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Tras innumerables películas ambientadas en la II Guerra Mundial, nos llega esta historia de algunos de los primeros aviadores de combate durante la primera gran guerra. |
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Estamos ante una tercera versión del Escuadrón Lafayette. La primera de ellas, la ganadora de dos Oscar, se llamaba Alas (1927). La protagonizaba el mítico y jovencísimo Gary Cooper (1901-1961). Ésta fue dirigida por William Wellman, el cual dirigiría una segunda versión llamada Lafayette Escudrille (1958). El protagonista de ésta era el no muy conocido Tab Hunter, aunque nuestros lectores lo recordarán por Más allá de las lágrimas (1952), El zorro de los océanos (1952) o Llegaron a Cordura (1959). El conjunto lo completaban Clint Eastwood, Etchika Choureau y William Wellman Junior, el hijo del director entre otros.
Flyboys, Héroes del aire (2006) cuenta la historia de un grupo de voluntarios americanos que ingresaron en el ejército francés para combatir en la Gran Guerra. Los franceses aprobaron un plan para aceptar que estos estadounidenses entrasen en combate. El rito iniciático comenzó un trece de mayo de 1916, bajo el nombre de Escudrille Americane (N124), pero por una protesta de los alemanes a causa de que los EE.UU. eran neutrales en ese momento, se procedió a cambiarle el nombre por el de la Escudrille Lafayette en diciembre de 1916 (La película comienza cuando ya se había producido ese hecho). Ese apellido, tan repetido en este artículo, era el nombre de un militar francés que luchó al lado de George Washington durante la Guerra de Secesión Americana. Este escuadrón fue dirigido por el oficial francés George Tenault (Jean Reno). Cincuenta y siete victorias del escuadrón fueron necesarias para que el país más poderoso del mundo entrase en conflicto.
El reparto de estos héroes del aire lo componen bastantes actores que cumplen los típicos roles que se suelen ver en las películas de “equipo”. Nos encontramos al clásico solitario que actúa por su cuenta, al chico de clase bien que lucha por no defraudar a su padre, al afroameriacano que combate en agradecimiento de lo que ha hecho ese país por él, al hombre religioso que lucha porque piensa que es su deber, etc. Sin embargo el protagonismo se lo lleva James Franco, conocido por ser el hijo del Duende en Spiderman 3 (2007), que se come la pantalla con su interpretación, fomentada de alguna forma por el director Tony Bill que le dio demasiados minutos.
El director se ha centrado en los combates de esos destartalados aviones de la época. Éstos fueron realizados por ordenador, no tratan de mejorar a esos aparatos, sino que están rodados con gran realismo. Quizás, estos duelos sean lo mejor de la película. También, Bill ha sabido resaltar un valor fundamental en la conquista de los espacios aéreos, que no es otra que la del honor; ya que, para algunos de estos pilotos, tanto de un bando como de otro, ser un combatiente caballeroso estaba por encima de conseguir derribar al enemigo.
La trama amorosa es bonita, pero está metida con calzador, contando una historia poco creíble, si exceptuamos el final, que es lo único convincente. Otro fallo ha sido el cometer el error histórico de vestir a los alemanes como si tratase de soldados de la Segunda Guerra Mundial, porque lo más característico del uniforme de los teutones de la segunda década del siglo XX era que tenían una especie de pincho en lo alto del casco.
Jean Reno está espléndido. La película es entretenida. Le doy un 6.
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