunciase a su trono, si el arcángel Miguel desencadenase con su muerte el Apocalipsis y Lucifer intentase evitarlo? Con esta premisa se desarrolla el arco argumental que abarca los números 55-61 de la serie “Lucifer”, otra apuesta de la línea Vertigo por recuperar personajes que aparecieran en series emblemáticas del sello (“The Sandman”, por ejemplo).
Introducción:
“Lucifer” apareció en 1999, de la mano del genial Mike Carey, como una manera de darle al personaje, que ya apareciera en “The Sandman”, una serie propia, y curiosamente similar a la segunda. Ambas tuvieron una duración de setenta y cinco números, y en ambas el personaje central ha renunciado a su trono. Lucifer vive, pues, como dueño de un bar llamado “Lux”, junto a su consorte Makizeen, hija de Lilith. Lucifer se nos presenta como una versión bastante aproximada a la de la iconografía cristiana moderna; un tipo rubio y elegante, tremendamente carismático y maquiavélico. El meollo de la serie llega cuando personajes de su pasado aparecen de nuevo para rendirle cuentas, y para colaborar con el Ángel Caído en la creación de un nuevo mundo a expensas del poder de Yahvé. Y a partir de ahí, todo lo demás.
La obra:
A priori, es un poco complicado acercarse a la serie desde este tomo, “Encrucijada”, ya que plantea un conflicto ya iniciado en sagas anteriores y que, en las primeras páginas, produce cierta confusión en el lector. Pero conforme se avanza la trama se intuye con relativa facilidad, llegando a enganchar y lamentar la forma abrupta en la que termina el volumen.
Ya desde el principio se nos muestra una situación ciertamente atípica: el arcángel Miguel ha muerto, derramando su sangre sobre el árbol Yggdrasil, la fuente de la vida, y desencadenando el Apocalipsis. En el Infierno, cuyo gobierno está en manos de los ángeles Remiel y Dumal, Chris Rudd comienza a predicar sobre si es el propio Hades necesario dentro de la Creación, sembrando la duda y la rebelión entre los condenados. Al mismo tiempo, Lilith planea un ataque sobre la Ciudad de Plata, sede del poder divino. Mientras, Lucifer trata de encontrar la forma de evitar el fin del mundo.
Visto así, el argumento es algo complicado de digerir, pero la información está muy bien dosificada y encajada en la trama, así que es bastante más comprensible de lo que parece. Tal y como prometía desde sus inicios, “Lucifer” se acerca de una manera bastante atípica a los tópicos bíblicos sobre el Infierno, el Mal, Dios, el Apocalipsis… Añade además (tal y como parece ser la marca personal de la línea Vertigo) una buena cantidad de referencias a otro tipo de mitologías (el lobo Fenris, el Yggdrasil…), así como motivos y simbología mística. A grandes rasgos, eso nos ofrece “Lucifer”, la historia de un ángel caído que gobierna con mayor o menor fortuna en el Infierno, pero salpicada de esoterismo y ocultismo.
“Lucifer” es una propuesta ciertamente original, con la fresca y característica huella de Mike Carey en todas sus páginas. Este guionista, que se ha hecho valer a través de una destacable carrera, vuelve a dar la nota con una serie que es por muchos comparada con la mítica “The Sandman”. Carey maneja con absoluta maestría un argumento intrincado y complejo, hasta cierto punto atípico (¡el lector simpatiza con el propio Diablo!), añadiendo a la trama de Lucifer y su búsqueda de un destino propio historias paralelas, más humanas, que dan dimensión al personaje y terminan por definirlo. Es impresionante la forma en que el guionista conjuga hasta tres y cuatro mitologías diferentes, entrelazando unos mitos con otros, jugando con el personaje y llevándolo a extremos difíciles de concebir para el estereotipado Lucifer. Un trabajo sobresaliente en cuanto a guión, que eleva a Carey a una categoría muy cercana a la que alcanzó Neil Gaiman con la ya mencionada “The Sandman”.
Respecto al dibujo, en este tomo resulta un poco confuso el baile de artistas (nada menos que cuatro), que varias veces se alternan en un mismo número. Esto produce cierta confusión, haciendo que no sea fácil fijar la imagen de los personajes, si bien a nivel narrativo estos cambios son relativamente correctos. Respecto a Peter Gross, cumple con nota pero sin exagerar, realizando el mismo trabajo que lleva desarrollando en toda la serie. Los demás le dan un toque distinto, onírico, a las páginas en las que intervienen (especialmente Ryan Kelly, y su original versión de una Creación alternativa). Es destacable la labor de Mike Kaluta como portadista, dándole su toque personal a los principales personajes y creando unas preciosas ilustraciones repletas de detalles.
“Lucifer: Encrucijada” es, en resumen, un tomo que no es el más apropiado para engancharnos a la serie, pero que sí da pie a que el lector se interese mínimamente por la historia y busque algo que explique cómo demonios se ha llegado a un Apocalipsis en ciernes.
Los autores:
Mike Carey nació en Liverpool, 1959 y fue durante casi quince años profesor tras estudiar en Oxford, aunque misteriosamente se trasladó al mundo del cómic. Empezó con trabajos para compañías independientes (biografías de Ozzy Osbourne y Pantera) para luego ser contratado en la mítica “2000AD”. Recavó sus primeros premios (entre ellos, un Eisner) con sus guiones para “Lucifer” y “Hellblazer”, y a partir de ahí fue colaborador más que habitual del sello Vértigo, especializándose en novelas gráficas (“Las furias” de The Sandman”…). Trabajó también para Marvel (en “X-Men” y recientemente en “Ultimate Fantastic Four” y “Ultimate Vision” ). Actualmente, tiene varias novelas gráficas en preparación, “God save the Queen” (protagonizada por la feérica reina Titania), “Crossing Midnight” y “Wetworks: Worldstorm” para Wildstorm Comix. Además, ha escrito en prosa narrativa “El diablo que conoces” y “Círculo vicioso”, con una tercera parte (“Dead men’s boots”).
Peter Gross es uno de los dibujantes estrella de la línea Vertigo, colaborando tanto en “The Sandman” como en “Los libros de la magia”. Además de su labor como dibujante, ha escrito guiones para especiales de “Los libros de la magia”.
Ryan Kelly, tras licenciarse en Arte bajo la tutela del propio Peter Gross, siguió los pasos de éste en prácticamente las mismas colecciones Vertigo, al principio como entintador pero finalmente como dibujante.
Marc Hempel, además de tocar la batería, ha colaborado tanto en “The Sandman” como en “Mars” y “Breathtaker” (con Mark Wheatley), y recientemente se ha incorporado al staff de la revista “MAD Magazine”.
Autores: Mike Carey, Peter Gross/Ryan Kelly/Marc Hempel/Ronald Wimberly.
Género: Fantasía.
Editorial: Planeta DeAgostini.
Colección: Vértigo.
ISBN: 84-674-4282-3
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