Es cierto que hoy en día los videojuegos han alcanzado cotas que hace unos años nadie en su sano juicio sospecharía que llegarían, que las consolas han avanzado mucho, que se ha alcanzado la perfección técnica más absoluta (cosa que demuestran las consolas de la generación que acaba de entrar), la jugabilidad ha sido sometida a mil experimentos y ha sido muy remozada. Es bien conocido por todos que el panorama actual no se parece ni por asomo al que pudo haber hace 12 o 15 años en el mundo de los videojuegos.
Pero siempre hay jugadores (de entre los que me incluyo yo) que se niegan a deshacerse de sus consolas de antigua generación y que, incluso a día de hoy, le sigue pareciendo atractiva una buena partida a juegos de la antiquísima generación de las 8 o las 16 bits (e incluso sistemas míticos como el spectrum). Para un tipo de jugadores como los que describo aparecen juegos como este.
Seguro que muchos viejos del lugar recuerdan con cariño a compañías de videojuegos que existen desde los albores de este mundillo, incluso desde la época de las recreativas, donde los salones se llenaban, las monedas volaban, y muchos jugadores desearían de alguna manera poder jugar en sus casas con aquellas adictivas máquinas, en una época donde las consolas no eran lo que son hoy, y las máquinas recreativas mostraban aspectos gráficos impresionantes, a años luz de las consolas de sobremesa.
Capcom es una compañía que a nadie deja indiferente, puedes odiarla, o puedes quererla, pero a nadie se le escapa, tanto porque es una de las compañías que más lleva en este mundillo, como por la inmensa cantidad de juegos que lleva a sus espaldas.
En una época donde los Resident Evil o los Devil May Cry no existían, y Megaman era un muñequito azul que daba saltitos, Capcom se hizo un hueco en los salones recreativos, gracias a una nada despreciable cantidad de juegos que aparecieron en ellos provenientes de la compañía (con joyas de valor incalculable como Street Fighter 2).
Una muestra de eso fue el juego “Capcom Classics Collection volume 1”, aparecido multiplataforma, los juegos más clásicos y antiguos de Capcom, casi todos de recreativa que tarde o temprano fueron trasladados a consolas de sobremesa. La compañía nos brindó grandísimos juegos en ese recopilatorio de la talla de Super Ghoul´n Ghosts o Final Fight, junto a otros más desconocidos pero igualmente importantes como Mercs o Gun Smoke, todos en una sola y genial recopilación aparecida en noviembre del 2005.
En pleno 2007 nos llega una segunda parte: “Capcom Classics Collection volume 2”, que nos ofrece otra recopilación de clásicos de la compañía.
Los juegos que nos ofrece, todos aparecidos en recreativa, son los siguientes:
1941: La mítica y numérica saga de Capcom que nos ponía a los mandos de un avión de combate que debía derribar todo tipo de máquinas de guerra como otros aviones de combate, barcos y tanques, todo en un adictivo matamarcianos de vista vertical. No es de los juegos más vistosos, pero sí es muy entretenido y no tan difícil como otros (a lo que ayudan las continuaciones infinitas).
Avengers: Un beat-em-up de vista aérea bastante curioso y atípico en el género, de avance vertical, no es de los mejores juegos de la recopilación, dado su mal control, pésimos gráficos y el pequeño tamaño de los personajes, además de su falta de atractivo, pero no deja de ser una curiosidad.
Black Tiger: Notable juego con cierto parecido a la saga Ninja Gaiden, que mezcla plataformas y acción, ahora puede haber perdido parte de su atractivo, dado por su pobre aspecto gráfico y el minúsculo tamaño de los sprites, pero tuvo gran éxito en su época, muy recomendable para los que disfrutaron del Ninja Gaiden en Nes.
Block Block: Juego que plagia el clásico Arkanoid (consistente en derribar una serie de barras usando una bola, sin que esta se caiga de la pantalla), solo apto para gente muy adicta a ese juego en particular, para los demás no pasa de una mera anécdota, aunque entretiene.
Captain Commando: Un beat-em-up de pura cepa, que no es tan conocido como Final Fight, pero asimismo resulta bastante entretenido (aunque no es tan bueno como el segundo). Su desarrollo es el de un juego de su tipo (avanzar, pegar, y liquidar a un jefe al final de cada nivel), pero tiene elementos curiosos como el plantel de luchadores a elegir para jugar, de entre los que destaca un bebé que dirige un gigantesco robot (tanto él, como el capitán Commando aparecieron en el juego “Namco x Capcom”, a modo de curiosidad).
Eco Fighters: Otro shoot-em-up, muy curioso, donde deberemos salvar al planeta de la contaminación al que le somete el malo de turno con todo tipo de máquinas diabólicas. A destacar de él sus coloridos gráficos, excelente música, y su original control, en el que manejamos a una nave provista de una torreta que puede girar hacia donde quiera, para eliminar a los enemigos que le ataquen desde cualquier ángulo. También destacar su sentido del humor, presente en la secuencia de “Game Over” (para que perder no sea tan traumático).
The King of Dragons: Excelente beat-em-up de corte épico, donde deberemos acabar con el malvado rey de los dragones, hay muchos personajes para elegir (guerrero, enano, mago, clérigo y arquero), que deberán luchar contra orcos, licántropos, minotauros, dragones, y todo un elenco de criaturas fantásticas. Excelente ambientación, magistral banda sonora, y magníficos gráficos forman uno de los mejores juegos de la recopilación, lástima que los niveles sean tan cortos.
Knights of the Round: Otro beat-em-up épico, en este caso centrado en la leyenda del rey Arturo, deberemos manejarle a él mismo y a dos de sus compañeros de armas para limpiar sus tierras de malhechores a espadazo limpio. Muy buenos gráficos y combates frenéticos nos esperan, con la particularidad de que nuestros héroes pueden montar a caballo (como los bichos que montábamos en el Golden Axe).
Last Duel: Shoot-em-up de vista aérea vertical, con cierto aire a la saga 1900 de Capcom, en el que manejamos a un vehículo capaz de ir por tierra y aire. Tiene gráficos resultones y resulta entretenido, aunque los hay mejores.
Magic Sword: Uno de los juegos más discretos de la recopilación, manejamos a un guerrero desconocido que debe abrirse paso por un gigantesco castillo dividido en varios pisos, superando cada uno antes de pasar al siguiente (con la posibilidad de coger atajos), al principio es entretenido, pero acaba por caer en la monotonía.
Mega Twins: Uno de los juegos más divertidos de la recopilación, manejamos a dos espadachines superdeformed en un juego que mezcla plataformas y acción. Coloridos gráficos, enemigos de aspecto gracioso y carismático, junto a una buena variedad de niveles (nuestros héroes incluso vuelan y bucean), crean una aventura que deja buen sabor de boca.
Quiz & Dragons: El juego más raro de la recopilación, se trata de avanzar a lo largo de una serie de mazmorras eliminando monstruos…contra los que habrá que combatir ¡respondiendo a una serie de preguntas!, tienen que ver con la fantasía en general, aunque tienen el inconveniente de ser demasiado antiguas.
Side Arms Hyper Dyne: Otro shooter de Capcom, pero en este caso no controlaremos naves espaciales, sino unos mechas voladores, para combatir una invasión alienígena, a pesar de que fue muy bien considerado en su época, los años le pesan en cierta medida, pero es muy recomendable para los amantes de los matamarcianos espaciales estilo G-Darius.
Speed Rumbler: Juego muy parecido al clásico “Spy Hunter”, en el que manejamos a un vehículo armado hasta los dientes que avanza a toda pastilla en una vista vertical esquivando obstáculos y destruyendo enemigos, a destacar su dificultad, y que a veces es casi más fácil morir por chocarse contra los obstáculos antes que ser destruido por los enemigos. Tiene una más que acertada ambientación bélica.
Street Fighter: Esta saga se conoce a partir de su segunda parte, de tal modo que mucha gente ignora que existió una primera, que nos es brindada en este recopilatorio. Aunque la verdad, es mejor que siga siendo una desconocida, ya que es una verdadera mediocridad, dado sobre todo por su difícil control y lo complicado que era ganar los combates. Había que elegir entre Ryu o Ken, y había que luchar contra una serie de oponentes en combates uno contra uno en distintas partes del mundo, de los cuales ninguno era jugable aparte del dúo protagonista, aunque algunos fueron incluidos para juegos posteriores.
Super Street Fighter 2: Un clásico que no necesita presentación, es el gran juego de lucha de Capcom. Considerado el juego insignia por excelencia de este género videojueguil, nos llega en una excelente conversión, con un excelente nivel gráfico y una velocidad de juego más que decente. Sin duda a más de uno se le caerán las lágrimas cuando rememore uno de sus juegos de infancia (y mejor aún con un amigo).
Strider: Uno de los juegos míticos de la compañía, que más de uno echó en falta en el primer volumen, controlamos a un ninja llamado Hiryu, en un conseguido entorno futurista. Sin duda uno de los juegos más desafiantes de la recopilación, con un protagonista muy rápido y hábil para la época, y frenéticos niveles hasta arriba de enemigos, en una aventura de acción de dificultad legendaria. Muy apto para gente a la que le gusten los retos.
Three Wonders: Otra de las joyas del recopilatorio, que además es el único juego de todos los que componen los dos “Capcom Classics Collection” que contiene no uno, sino tres juegos en su interior. Por un lado tenemos “Midnight Wanderers”, en el que controlaremos a dos valientes aventureros que, pistola en ristre, deberán abrirse paso en un mundo fantástico contra hordas de enemigos en la búsqueda del místico Carruaje. Por el otro tenemos “Chariot”, una, por así decirlo, secuela de Midnight Wanderers, donde controlamos a los mismos héroes, pero volando en una especie de ala deltas, en un matamarcianos de pura cepa. Por último “Don´t Pull”, un gracioso juego donde controlamos a una ardilla y un conejito que tendrán que superar una serie de niveles acabando con todos los enemigos que los pueblan, de una forma curiosa, aplastando a los malos con los bloques que hay en cada nivel (como el Pengo de Sega). Sin duda de lo mejorcito de este recopilatorio, los dos primeros tienen unos gráficos excelentes, una ambientación fuera de serie, y un alto nivel de frenetismo, el tercero quizás no sea tan brillante, pero es bastante entretenido para los que les guste ese tipo de juegos.
Tiger Road: Clásico juego de avanzar hacia delante en una serie de niveles saltando agujeros y eliminando cientos de enemigos, con un cierto aire, al igual que su “compañero” Black Tiger, con el que tiene bastantes similitudes, aunque este tiene bastante mejor aspecto gráfico. Por supuesto, el nivel de dificultad está por las nubes.
Varth: Juego muy parecido en su desarrollo al 1941, de este mismo recopilatorio. Tomamos los mandos de un avión de combate y deberemos acabar con montones de fuerzas enemigas, si te gusta el tema bélico, deberías echar un vistazo a este. Por lo demás, es casi un clon del 1941, aunque tiene mejor aspecto gráfico.
Todos estos juegos están disponibles en el DVD, por supuesto accesibles desde un principio, puede verse que, si bien hay juegos destacables, el nivel es un poco inferior al anterior recopilatorio, más que nada por los grandísimos clásicos que traía el susodicho. Aunque es cierto que han traído excelentes juegos que se echaban de menos en la primera parte, como Strider o Three Wonders, pero, por desgracia, se han dejado algunos grandes en el tintero como Cadillacs & Dinosaurs, Punisher, o Dungeons & Dragons, que perfectamente podían haber aparecido (quitando algunos como el Avengers), pero el resultado final es muy aceptable. Bien es cierto que se abusa de shooters y beat-em-up, no habiendo demasiados juegos de otro género, pero hay que tener en cuenta que estos juegos son de recreativa, un entorno donde lo único importante es tener juegos frenéticos y jugables donde gastar la paga, y estos dos géneros son perfectos para ello.
Por último, pero no menos importante, hablar de los extras, hay que decir que son bastante notables, no quedándose en un mero adorno. Contamos con extras en cada juego, en forma de galerías de imágenes, consejos sobre cómo jugar el juego en cuestión, músicas e incluso la historia del juego, también se ofrece la posibilidad de configurar el juego, en forma de dificultad, número de vidas, continuaciones (infinitas en principio). Para acceder a estos extras, habrá que cumplir determinadas condiciones en cada juego para ir desbloqueándolos. También se cuenta con otros extras jugosos, como vídeos e incluso un trivial de preguntas sobre la compañía (tanto retro como actuales), sin duda contamos con unos “bonus” de auténtico lujo.
Solo me queda decir que, si os gustan los juegos retro, y habéis disfrutado en vuestra infancia con los juegos de esta compañía en el salón recreativo de vuestro barrio, Capcom Classics Collection Volume 2 puede ser una buena compra, y más al precio que sale.
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