Jugabilidad
Megaman ZX sigue el camino dejado atrás por la saga
Megaman Zero. El estilo de juego se aleja de las sagas X y los originales de
NES en el planteamiento de ocho fases que pueden ser superadas en el orden deseado más la fortaleza final.
Tenemos acceso a un gran mapa principal dividido en zonas (designadas con letras), cada zona es un nivel de juego plagado de saltos, plataformas, muchos enemigos mecánicos que abatir, objetos que recoger y jefes y sub-jefes contra los que hay que luchar.
Por lo demás, el juego tiene un control clásico: movimiento con la cruceta, salto, disparo (o sablazo), correr rápidamente hacia delante, escalar las paredes…muchos movimientos son herencia directa de la saga X, por lo que cualquier jugador habitual de la saga se hará con los controles en menos que canta un gallo. Cabe destacar que aparte de superar fases de acción, cabe la posibilidad de visitar una ciudad, en la que podremos hablar con la gente, como si de un RPG se tratase (a lo que hay que sumar, una vez descubierta, la base de los Guardianes, con una gran cantidad de personajes con los que interactuar). El juego nos da a escoger entre Vent y Aile al principio del mismo, pero las diferencias entre ambos personajes son meramente argumentales, no habiendo entre ellos excesivas diferencias.
El juego está estructurado en misiones, a las que pueden accederse desde una serie de terminales dispersos por el mapa (accesibles tras la fase de introducción) que además permiten guardar la partida y teletransportarse a otros terminales (siempre y cuando hayan sido descubiertos). El funcionamiento es sencillo,
solo hay que seleccionar la misión pertinente en el terminal, y se nos pedirá ir a una zona determinada a cumplir una determinada tarea. Esas misiones derivan en la derrota de un jefe final, aunque también hay alguna tarea extra que hacer, como buscar llaves para avanzar o personas a las que rescatar, completando misiones podemos conseguir utensilios muy valiosos, como llaves que nos permiten abrir puertas del mismo color de la llave para acceder a nuevas zonas. Junto a estas misiones existen los
objetivos, que se consiguen hablando con determinadas personas, dichos objetivos no son determinantes para terminar el juego, pero pueden reportar beneficios a nuestro personaje en forma de potenciadores (no imprescindibles para avanzar, pero sí hacen la vida más fácil), se pueden conseguir objetivos nuevos hablando con los personajes de nuevo pasado un tiempo después de cumplir los objetivos viejos. Los niveles del juego son
extremadamente lineales y no tienen algo más que no sea avanzar, saltar y destruir, en todo caso, lo único así diferente es la búsqueda de llaves para avanzar o rehenes que rescatar, aunque no es nada del otro mundo.
A la hora de luchar contamos con un aliado importante, los trajes de biometal, que darán a Aile y a Vent un amplio abanico de habilidades. Ya desde el principio del juego comenzamos con el modelo X, que da a su portador las habilidades de Megaman, permitiéndole utilizar el X-buster para ejecutar pequeños disparos normales o una gran bola de plasma manteniendo pulsado el botón de disparo. Tras un determinado evento del juego, el jugador perderá el modelo X, a cambio de conseguir el modelo ZX, posiblemente el que más se usará durante el juego, que transforma a nuestro personaje en Zero, permitiéndole usar el sable láser para cortar a los enemigos en pedazos. Este es, por así decirlo, el modelo “insignia” del juego (no es por nada que se llame Megaman ZX) pero no el único, ya que, conforme nuestros personajes avancen, podrán adquirir modelos nuevos, un total de seis (contando los modelos X y ZX) el modelo HX, adaptado para el aire, permitiéndonos planear con un propulsor y ejecutar una barrida aérea, junto al uso de un sable láser doble, más lento que el del modelo ZX, pero capaz de hacer un poderoso tornado, el modelo FX, que permite a nuestro personaje disparar fuego y lanzar a los enemigos por los aires y derribar algunos bloques con sus manos, el modelo LX, que está adaptado al agua, de un funcionamiento idéntico al HX, solo que para el líquido elemento, que hace uso de una lanza como arma (desgraciadamente, es muy poco útil en tierra firme), y, por último, el modelo PX, que da a nuestro personaje un aspecto similar a un ninja, y le permite engancharse a las paredes y techos, además de acabar con los enemigos a zarpazos y estrellas arrojadizas. Hay asimismo un biometal oculto para los que les guste terminar los juegos al 100%: el modelo OX. Cabe destacar que nuestro personaje también dispone de su forma humana, que no le servirá mucho para luchar, pero solo con ella puede hablar con la gente, además, algunos enemigos no atacarán si se va en forma humana (a otros les importa un pimiento, claro está).

Estos modelos
se consiguen acabando con los jefes finales (los finales, no los intermedios)
o en determinados eventos, cabe destacar que, una vez conseguido un modelo, no lo conseguiremos a pleno rendimiento, ya que solo conseguiremos un fragmento del mismo, para desarrollar el modelo por completo, habrá que derrotar a otros jefes finales que tengan fragmentos de ese mismo biometal. Y, a la hora de acabar con los malos finales,
hay que tener en cuenta el traje con el que luchamos con ellos, un determinado jefe será más débil ante un traje que otro, y podremos aprovechar esa ventaja para acabar con él (del mismo modo que sucede con los Megaman de toda la vida, robar arma al robot master para usarla contra otro robot master). Las habilidades especiales de los trajes
agotan una barra de “magia” que habrá que recargar acudiendo a la base de los Guardianes, donde un pequeño personaje con bigote llamado
Fleuve nos los podrá recuperar a cambio de
cristales E, que se encuentran a lo largo de las zonas y funcionan como la moneda del juego.
Además de los trajes, también tenemos los típicos potenciadores que nos ayudarán en nuestra aventura, tales como los clásicos tanques de energía que almacenan esas cápsulas de energía que nos dan los enemigos al ser destruidos (siempre y cuando tengamos la barra llena) y que nos rellenan nuestra vida al usarlos, vitalidad que subirá nuestra barra de vida al encontrarla, vidas extra, cristales E para reparar los biometales, junto a unos discos misteriosos cuyo contenido podremos descodificar en la base de los Guardianes hablando con Fleuve. Algunos objetos se tienen que usar desde el menú, otros (como las llaves de colores) se usan automáticamente cuando hace falta.
Cabe destacar que el juego tiene dos niveles de dificultad: fácil y normal, escoger el nivel fácil afectará solo a los enemigos, que resistirán menos ataques y harán menos daño, pero las zonas de habilidad con saltos y plataformas permanecerán inalterables. La dificultad del juego es notable, si bien no llega a niveles tan altos como ciertos juegos de la saga X o la propia saga Zero, puede dar bastantes problemas a los novatos, aunque quizás a un jugador muy curtido en la saga, que lleve jugándola desde los tiempos de NES, el juego no le frustre seriamente, aunque tampoco le será un camino de rosas. El juego tiene secciones de dificultad notable, además de bastante variadas, donde tendremos que atravesar secciones oscuras donde apenas veremos nada y tenemos grandes posibilidades de caer en algún agujero, secciones con pinchos, muy plataformeras (con enemigos aéreos intentando arrojarnos al vacío, por supuesto), zonas incendiadas donde el fuego nos causará gran daño, e incluso tendremos que huir del scroll en alguna ocasión.

El uso de la pantalla táctil
está muy poco desarrollado, el juego es casi íntegramente con botones, dejando la táctil para mostrar un mapa en la parte inferior (cuando lo encontremos) y algunas funciones de los trajes biometal, que aparecerán también en la pantalla táctil, estas funciones van desde escanear a los enemigos, pasando por la búsqueda de objetos y zonas secretas, hasta la capacidad de dirigir los disparos (del modelo FX). El uso de la pantalla táctil es muy pobre, pero, teniendo en cuenta que esto es un “run and gun” tampoco es absolutamente necesaria, ya que es un juego más orientado a los botones (y para fastidiar el juego con alguna tontería táctil, mejor no ponerla).
Conclusión
El (extremadamente tardío) aterrizaje de una de las sagas insignia de Capcom para Nintendo DS puede ser, sin lugar a dudas, bien recibido por los fans del robot azul (aunque este no salga de protagonista), es un juego que mantiene la esencia de la saga, y resulta muy entretenido, ya que cuenta con diversión sin complicaciones. A los fans de la saga que quieran jugar un Megaman 2D puro alejado de otras sagas independientes como Battle Network, este sin lugar a dudas les gustará mucho, además, es una aventura 2D más complicada que la mayoría de las de su género para la doble pantalla, por lo que puede interesar a los que busquen un reto decente en sus Nintendo DS. No obstante, el pobre uso de la pantalla táctil (algo que no es del todo malo), su simplicidad y linealidad pueden echar atrás a los que busquen algo más complejo y elaborado.