ENTRETENIMIENTO Y 

CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS 

de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de 

Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y 

Cómics
Menu general
       Artículo de literatura

Justicia ciega, de Anne Perry: juicio con suspense


 Terror / Suspense
Yaiza Jara   30/08/2015
Comenta con tu Facebook
Meneame
     ¿Recomendación? A todo aquel amante del suspense, a quienes desean saber la verdad por encima de todo, sorprenderse y llevarse las manos a la cabeza cuando todo sale a la luz.
Portada de Justicia ciega, de Anne PerryAbel Taft es el famoso predicador de una pequeña iglesia en Londres. Sus feligreses besan el suelo que él mismo pisa, y le ayudan económicamente en la medida de lo posible para mejorar la vida de los más necesitados en lugares como África.

Pero ¿cuál es, exactamente, esa cantidad de dinero? ¿Y si llega un momento en el que no pueden dar más? ¿En qué lugar quedan entonces los feligreses de cara a la galería? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la gente humilde con tal de no sentirse mal con ellos mismos?

Esas son las dudas que rondan en la cabeza del padre de Josephine Raleigh, una joven que trabaja en el centro para mujeres que dirige Hester Monk, esposa de William Monk, actual inspector de la Policía Fluvial del Támesis –del que ya conocemos parte de su historia a través de “Un mar oscuro” reseñado en Fantasymundo-. Josephine está muy preocupada por su padre, porque éste ha caído en desgracia, ha perdido todo lo que tenía, hasta el punto de no tener nada que llevarse a la boca. Él no era así, por supuesto, pero todo cambió cuando conoció al señor Taft.

En ese momento, Hester decide investigar por su cuenta para llegar al fondo del asunto, y al acudir a misa a la iglesia del señor Taft, se da cuenta de que no es un predicador “de libro”, porque viste con ropa lujosa, contando con varios trajes caros en su armario, zapatos buenos de piel que consiguen que el frío nunca llegue a sus pies y además tanto su mujer como sus hijas no tienen reparos en lucir un tipo de ropa tan cara que ni juntándose todos los feligreses conseguirían comprarse un par de calcetines a juego de esa misma colección.

En otra parte de Londres, Oliver Rathbone se prepara para tomar su desayuno en su cómodo salón, pero se siente solo, aún no se ha hecho a la idea de que Margaret, su esposa, ya no quiera vivir con él. Desde el escándalo que giró en torno al juicio y la muerte de su padre, el señor Ballinguer, que tuvo como abogado al propio Rathbone, Margaret no ha dejado de culparle hasta el punto de no poder mirarlo a la cara. Su única solución fue volver a casa de su madre para poder llorar a su inocente padre, que había muerto por culpa de la ley y del mal trabajo de su marido.

Con lo que no contaba Oliver era con la noticia que le iban a dar antes de levantarse de la mesa: iba a ser el juez del caso contra un predicador de una iglesia de Londres, por supuesto chantaje, engaño y por haberse quedado con el dinero de los feligreses. ¿Cómo puede haber gente así? El mundo se centra en los asesinatos, sí, pero estos malhechores tampoco tienen desperdicio. Será un caso curioso, que ocupará la portada de más de un periódico de la ciudad.

En “Justicia ciega” (Ediciones B), Anne Perry nos muestra la capacidad que tienen los abogados de conducir un juicio a un lado o hacia otro. En el momento en que el señor Taft pisa la sala, hay opiniones de todo tipo. Por un lado están los que no entienden cómo pueden poner en esa situación a un hombre que habla sobre la palabra de Dios, y luego están los que lo han perdido todo y aun así ven que sus donativos no llegan a ningún sitio.

Cuando se da a conocer que Rathbone es el juez del caso, Hester respira tranquila al saber que no le va a causar problemas a su amigo, ya que no le ha pedido consejo en ningún momento en lo que se refiere al señor Taft. Lo que ninguno de los dos tuvieron en cuenta es la labia y los conocimientos con los que cuentan los abogados del caso, que con tal de ganarlo son capaces de cualquier cosa.

Anne Perry

El juicio va subiendo de tono cuando el abogado del acusado ridiculiza a los testigos que acusan a su cliente, y lo peor de todo eso es que el jurado le sigue la corriente.

Pero todo cambia por completo cuando Rathbone se da cuenta de que uno de los implicados en el caso le resulta familiar. ¿Dónde lo ha visto antes? Nunca ha hablado con él, pero sin embargo no se lo puede quitar de la cabeza. Después de darle muchas vueltas al tema, se horroriza al recordar de dónde le suena: las fotos de Ballinguer, las del caso de Jericho Phillips.

Desde el primer capítulo nos vemos inmersos en el juicio del predicador, lo que a veces puede parecer un poco denso, ya que no siempre son diálogos fáciles de interpretar, además de los múltiples testigos que van pasando por el estrado para dejar dar su declaración.

Puede parecer que la historia se centra en el señor Taft, pero es interesante descubrir a lo largo de las hojas que el principal protagonista de ésta historia es uno de los personajes que ya conocíamos de antes. El hecho de mezclar datos y opiniones que se conocen de otro de los libros de Anne Perry nos da pie a leer os títulos anteriores que nos muestran los casos de Monk, los juicios de Olvier Rathbone y las investigaciones que lleva a cabo Hester.

Para los que no se hayan leído libros anteriores: no hay problema, porque todo lo que haga falta saber, la autora lo cuenta conforme lo vamos necesitando, para que no tengamos ninguna duda.

Es un libro entretenido, pero como ya he dicho antes, al estar centrado en el juicio hay veces que la lectura puede ser un poco más lenta. Pero al contar con personajes como Scuff, que también tiene cosas que contar en esta ocasión, las hojas vuelan.

¿Recomendación? A todo aquel amante del suspense, a quienes desean saber la verdad por encima de todo, sorprenderse y llevarse las manos a la cabeza cuando todo sale a la luz, para los que aprecian que los acontecimientos de un libro anterior tengan tanto peso en otros nuevos, y por supuesto para todos aquellos que piensan que en cualquier momento puede haber un asesinato.

Compra aquí "Justicia ciega".



Página 1 de 1



 

Versión imprimible


Sigue a Fantasymundo en FacebookSigue a Fantasymundo en TwitterFantasymundo TV, nuestros vídeosSigue las noticias y artículos de Fantasymundo con RSS

Noticias relacionadas
«El ángel negro», de Laura Higuera, en B de Books
Ediciones B publicará «Máscara de Sombras», de Lindsey Miller, en noviembre
«Esclavos del honor», el sitio de Baler, por Raúl Borrás San León, en octubre en B de Books
«Ciudadano de la galaxia», de Robert A. Heinlein, en octubre en Ediciones B
Artemisa, la nueva novela del autor de El Marciano llega a España
Articulos Relacionados
La Guerra de Calibán, de James S.A. Corey: space opera de acción y política que supera a su predecesora
Luna, Luna de lobos, de Ian McDonald: segunda parte que no cumple expectativas
La Quinta Estación, de N.K. Jemisin: trama repleta de originalidad y denuncia social
«Magnus Chase y los dioses de Asgard: El martillo de Thor», de Rick Riordan: entretenida y prometedora
Estados Unidos de Japón, de Peter Tieryas: un thriller no trascendental muy bien ambientado
NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Anunciese en Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?