ENTRETENIMIENTO Y 

CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS 

de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de 

Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y 

Cómics
Menu general
       Artículo de literatura

No serás nadie, de Alberto González Ortiz: distopía de destrucción emocional y social


Francisco Javier Illescas   02/10/2014
Comenta con tu Facebook
Meneame
     Tenemos entre manos lo nuevo de Alberto González Ortiz, un escritor vallecano de gran proyección capaz de crear absorbentes historias. ¿Con qué nos sorprenderá esta vez?
Portada de No serás nadie, de Alberto González OrtizTenemos entre manos lo nuevo de Alberto González Ortiz, un escritor vallecano de gran proyección capaz de crear absorbentes historias. ¿Con qué nos sorprenderá esta vez?

Estaba ansioso por leer la segunda obra de este joven escritor que tantas alegrías está dando al género de Ciencia-Ficción en español. Así y todo lo recibí con cierta preocupación, puesto que lo recibí en pleno periodo vacacional de verano, con el parón que ello supone y al que la redacción de esta santa casa no ha sido ajeno. Pero, aún así, lo agarré con ganas.

Obviamente, tenemos una nueva muestra de ciencia-Ficción distópica, género en el que este joven escritor madrileño se mueve como pez en el agua. Pero en esta ocasión en un futuro en el que hemos sido anulados como personas, una sociedad de sobriedad y funcionamiento totalmente soviéticos en la que las expresiones culturales han sido eliminadas. Una especie de cruce entre la opresiva pero funcional sociedad de “Un mundo feliz” con la opresión de “Fahrenheit 451”. Una alternativa altamente desagradable, de verdad. Pero empecemos a hablar del libro porque, como en mí es habitual, tiendo a divagar.

Vamos a centrarnos: un libro fino, ideal para leer en el metro, cercanías o en un viaje corto, de formato pequeño y manejable: rústica, 182 páginas, tipografía de tamaño apropiado, fácilmente legible. Invita a ser hojeado al ser atraído por una enigmática portada en tonos marrones en la que vemos a una mujer volando hacia una ventana por encima de un hombre cabizbajo sentado en una cama, obra de David Alonso.

Empezamos con un cariñoso prólogo redactado de la mano de otro escritor de la cantera NoweVolution, Víctor M. Valenzuela, en el que nos plantea varias cuestiones referentes al género distópico, alertándonos sobre las amenazas latentes que tenemos tan cerca… además de presentarnos a Alberto, claro.

En fin, vamos a hincarle el diente la magnífica historia de "No serás nadie" (disponible en FantasyTienda): todo comienza con una carta, una misiva dirigida a un alguien indeterminado, probablemente al lector de forma soterrada –pero con toda la intención del mundo-, en ella se nos hace una agudísima reflexión sobre el hombre y su relación con el trabajo, tan, pero tan aguda que muchos nos veremos reflejados en lo que el autor certeramente nos plasma en esas letras. Un puñetazo en el ojo del lector, si sabe ver un poco más allá.

Y comienza el primer capítulo: “8 Lunes 29 Noche”. Ignacio, un humilde empleado de Correos (cartero, para más señas), despierta siendo otra persona… Una mujer en otro lugar que tiene acceso a la carta antes mencionada. Es impresionante la capacidad de Alberto para reflejar el estado de miedo y ansiedad del personaje ante esta inesperada situación en solo cuatro páginas. Empieza fuerte y ha conseguido captar mi atención, así que seguro que captará la de sus nuevos lectores. Pero prosigamos: pese a esa curiosa y vívida pesadilla, Ignacio ha de continuar su día a día, viajando en una red de metro extraña: grandes convoyes en los que viajas en un estado de sueño inducido en el que sueñas… Publicidad, o bien determinados esparcimientos. Al llegar a su puesto de trabajo observaremos un contacto humano inexistente, un lugar en el que cada empleado no es más que un numero… En su caso el “veintiséis cero nueve”. Revisa sus listas de la base de datos que le ha sido asignada, recoge su valija con el correo para repartir, y se dirige a su zona de reparto que, afortunadamente, queda cerca de su trabajo.

Hay que luchar contra el espíritu explotador y las mentiras de nuestra clase empresarial y dirigente, como nos advierte certeramente el autor a través de esta obra.

Paralelamente a ello, una bibliotecaria anónima –su nombre se revela al final del libro, así que no lo haremos aquí- pierde su empleo ante la decisión gubernamental de cerrar las bibliotecas. La descripción del entorno nos hace pensar, correctamente, que estamos en un periodo de tiempo anterior al citado anteriormente con respecto a la figura de Ignacio. Es de destacar la transmisión de calma no exenta de desconcierto mientras planifica lo que puede hacer y lo que puede resistir en función de sus escasos ahorros. Al final, y tras un par de frustrantes intentos -¿se adivina una alusión a las vivencias del autor con respecto a cierta editorial?-, acepta una oferta de una empresa que le ofrece el hacerla económicamente independiente a cambio de probar un fármaco. Y ahí queda la cosa.

Pero Ignacio sigue sufriendo esas vívidas pesadillas noche tras noche, encontrándose una carta distinta en cada una de ellas. Cartas que exhortan a la mujer en la que se despierta a recuperar la independencia de pensamiento y obra de un pasado que nadie recuerda. Lo curioso es que esas cartas parecen dirigidas a él a través de los ojos de ella, y descubre que es él mismo el que las entrega en su ruta. Así que decide profundizar más, hasta el punto de averiguar el punto exacto donde las entrega. Así que el conocer a esa mujer que recibe esas cartas se convierte en una obsesión para él.

Paralelamente a ello, hay una especie de “policía” llamado Raúl, que investiga su caso y trata de que sea devuelto a la rutina diaria; y un superior jerárquico dentro de Correos de extrañamente humano trato reconocible por su característico bigote.

Y es en este punto en el que me detengo para no desvelar detalles importantes de la trama. Simplemente diré que la vida de Ignacio sufrirá un vuelco, y se verá asaltado por sentimientos e inquietudes que nunca tendría de seguir con su vida rutinaria… Y que durará doce interminables días.

La trama es atractiva, absorbente y llena de detalles. De nuevo podemos apreciar las certeras pistas que nos deja, fruto de su gusto por la literatura “de viajes”, para que podamos localizar los puntos en los que se desarrolla la acción: se reconocen de manera implícita el Paseo de Recoletos, el Barrio de las Letras (atreviéndome a localizar la dirección de entrega diaria bien en la calle Huertas, o bien en Moratín), el Cerro Almodóvar –cerca de Villa de Vallecas, alto desde el que se goza de una preciosa vista de Madrid y punto de encuentro de “domingueros” y ciclistas-, o, incluso, la localización del edificio de Correos en el que trabaja nuestro protagonista, en algún punto indeterminado ente Cibeles y Colón, seguramente (apostaría por las Torres de Colón, anteriormente conocidas como “Torres de Jerez”).

Con respecto a los personajes y la trama general, nos encontramos con referencias muy cinematográficas, con elementos que nos recuerdan a “La casa del Lago” (Alejandro Agresti, 2006) o a la estética de “Brazil” (Terry Gilliam, 1985) combinado con influencias innegables de grandes clásicos de la Ciencia-Ficción distópica como son “1984”, “Un mundo feliz” y “Fahrenheit 451”.

Alberto González Ortiz

La situación que nos describe el autor consigue despertar en el lector una sensación onírica, levemente confusa, que evoca ese sopor del recién despertado. ¿La mente de Ignacio viaja en el tiempo para meterse en el cuerpo de esa enigmática mujer? ¿O bien Ignacio recibe las vivencias de esa chica mientras duerme? Aunque las pistas que nos deja el autor nos sugieren una combinación de las dos anteriores con un estado de sonambulismo inducido… Y supervisado por una organización llamada “La Resistencia”.

Y, pese a manejar dos líneas argumentales paralelas concatenadas por las cartas, consigue al final unirlas todas y hacer que la historia encaje en un final brillante… En cuanto a lo inesperado.

Y mención aparte merecen las cartas, hechas en un estilo epistolar excelente, altamente evocativas y con un toque de filosofía altamente interesante. Merecen ser leídas despacio, saboreando su contenido y asimilándolo bien. Son fáciles de localizar, puesto que están reflejadas en una tipografía diferente a la del resto del texto.

Pero… ¿Acaba el libro aquí? ¡En absoluto! Alberto González nos va a malacostumbrar a esperar gratas sorpresas. En este caso, un relato corto, también distópico, 9 deliciosas páginas en “Este muro de bebés vivos”, que invito a descubrir al lector de este libro… Una estremecedora historia adornada con juegos de formas con las palabras. Un obsequio para aquellos que disfrutan con el género, desde luego.

Es notabilísimo como este joven escritor nos deleita jugando con las estructuras narrativas y con el tiempo de la acción, de una manera que sólo he visto en la obra “La guerra del tiempo”, de Alejo Carpentier. ¡Y sólo es su segunda obra!

¿Podremos sobreponernos a esa destrucción emocional y social a la que parece que estamos abocados y evitar, así, un futuro como el de esta novela? Sólo podremos hacerlo luchando contra el espíritu explotador y las mentiras de nuestra clase empresarial y dirigente, como nos advierte certeramente el autor a través de esta obra.

Y cerraremos la reseña con una reflexión lanzada desde la dedicatoria de la primera página del libro: “Para mis abuelos. ¿Qué pensarían ellos sobre lo que hemos hecho con su legado?

Página 1 de 1



 

Versión imprimible


Sigue a Fantasymundo en FacebookSigue a Fantasymundo en TwitterFantasymundo TV, nuestros vídeosSigue las noticias y artículos de Fantasymundo con RSS

Noticias relacionadas
Recibido: El enigma Murillo, de Andrés González-Barba Capote
Tráiler de Órbita 9, thriller romántico protagonizado por Clara Lago y Álex González
Nowevolution acude al Salón del cómic de Zaragoza
Dynamite rendirá homenaje a Pepe González con un artbook
El arte de Vampirella: un documental sobre los españoles en la Warren
Articulos Relacionados
El enigma Murillo, de Andrés González-Barba: bien concebida pero mal resuelta
¿Y ahora, qué? Una historia costumbrista y cotidiana sin más pretensiones
Freaks: humor mordaz e ingenioso para toda la familia
Viaje a la profundidad (Historias de la Tierra Incontable II), de Házael González: aventura apasionante
El carlismo y las guerras carlistas, de Aróstegui, Canal y González Calleja: Hechos, hombres e ideas
NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Anunciese en Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Noveau - Moon -
Blue Love
Set X Danna
Wings Simplicity VII
Beatriz González
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?