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Las Colinas Tienen Ojos 2: El Retorno de los Malditos |
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Llega la segunda parte del remake de las Colinas Tienen ha llegado, con mejores maquillajes pero con más de lo mismo. |
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Como bien dicta el título de la película, los malditos han regresado. Han regresado sin sorprender a nadie, pues la gran mayoría de películas de “terror y casqueria adolescente” suelen gozar de segundas, terceras y hasta decimoquintas partes. De hecho, es raro ver un final de una película de terror sin su correspondiente monstruo / asesino / mutante / zombie observando a los ilusos protagonistas celebrando su victoria. Es la forma que tienen los productores de estas películas de decir “Ya tenemos la segunda y la tercera parte rodadas”.
Pero, dejando de lado el género de terror en general, y centrándonos en la película que se estrena este viernes... ¿Qué ofrece “Las Colinas Tienen Ojos 2”?
Ofrece maquillaje y efectos especiales. Un maquillaje elaborado, dotando a la particular familia mutante de un aspecto aún más macabro que en la anterior entrega. Un maquillaje que, sin ser merecedor de un Oscar, al menos ha sabido representar la suciedad y los efectos de la radiación de un modo monstruoso. Claro está que, según qué película, la radiación puede crear un superheroe verdoso y gigantesco, un lagarto del tamaño del Empire State, una visión de rayos X o unos seres deformes y de comportamiento primitivo. Pero eso ya depende de los guionistas, no de la ciencia.
Lo segundo que ofrece son los efectos especiales. Lógicamente, se han querido trabajar el aspecto de efectos visuales, centrándose en la casqueria, sangre, cortes y demás aberraciones. Esto está en plena relación con el maquillaje, y realmente es la base de la película.
Y aquí acaba lo bueno. El resto, desde el guión hasta las interpretaciones, fallan. Realmente, uno no va a ver “Las Colinas Tienen Ojos 2” por sus rebuscados diálogos o unos actores maravillosos; pero espera, al menos, que la historia no resulte tonta, inconexa y tan tópica.
El film nos habla de la zona llamada Sector 16, de cómo el ejército y los científicos del gobierno intervienen, y como un destacamento militar (repleto de soldados inútiles que aún están en proceso de aprendizaje) pasa por allí para llevar material técnico. Lo que se encuentran es un lugar vacío y con “algo” que les observa y juega con ellos.
La premisa podría estar más o menos bien, pero basta con ofrecer unos personajes tan sumamente tópicos que llegas a pensar incluso que puedan ser parodias (el latino pasional y agresivo, la negra soltera y autosuficiente con un hijo, la rubia fuerte pero con aspecto de animadora de equipo de baloncesto, el soldado más cobarde que luego demuestra ser valiente...), un guión centrado en trucos extremadamente fáciles y una dirección un tanto inexistente, y conviertes una semi-prometedora película de terror en una segunda parte casi peor que la primera.
Cierto es que este tipo de películas se ven por sus efectos especiales y su sangre, y desde luego, la película no es más de lo que se espera de ella (y más teniendo en cuenta la dudosa calidad de la primera parte); pero si es cierto que en algunos momentos, y dado el precio del cine hoy en día, cabe plantearse si merece la pena ir a verla.
Es una película donde no existen más de diez “buenas” escenas. Curiosamente, las únicas escenas decentes son las que tienen mutantes de por medio, con sus terroríficos maquillajes y su puesta en escena (un poco más trabajada que la de los soldados). Evidentemente, en esas “buenas escenas” no existe diálogo, y consisten en un 90% en trabajo de maquillaje y efectos especiales. Y menciono lo del diálogo por que, si algo destaca en esta película, son los absurdos diálogos llenos de tópicos que plagan el metraje. Por si no existe ya sensación de inconexión en la linea argumental, las conversaciones entre los soldados solo sirven para aumentar aún más la percepción de que esos tipos no son ni soldados ni actores.
Por lo demás, uno sale de la película preguntándose como puede haber gente tan incompetente en el ejército (el director, para crear tensión, no sabe hacer otra cosa que ir ofreciendo escenas, una detrás de otra, donde los soldados pierden su material), y como existe gente tan incompetente en la industria cinematográfica. Ahora bien, en un último alarde de amabilidad, y por no dejar excesivamente mal la película, diré que para ver una noche con unos amigos - y sin esperar demasiado de la segunda parte de un film basado en mutantes asesinos -, no está tan mal. Creo...
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