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Castlevania: Portrait of Ruin |
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Tras un retraso considerable por fin tenemos en nuestras manos lo último de Castlevania para Nintendo DS, con una historia que se aleja de la saga “Sorrow” para seguir en la línea del mítico Castlevania Bloodlines |
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La saga Castlevania está nuevamente en Nintendo DS, tras el gran éxito cosechado por Dawn of Sorrow, que fue tal que hizo incluso que muchos que no conocieran la saga se volviesen adictos a ella. Sin duda fue un desembarco de lujo en la doble pantalla, de una saga que siempre ha sabido mantener su calidad (especialmente en entregas en 2D), cuyos juegos siempre han tenido una gran aceptación (incluso el 64 tiene sus fans). Ahora está tras la espera disponible Portrait of Ruin para Nintendo DS, ofreciéndonos una nueva entrega en 2D de esta saga de vampiros, demonios y criaturas de la noche, este es un juego que levantó expectación desde que apareció su primera pantalla, y los múltiples retrasos que ha sufrido han hecho crecer la expectación ¿nos encontramos ante un digno sucesor de Dawn of Sorrow?
Historia
Los acontecimientos de Portrait of Ruin tienen lugar durante la Segunda Guerra Mundial, dicho evento ha provocado la pérdida de innumerables vidas, las almas de los muertos, pletóricas de furia, la han desembocado en la aparición del legendario castillo de Drácula. Johnathan Morris (el hijo de Quincey Morris, de Bloodlines y la novela de Bram Stoker respectivamente), un cazador de vampiros que tiene el Matavampiros (o Vampire Killer para los puristas), pero que no es capaz de utilizar su poder debido a que no es un Belmont, y su compañera y ayudante, la maga Charlotte Aulin, acuden a este nuevo castillo para evitar que se convierta en una amenaza para la humanidad (ya bastantes amenazas tiene el mundo), en el castillo, tras eliminar unos pocos esqueletos y zombies se encuentran con un fantasma llamado Wind, que se encuentra atado al castillo, que les cuenta que el susodicho no es de Drácula como pudiese uno pensar en un principio, sino que el dueño es un vampiro llamado Brauner, un artista que usa unos cuadros mágicos para dar poder al castillo.
El objetivo de Johnathan y Charlotte es encontrar estos cuadros, eliminar su protección (para lo que tendrán que introducirse dentro) y después encontrar y acabar con Brauner y cuidarse asimismo de sus dos malvadas hijas vampiro, Stella y Loretta (las cuales tendrán una importancia crucial a la hora de conseguir el final bueno del juego). Nos encontramos con una historia bastante decente, sencilla de seguir, y que incluso tiene conexiones con entregas pasadas de la saga (recordemos que el protagonista es hijo del héroe de Bloodlines), y que recupera el “componente vampírico” tan descuidado en las últimas entregas.
Aspectos técnicos
Portrait of Ruin usa como base el mismo motor gráfico utilizado por Dawn of Sorrow, algo que se nota en el diseño de los dos protagonistas y los enemigos del juego (algunos han cambiado de diseño con respecto al Dawn of Sorrow), aunque la mayoría son del Dawn of Sorrow o reciclados de otros Castlevania. Aunque sería incorrecto decir que es una mera copia del mismo, ya que ha sido mejorado con respecto al primer juego de Nintendo DS, hay una cantidad mayor de escenarios con efectos 3D, y menos fondos estáticos que en Dawn of Sorrow. La variedad de zonas es bastante elevada, presentando por un lado el castillo de Brauner con las típicas estancias (no falta la torre del reloj), más los cuadros, que se salen de la estética del castillo para presentar cuatro entornos diferenciados. Los efectos de la magia de Charlotte y los ataques combinados (ya hablaré más adelante de ellos), son bastante impresionantes de ver, también habría que hacer mención a los jefes finales, sin duda un elemento destacable de la saga por el inmenso tamaño que suelen tener y lo impresionante que es verlos en acción, en este juego han perdido algo de fuelle con respecto a su predecesor, el Dawn of Sorrow, y en general impresionan menos (aunque los hay espectaculares como el del tercer cuadro). A destacar también la secuencia de introducción, que es sencillamente magnífica, de gran calidad y muy por encima de la del Dawn of Sorrow.
Este Portrait of Ruin tiene un aspecto sonoro sencillamente impresionante, concibiendo un aspecto muy trabajado y de un acabado excelente, superando al juego de Soma Cruz, hay muchas melodías dignas de oír, y combinan perfectamente con la acción, se os quedarán algunas en la cabeza de forma inconsciente. Son especialmente buenas las de los cuadros, adecuándose perfectamente a la ambientación de cada uno (la del cuarto cuadro es muy buena), no cabe duda, es un elemento a la altura de la saga. El sonido también está muy cuidado, con efectos como los hechizos, ataques con armas, y las voces de los dos personajes y los enemigos al atacar y morir, es posible escucharlas tanto en japonés como en inglés (con el botón L mas el A).
Jugabilidad
Desde el legendario Symphony of the Night, la saga Castlevania ha seguido en adelante imitando el sistema que hizo famoso a este. A grandes rasgos este juego tiene un desarrollo tipo Metroid, algo que se traduce en un gigantesco mapeado principal, lleno de zonas y habitaciones, no se puede acceder a todas ellas desde el principio, habiendo zonas inaccesibles, a las que solo se puede llegar consiguiendo algún objeto o habilidad, habrá que conseguirlas explorando las zonas que están accesibles desde un principio.
Esta vez tenemos por delante un mapa principal, que representa el castillo de Brauner, que comprende zonas como la entrada principal, los calabozos, una enorme escalinata o la torre del reloj entre otras. A eso hay que agregarle los cuadros de Brauner, en un principio accederemos a cuatro cuadros, que representan una ciudad victoriana envuelta en la niebla, una pirámide egipcia, una extraña dimensión sin sentido del equilibrio que mezcla una ciudad derruida y un circo, y una casa abandonada en un bosque (este último es mi favorito personalmente). Tras superarlos y hacer cierta tarea imprescindible que tiene que ver con las hijas de Brauner (para lo que hay que encontrar cierta habilidad), habrá que afrontar otros cuatro cuadros, que no son otra cosa que los cuatro superados al principio, pero con un nuevo aspecto (la casa del bosque, por ejemplo, es sustituida por una oscura academia), no cabe duda de que podrían haber sido nuevos, pero por lo menos se les cambia el aspecto gráfico y la música (aunque cuatro cuadros nuevos hubiesen sido mejor).
Durante el juego controlaremos tanto a Johnathan como a Charlotte, se puede tanto cambiar entre uno y otro, como jugar con ambos a la vez, para lo que habrá que pulsar A para que aparezca el compañero (uno controlado por la consola y otro por el jugador), llevando a los dos personajes, uno sirve de ayuda mientras tú controlas al otro (y se defienden bastante bien, no estorbando demasiado), si recibe daño el compañero, se perderán puntos de magia, por lo que no es tan grave (si se agotan los puntos de magia, este desaparece). La colaboración entre Johnathan y Charlotte será vital para avanzar, para resolver algunos puzzles, para lo que será muy importante pulsar arriba+A, de tal modo que cuando el compañero aparezca, se quede quieto en un lugar, combinando ambos personajes habrá que superar algunas zonas (por ejemplo, poner a un personaje en lo alto de una estatua, empujarla con el otro, y situar la estatua debajo de un saliente que se quiere alcanzar, se cambia entonces con el botón Y al personaje sobre la estatua y con él se puede llegar al saliente). Cada uno tiene sus habilidades: Johnathan usa látigos (el Matavampiros, que podrá ser potenciado en un evento especial de la aventura) mas los que vaya consiguiendo en el transcurso del juego), armas como lanzas y espadas (del mismo modo que Soma Cruz) y puede usar habilidades especiales que se consiguen a lo largo del juego o eliminando algunos enemigos, se activan con arriba+Y (como las almas bala del Dawn of Sorrow) y hacen daño a los enemigos o benefician a Johnathan subiendo su fuerza o defensa. Charlotte usa libros que se transforman (por ejemplo en espadas o mazas) para atacar a los enemigos, además de hechizos, bastante variados y permiten a la joven maga vomitar fuego, crear enormes tornados, devolver vida, aumentar estadísticas, causar una fuerte explosión, e incluso transformarse en animales como una rana o un búho (estos últimos imprescindibles para avanzar), también puede invocar algunos enemigos (eliminándolos y consiguiendo de ellos la habilidad de invocarlos), estos hechizos pueden ser devastadores y hacer estragos entre los enemigos, aunque requieren una carga (mantener pulsado el botón Y+arriba), esperando en esa carga a que se llene una barra y soltando el botón justo cuando se carga la barra, el hechizo adquirirá su máxima potencia. Hay enemigos casi inmunes a ataques físicos, pero vulnerables a la magia, y asimismo enemigos muy resistentes a los hechizos, pero muy sensibles a los golpes (aplicable a jefes finales), por lo que habrá que intercambiar entre Johnathan y Charlotte a la hora de dañar a los enemigos (si se ataca a uno con algo que resista, aparecerá un resplandor azul).
También hay poderosas combinaciones entre ambos personajes, se consiguen a lo largo del juego, y permiten desempeñar un ataque combinado entre ambos personajes (arriba+X, no hace falta que estén los dos en pantalla), estos ataques son espectaculares y permiten cosas como golpear ambos varias veces al enemigo, invocar un volcán, abrir las puertas del infierno, crear una impresionante tormenta eléctrica en forma de cruz, e incluso llamar a un gigantesco meteorito, sobra decir que causan enormes daños a los enemigos, aunque gastan muchos puntos mágicos, por lo que su uso es limitado.
El uso del stilus es ínfimo, han desaparecido los sellos mágicos del Dawn of Sorrow, y lo único que puede hacerse con el lápiz táctil es mover al personaje que no estemos controlando, es más una curiosidad que otra cosa, no siendo demasiado útil.
Un elemento importante en el transcurso de la aventura es la aparición de Wind, el misterioso espíritu que veremos al poco de empezar el juego, condenado a permanecer en el castillo por causas desconocidas, dicho personaje nos encomendará a lo largo del juego una serie de pequeñas misiones, consistentes en eliminar a un determinado enemigo, conseguir uno o varios objetos, o ejecutar una secuencia de botones. Primero hay que hablar con Wind y aceptar la misión en cuestión, luego ejecutarla con éxito y volver con Wind, para que nos recompense con un objeto o un hechizo o habilidad, e incluso movimientos especiales para Johnathan. Las tareas son muchas, y alargan la vida del juego, cabe destacar que una de ellas nos conducirá a un cuadro ultrasecreto en el castillo de Brauner, cuya recompensa es el ataque combinado más poderoso del juego, para desbloquear este cuadro, hay que explorar el 888% del mapa (el mapeado está sobre 1000), lo que tiene el cuadro no lo voy a revelar, pero es un incentivo muy bueno para explorar el inmenso mapeado del juego, para lo que recomiendo conseguir el accesorio que lleva el enemigo ojo espía, que revela muros ocultos y rompibles en las zonas si se lleva puesto, que son imprescindibles para llegar al 888% del juego.
La duración del juego es destacable, es bastante lineal y es difícil perderse, pero aún así es largo (los cuadros alargan el juego lo suyo), y con una dificultad equilibrada, tiene una gran variedad de escenarios (aunque se repitan), y muchas tareas secundarias como las tareas de Wind, la búsqueda de objetos, habilidades y combinaciones y la exploración del mapa. A lo que hay que añadir los extras disponibles al terminar el juego por primera vez en su mejor final, al más puro estilo modo Julios, contaremos nada menos que con tres modos de juego extras, en todos ellos manejaremos distintos personajes a Charlotte y Johnathan: en el primero de ellos controlaremos a dos personajes extraídos de la saga Castlevania, con un sistema muy parecido al modo Julios, ambos son muy fuertes, y disponen de una serie de habilidades exclusivas (se cambia con el botón L), además de que no necesitan conseguir ningún objeto en especial para acceder a nuevas zonas. El segundo modo nos permite controlar otros dos personajes, cuyo uso es 100% táctil, de tal modo que uno de ellos será capaz de acabar con los enemigos haciendo cortes con el stilus sobre ellos, y el otro hará un poderoso hechizo de hielo tocando con el stilus la zona que se quiere afectar con el hechizo (y si se desplaza el stilus, el hechizo se moverá con él), ambos personajes son capaces de volar, por lo que pueden acceder a cualquier sitio sin necesidad de conseguir nada en especial. El tercer modo es bastante curioso, y permite manejar nada más y nada menos que a un conocido enemigo extraído de la saga Castlevania (pensad en algún enemigo de la saga que aparezca mucho en los juegos), para conseguir este modo, hay que eliminar 1000 ejemplares de ese mismo enemigo presente en el juego. Como puede verse, los extras son muchos, aunque si bien pueden no ser tan interesantes como el modo Julios, sí son entretenidos y alargan un poco más la vida del juego, aunque son muy fáciles de superar, ya que los personajes que manejaremos son muy poderosos y son capaces de eliminar casi cualquier enemigo sin despeinarse.
El juego también incorpora función Wifi, donde se puede por un lado comprar y vender objetos en tiendas de otros jugadores que también posean el juego (o sea, que a conseguir objetos raros se ha dicho), y abrir tu propia tienda y que otros jugadores entren en ella para comprarte objetos. Asimismo hay un modo para dos jugadores, aprovechando el manejo de dos personajes simultáneos, no obstante, no habrá que matarse entre sí, ya que lo que hay es un modo cooperativo donde cada jugador maneja a un personaje, el objetivo es abrirse paso a través de una serie de niveles exclusivos de este modo a dobles, en principio solo hay un nivel disponible, pero se irán desbloqueando más, y aquí tenemos otro extra, ya que esos niveles solo se desbloquean en el modo de dos jugadores. No es el mejor multi de la historia, pero al menos es entretenido y no da la sensación de que se ha metido de relleno, resulta asimismo curioso que puedas formar equipo con una persona de cualquier lugar del mundo.
Como última curiosidad, también existe la posibilidad de crear un emblema particular al comenzar una nueva partida (como en Dawn of Sorrow), puede ser uno de creación propia trazándolo con el stilus o usar unos pocos prefijados por el juego.
Conclusión
Portrait of Ruin es una sorpresa muy agradable para nuestra Nintendo DS y nos demuestra que la saga todavía tiene mucha cuerda que cortar y que le queda diversión y calidad para rato, además de demostrar que como mejor se maneja Castlevania es en las 2D.
Si os ha gustado Dawn of Sorrow, esta es una compra obligada, ya que, pese a que ha perdido un gran atractivo con respecto a su predecesor (las almas, exclusivas de Soma Cruz), lo compensa de sobra con una gran cantidad de habilidades especiales para cada personaje, como los hechizos de Charlotte, las habilidades de Johnathan, o los ataques combinados entre ambos. También ofrece muchas side quests (las misiones de Wind, la búsqueda de objetos, hechizos, habilidades y combinaciones escondidas, conseguir el final bueno, despertar el poder del Matavampiros y conseguir el 888% del juego para llegar hasta el cuadro secreto), además de extras al terminar el juego (aunque palidecen un poco en comparación con el maravilloso modo Julius del Dawn of Sorrow, pero no muy por debajo). Los defectos más palpables es el irrisorio uso del lápiz (aunque en un juego de estas características casi queda mejor así), y la excesiva linealidad que tiene a veces el juego, además de la repetición de cuadros, pero lo compensa de sobras con sus otras virtudes, siendo una compra obligatoria para todos los fans de Castlevania.
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