|
|
Si te gustan los simuladores de vuelo, pero te sientes saturado de tanto belicismo, prueba Wing Island, un juego en el que podremos hacer múltiples misiones tan sólo con mover el mando de Wii |
|
Desde que en el pasado E3 apareció el tráiler de Wing Island, mucha gente se había preguntado cómo sería su control en la revolucionaria consola de sobremesa de Nintendo. A día de hoy ya lo sabemos, y la verdad es que ha dejado un buen sabor de boca en general, pero todos los juegos tienen sus fallos, y éste no iba a ser de menos.
Historia Principal
En Wing Island asumiremos el papel de un nieto cuyo abuelo ha decidido jubilarse y dejarle a cargo su empresa de “Manitas”. Este oficio consiste en realizar los encargos mandados por los clientes. Él, junto a cuatro colaboradores más, tendrá que asumir el llevar por buen camino el éxito de la empresa, y juntos tendrán que realizar satisfactoriamente todos los encargos que se pongan por delante.
Gráficos
Como en la mayoría de los juegos de Wii, ante un control y una jugabilidad tan innovadora, los gráficos pasan, literalmente, desapercibidos. En Wing Island no encontraremos un acabado gráfico ultra potente y realista, más bien la primera sensación que tendremos al introducir el disco de juego es más bien simple: unos gráficos rematadamente sencillos y coloristas, que encajan a la perfección con el enfoque que se le ha querido dar a este título. Los escenarios, aunque pocos, son extremadamente grandes y, aunque sea redundante, muy coloristas. Como el nombre del título indica, estos escenarios son islas, que recuerdan en gran parte a las ya vistas en The Legend of Zelda: Wind Waker que apareció en Gamecube. En estos escenarios abundarán sobre todo los espacios verdes, aunque en ciertas zonas podremos ver casas, e incluso gente, realizada con sencillez, por lo que al acercarnos mucho a ellas no parecerán muy reales, cosa que no ocurre con los animales que pueblan cada isla, cuyos gráficos están mejor diseñados.
Por otro lado, la recreación de efectos como el agua o el fuego están medianamente conseguidos, aunque tales efectos tienen, como todo el apartado gráfico, una estética colorista y simplona. Aparte, el diseño de los personajes está medianamente bien, así como las escenas cinematográficas, aunque éstas podrían precisar de una mayor fluidez y detalle con lo que se podría haber ganado alguna mejoría en las texturas.
Los aviones, aunque escasos, están muy bien creados, y parecen aviones de juguete. Podremos apreciar, en todos ellos, como el agua se evaporiza a su alrededor, el movimiento de las palancas de control en las alas, así como el de las hélices, etc.
En general, el apartado gráfico no destaca mucho, y Hudson Soft a decidido a darle un toque colorido al juego antes que tener gráficos ultra realistas.
Sonido
Las melodías del juego amenizarán la realización de los encargos, aunque bien es cierto que al sólo haber una melodía por isla, estas cansan bastante. Se podrían haber incluido más melodías, al menos dos o tres por isla, para que no pareciera que todas las misiones son iguales. Aún así, las melodías son muy simplonas y entretenidas. Esto ocurre exactamente con las canciones en los menús de juego, aunque estas si que llegan a aburrir de verdad.
Los efectos de sonido no destacan mucho, aunque no están del todo mal, ya que al menos cumplen su función. El ruido del motor de cada uno de los aviones están bastante bien, algo que se contrapone al de las colisiones, que no están tan bien conseguidas. El sonido de los animales o la gente gritando debido a que estás volando demasiado bajo tampoco están mal, pero son poco creíbles.
Algo que se podría haber mejorado notoriamente es las voces de los jugadores principales, que podrían haber pasado de simples gorjeos a unas voces reales, con lo que se le podría haber dotado al apartado sonoro de algo más de credibilidad.
En conclusión, este apartado es de los que peor parados salen en el juego. Un sonido algo pobre, tal y como lo demuestran sus efectos a lo largo de toda la historia.
Control
El control en Wing Island es muy simple e intuitivo. El control de los aviones puede manejarse en todo momento sólo con un Wiimando, por lo que no necesita un Nunchuck para moverlo. Para virar el avión hacia uno de los lados, bastará con inclinar el mando tanto como deseemos, al igual que subir o descender en el aire. Y si lo que queremos es cambiar la formación de vuelo de nuestros aviones, sólo tendremos que pulsar el Botón A del Wiimando y a continuación sacudir el mando hacia izquierda y derecha, o bien empujarlo hacia delante o hacia atrás. Para acelerar, tendremos que empujar el mando hacia la televisión rápidamente, y si lo que queremos es aminorar la velocidad, lo tendremos que hacer hacia nosotros. Y para girar, sólo tendremos que mover el Wiimando hacia la izquierda o la derecha.
Hacer una mención especial a que en Wing Island no manejaremos sólo a un avión, sino que moveremos hasta cinco aviones a la vez. Esto se consigue de la misma manera que moviendo a un solo avión, ya que todos los aviones se moverán hacia el mismo lado.
Un punto negativo para este título en cuanto al control nos referimos se encuentra en el control de los menús. En este juego nos movemos por el menú agitando el Wiimando, pero esto no está bien calibrado y hace que nos saltemos el lugar al que queremos ir. Aunque esto se puede solucionar utilizando la cruceta de dirección del mando de Wii, en este sitio podría haberse utilizado el puntero incorporado en el mando, y de esta forma la navegación por el menú hubiera sido mucho más ágil, rápida y sencilla.
En conclusión, tanto el manejo de los aviones como el control es bastante preciso en todos sitios, excepto en el ya comentado menú, cuya navegación se convierte en algo tedioso y difícil de manejar.
Duración
En este apartado el título se lleva la peor parte, ya que la duración en Wing Island es excesivamente baja, y se queda realmente corto en comparación con otros simuladores de vuelo disponibles en el mercado para la consola de Nintendo. Tan sólo hay cuatro islas, y cada una de ellas cuenta con un número muy reducido de misiones, lo que hace que te puedas pasar el juego como mucho en unas siete u ocho horas, y si no te quedas atascado, cosa no muy fácil, la verdad. Además, y para colmo, el juego se hace totalmente lineal, ya que las misiones se parecen demasiado unas con las otras, haciendo que este título se vuelva muy poco rejugable.
Conclusión
En general, un juego muy desequilibrado, tanto en acabado como en horas de juego. Los gráficos y el control encajan bien en la estética del juego, pero la corta duración y las repetitivas melodías hace de Wing Island un juego algo mediocre, que no se queda a la altura de otros títulos de Wii, tales como Mario Strikers Charged Football, cuya acogida ha sido asombrosa, el aclamado Zelda Twilight Princess, o el título de reciente aparición: Mario Party 8, que ya está a la venta.
Así que si te gustan más bien los juegos sencillos y sin ningún tipo de complicación en su trama o desarrollo se te puede recomendar este juego, aunque la escasa duración hará que te lo pienses dos veces antes de añadirlo a la lista de tus próximas compras.
|
|
|
Página 1 de 1
|
|
|
 |
|
|
Version imprimible
·
Recomendar a un amigo |
|
 |
|
|
|
 |
|
No se permite la reproducción íntegra de este artículo. Para reproducciones parciales o citas, consultar el apartado de NOTAS LEGALES
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
| |
|
|
|
 |
|