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JSA Clasificado nº 1 (Justice Society of America) |
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¿Cúal es el origen de Powergirl? Geoff Johns y Amanda Conner nos lo cuentan en este tomo. Se acerca la Crisis Infinita, y Kara puede ser decisiva en su transcurso. |
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Guión: Geoff Johns
Dibujo: Amanda Conner
Formato: 96 págs.
Nos acercamos a la Crisis Infinita que tanto va a remover el universo DC de ahora en adelante. Y es que Didio, el editor actual, está dispuesto a realizar crossover tras crossover (próximamente tendremos la publicación semanal de una colección llamada “52” y después vuelta a otra Cuenta Atrás de otros 52 números hacia otro evento aun más grande) para conducir a todos los personajes de la editorial a algo determinado. O al menos eso dicen, claro.
El caso es que el título que nos ocupa, JSA Clasificado, es una serie que consiste en sagas centradas en un solo personaje del ya mencionado grupo, tocando Powergirl en este caso, la cual jugará un papel muy importante en el evento DeCeero más importante de este año.
Cabe mencionar que el grave problema de un universo como el de DC es el batiburrillo que se está formando tras la recuperación de muchas de las tierras (aunque mejor sería decir universos paralelos) que supuestamente quedaron reducidas a una en el necesario evento de los años 80 conocido como Crisis en Tierras Infinitas. En la secuela que se está publicando actualmente en España, se recuperan conceptos perdidos que supuestamente quedaron enterrados y parece que van a deshacer lo que se hizo, pero eso es otra historia. Lo que quería decir desde un primer momento es que ha habido personajes cuyo origen quedó complicado o simplemente no ha sido narrado de forma definitiva. Uno de esos personajes es la propia Powergirl.
Esta superheroína, más conocida por sus exuberantes y exagerados pechos, (había que mencionarlos, son casi su registro de identidad, ¡para algo tiene una abertura en el escote demasiado directa!) tuvo una variación necesaria de su origen debido a que, tras las ya mencionadas Crisis de los 80, Tierra-2 dejó de existir y pretendían eliminar todas las versiones redundantes de Superman que han estado existiendo en otras series hasta el momento, como puedan ser Krypto el Super-perro, Supergirl (de las tantas versiones que hay), Superboy… Personajes que, por otra parte, han ido regresando poco a poco en su versión actual de Tierra-1, siendo el guionista Loeb el mayor culpable. Por eso Powergirl tuvo su variación en su momento, porque era la prima de Superman: Kara, y tuvieron que endosarle ese nuevo origen en un número de Secret Files & Origins #11, allá por los años 80, donde decían que era la nieta de un hechicero atlante llamado Arión.
Pero Geoff Johns, el salvador de la continuidad en DC, no estaba contento con eso.
Ya era curioso que pudiera lanzar rayos por los ojos, le afectara la kriptonita y demás zarandajas propias del Hombre de Acero, siendo una descendiente de Atlantis. Parece ser que esto seguía sin cuadrarle del todo al guionista, por mucho que se buscaran diferentes excusas traídas por los pelos como la manipulación genética de la pobre muchacha.
Así pues, aprovechó las Crisis Infinitas actuales para poder desarrollar de una vez por todas el confuso origen de Powergirl, dejándolo bien claro y finiquitado. Pero antes decidió realizar la saga que nos ocupa dentro de esta nueva serie regular, para centrarse más en ella, aunque prácticamente trate de lo mismo.
Y la verdad es que es una lectura muy amena y agradable que se dedica a profundizar en la protagonista de una forma convincente. Todo consiste en que la pobre se está volviendo loca por no saber realmente de dónde viene y porque sus poderes se han descontrolado hasta el punto de tener enfrentamientos con seres que el resto del mundo no ve, ilusiones ópticas demasiado reales como para no tenerlas en cuenta. Con esa intriga, tenemos a nuestra disposición un juego de Johns que consiste en mostrar muchos de los diferentes orígenes que podría tener Powergirl, con la intención de confundir al espectador tanto como lo está ella misma. Léase esto como algo positivo, ojo.
Lo curioso es que algunos de esos orígenes son tan interesantes que casi da pena que no sean los reales, especialmente deberían tomar nota en eso de ciertos villanos de la portada del tomo.
Lo mejor es, sin duda, el toque humorístico que tienen estos números, con esa Powergirl que está muy lejos de ser la típica superheroína buenorra destinada a disparar las hormonas de los lectores masculinos (que me da que fue para lo que habían creado, ¿por qué si no iba a tener ese uniforme?). No, aquí tenemos un personaje bastante más tridimensional, quizá demasiado atormentada por todo, ya que también sorprende un poco que a estas alturas se moleste tanto porque la gente siempre le mire el canalillo. Lo curioso es que al menos Johns se molesta en dar una explicación de por qué lo lleva, aunque lo cierto es que está un poco traído por los pelos, ya que siempre puede tapárselo y dejar el hueco en blanco, quien haya leído el tomo entenderá lo que quiero decir.
De todas maneras, queda muy divertido y agradable, especialmente cuando no hay connotaciones machistas de ningún tipo y empiezas a sentir un poco de empatía por el personaje, a dejar de verla como un reclamo, que es lo que pretendía el guionista, jugando con el metalenguaje para ello.
También tenemos ciertas situaciones donde se relaciona con otros personajes de este universo, tales como la propia JSA, que está metida en otros embrollos ajenos a la historia principal, y la Cazadora, que era su mejor amiga en Tierra-2, antes de que esta desapareciera del colectivo.
Por no hablar del villano que está detrás de todo, directamente sacado de las Crisis de los 80, ya que es de los pocos no ha olvidado el multiverso, está soberbiamente tratado y hasta conocemos su pasado con todo lujo de detalles, aparte de que está relacionado con los Villanos Unidos y con las Crisis actuales, solo que con mucha menos importancia que en las primeras. La verdad es que su participación hace el asunto muchísimo más divertido, ya que su locura, propia de un maníaco de Arkham Asylum, es muy hilarante.
El único problema que, sin embargo, tiene este tomo, es que precisamente No acaba. Continúa en las dichosas Crisis (como casi todos los tomos y sagas de estos últimos meses, para qué mentir) y… no promete con lo que se anuncia de él. Se supone que tendría que mostrarnos el verdadero origen de la protagonista pero es algo que, curiosamente, dejan en el aire en el momento justo. Realmente, si alguien quiere enterarse de ello, más le convendría coger el segundo número de la miniserie de Crisis Infinitas (el primero en España, ya que nos llegan a dos números mensualmente), que continúa esta historia con todo detalle. Eso es un problema para todo aquel lector que no esté interesado en el dichoso crossover y una pifia tremenda.
Y digo esto porque defrauda estar leyendo una historia para que te la corten por la mitad, dando la impresión de que todo lo leído es puro relleno. La verdad es que puede dar la impresión, pero al menos tenemos una serie de cómics bastante agradables de leer, lo que ya es algo.
En cuanto al dibujo de Amanda Conner (realizó The Pro junto a Garth Ennis), es totalmente funcional y ayuda a que sea divertido el tono de comedieta que podemos disfrutar aquí. Se trata de un estilo casi cartoon, bastante expresivo y dinámico, donde tenemos un repertorio de expresiones faciales más que sugerente y preciso. Por no decir que las mujeres aquí presentadas son todas voluptuosas y bastante hermosas, sin llegar a ser anoréxicas de pasarela o figurines que no dejan de posar. No, aquí hay un encanto y una naturalidad envidiables, tanto en los personajes como en la narrativa de las secuencias, que hacen más amena la lectura a pesar de la adecuada simpleza del trazo.
Quizá el único inconveniente que encuentro es una falta de detalle a medida que se suceden las páginas, se notan las prisas de la periodicidad mensual y se va haciendo más tosco el trazo, con un entintado cada vez más grueso. Pero ojo, sin perder la calidad, que está presente en todo el tomo.
Aparte, el coloreado de la propia autora, que por cierto también se entinta a sí misma, es muy adecuado y ayuda mucho a que el dibujo tenga un estilo propio muy característico.
En definitiva, es un tomo muy entretenido y divertido, que ayuda mucho a conocer a la protagonista. El problema es que no acaba y eso le resta muchos enteros, porque da la impresión de que todo está contado para nada. Por lo demás, recomendable.
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