ENTRETENIMIENTO Y 

CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS 

de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de 

Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y 

Cómics
Menu general
       Artículo de literatura

Tópico de cáncer. Manual de Supervivencia, de Susana Koska: libro duro, reflexivo y sin filtros


Yaiza Jara   08/04/2015
Comenta con tu Facebook
Meneame
     «Y me levanto siendo todavía una mujer de 46, con la estructura física de una niña de 14 y los achaques de una anciana de 80».
Portada de Tópico de cáncer. Manual de Supervivencia, de Susana KoskaLa vida de Grettel K. ha sufrido un duro golpe, porque sus sospechas se han hecho realidad: tiene cáncer. Concretamente sufre un cáncer de mama que se está desarrollando en su interior sin que ella se diese cuenta hasta que ha sido demasiado tarde.

Grettel nos muestra cómo vive la noticia, recordando el momento en que su madre se sentó en la cocina cuando ella era pequeña y dijo con voz clara “Tengo cáncer, pero no voy a morir”, lo que dio cierta tranquilidad a toda la familia hasta que falleció a los diez años por esa maldita lacra de la que no todo el mundo puede escapar.

Ahora es ella la que se enfrenta al mal, quien sufre esos cambios internos que la gente no percibe hasta que pierde demasiado peso y se alerta; o se hincha como un globo por culpa de los efectos secundarios de la medicación; o cuando hace su aparición estelar la dichosa quimioterapia, que consigue llevarse por delante todo aquel pelo, las uñas y las pestañas que se asumen que tienen lo que hay que tener para mantenerse en su sitio.

También muestra cómo se comporta la gente de su círculo más cercano cuando se conoce la noticia. El hecho de decir “lo siento mucho, pero no te preocupes que lo vas a superar” y acto seguido olvidarte de esa persona, no volver a contactar con ella, no llamar ni mandar un triste mensaje para saber si está bien, mal, triste, asustada o simplemente enfadada con el mundo… Es mejor no hacer nada.

Por otra parte, también deja ver el “trato” con el paciente que pueden mostrar los distintos sanitarios que se encuentra a lo largo de su estancia en el hospital. Desde el médico A que no le pregunta nada, ni cómo se siente, si le duele, si no le duele, qué piensa de la vida y del panorama que se le presenta, pasando por las “danzarinas de la toxicidad” que son las enfermeras de la unidad de oncología que se encargan de poner y quitar la medicación que la obliga a vivir casi pegada a una máquina llena de cables, hasta la gente que se sienta con ella y le dice “llora lo que tengas que llorar, yo voy a estar aquí”. Quizá este último tipo de gente es la que tiene menos relación personal con ella en muchas ocasiones, y eso es incluso peor porque se da cuenta de que no por conocerlos más, le van a cuidar mejor o se van a preocupar más por ella.

Quien no la abandona nunca es su hijo, que siempre intenta mantener la sonrisa en su rostro, que sea positiva, que vea la luz al final del túnel y sea capaz de levantarse por las mañanas pensando que ese no va a ser su final, que le queda mucho por vivir.

Como persona que ha tenido a una persona querida en esa situación tengo que decir que muchas veces nos equivocamos al intentar “no tocar el tema”.

En el momento en que se percata de cómo la ve la gente sin peluca, sin maquillaje, al natural como la vida misma, descubre las caras de sorpresa, horror y espanto que se repiten una y otra vez cada vez que pisa la calle. ¿Y qué más da? Tienen miedo, verdadero terror a mirarla y creer que pueden ser “los siguientes” en esa larga lista que termina por hacerte inseparable de la quimio y la radioterapia, sus incansables compañeras de viaje.

También están sus compañeros en la sala de espera, “la legión zombi”, más gente con su misma desdicha que día tras día ocupa la misma sala de espera en el Sótano -2 del hospital esperando que alguien les diga que están curados y pueden intentar volver a sus vidas.

Llega un punto en el que no ve más allá, se estanca en el camino de la enfermedad y no nota avance ninguno. Ya no se siente persona, ni querida, ni valorada. No puede comer lo que le gusta y para colmo no consigue quitarse ese desagradable sabor metálico de la boca. En ahí, justo ahí cuando decide que se acabó, que si quiere comer chocolate, comerá chocolate, y churros, y carne, y lo que el cuerpo realmente le pida a gritos después de tanto sufrimiento y dolor del que parece ser que nadie se da cuenta o directamente hace oídos sordos.

Me ha parecido un libro duro, reflexivo a más no poder, que no pone filtros a la hora de mostrar sus sentimientos a lo largo de la enfermedad, -cosa que admiro y al mismo tiempo me fascina, porque no todo el mundo está dispuesto a demostrar que se hunde junto con todo lo que gira a su alrededor – le pese a quien le pese.

Como enfermera puedo decir que el trato con el paciente deber ser siempre lo más humano posible, teniendo en cuenta que siempre estamos tratando con una persona que tiene sentimientos y que lo está pasando mal. Hay gente que lo expresa y gente que lo sufre por dentro; pero eso no quita el hecho de preocuparnos por ellos e interesarnos por sus sentimientos, miedos, vivencias y sobre cualquier cosa que quieran contarnos.

Susana KoskaA la hora de desarrollar el tratamiento hay que explicarlo de la mejor forma posible para que sepan lo que está pasando, qué viene después y qué pueden sentir, efectos secundarios y terciarios, contando con que hay quien sufre todos los síntomas, o ninguno, o los que no salen en nuestra lista. Cada persona es un mundo.

La frase “esto no es nada” debería estar prohibida, porque no hace más que quitarle importancia a un hecho que siempre es importante, es “cuestión de vida o muerte”. Muchos creen que animar al paciente de esa forma le ayuda a ver las cosas de otra manera. Yo creo que así sólo consiguen que se encierre más en sí mismo para evitar que los demás se preocupen por él “sin necesidad”.

Como persona que ha tenido a una persona querida en esa situación tengo que decir que muchas veces nos equivocamos al intentar “no tocar el tema”, porque la persona que está en tratamiento, -viendo su cambio de aspecto y carácter, con una medicación tan extraña para él/ella que le aleja de su vida tal y como la conocía hasta el momento- quizá lo que está deseando es contarlo, decir lo que siente, lo que le duele, cómo ve su día a día, su preocupación si cree que se va a quedar solo/a, la tranquilidad de no preocupar a su gente pero al mismo tiempo queriendo reír y llorar al sentir lo que pasa en su interior y saber que no lo puede controlar.

Puede parecer una locura, pero el hecho de sentirse al borde del abismo y notar que alguien te ve como una persona normal, pese a las diferencias que marca la propia enfermedad, puede salvar a más de uno de “sentir que ya no es persona” y que sigue formando parte del mundo.

Página 1 de 1



 

Versión imprimible


Sigue a Fantasymundo en FacebookSigue a Fantasymundo en TwitterFantasymundo TV, nuestros vídeosSigue las noticias y artículos de Fantasymundo con RSS

Noticias relacionadas
«El ángel negro», de Laura Higuera, en B de Books
Ediciones B publicará «Máscara de Sombras», de Lindsey Miller, en noviembre
«Esclavos del honor», el sitio de Baler, por Raúl Borrás San León, en octubre en B de Books
«Ciudadano de la galaxia», de Robert A. Heinlein, en octubre en Ediciones B
Artemisa, la nueva novela del autor de El Marciano llega a España
Articulos Relacionados
La Guerra de Calibán, de James S.A. Corey: space opera de acción y política que supera a su predecesora
Luna, Luna de lobos, de Ian McDonald: segunda parte que no cumple expectativas
La Quinta Estación, de N.K. Jemisin: trama repleta de originalidad y denuncia social
«Magnus Chase y los dioses de Asgard: El martillo de Thor», de Rick Riordan: entretenida y prometedora
Estados Unidos de Japón, de Peter Tieryas: un thriller no trascendental muy bien ambientado
NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Anunciese en Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?