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Festival de Cine de Gijón 2006 |
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Reseñas de los largometrajes y los cortos del Festival de Cine de Gijón 2006 una amplia visión de las distintas apuestas estrenadas en el certamen asturiano. |
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En Gijón, en la temporada prenavideña, los primeros adornos callejeros conviven con los carteles y señalizaciones del festival de cine, en una estampa propia y típica de la ciudad asturiana. Este festival se ha convertido desde hace 11 años (el tiempo que lleva Jose Luis Cienfuegos como director) en cita ineludible para aquellos que buscan un cine diferente y que difícilmente podrá ser visto en las salas comerciales. A lo largo de ocho días se puede disfrutar de un amplísimo muestrario de cine alternativo, de autor, de cinematografías con poca difusión en circuitos comerciales internacionales y muestras de movimientos cinematográficos del siglo pasado que han influido fuertemente en las décadas posteriores. Si además le juntamos los conciertos, exposiciones, fiestas y otras actividades paralelas, tenemos unos días en los que se desarrolla un acontecimiento cultural de primer orden que sitúa a Gijón en el mapamundi cinematográfico.
En la 44 edición, aparte de las secciones habituales (oficial, enfants terribles, esbilla, desorden y concierto y universo media) se han ofrecido retrospectivas de Larry Clarck, director estadounidense que ha centrado su filmografía en la etapa vital de la adolescencia, interesándose en la parte más experimental de este periodo: el descubrimiento del sexo, las drogas y todo tipo de relaciones, complementando sus películas con una exposición fotográfica de su serie “Tulsa”, que muestran una realidad oculta en los USA del “sueño americano” anterior a los convulsos años 60, realidades en la que ya existían las drogas, pero que nadie quería ver.
Otros ciclos han sido dedicados a Bruno Dumont, que arrasó en Cannes con su primer largometraje “L’humanité”, empeñado en exponer a la luz los monstruos que se ocultan bajo la fina capa de la sociedad, a Lisandro Alonso, que con sólo tres largometrajes ha demostrado su habilidad para establecer paralelismos entre los paisajes desolados con el interior de sus protagonistas, y Peter Whitehead, pionero del documento musical en imágenes, antecedente y maestro de muchos realizadores de videoclips actuales, y que supo mezclarse con la gente a la que filmaba (buen número de los grupos y cantantes que hicieron historia del rock en los 60) y ser uno más de ellos.
En conclusión: se puede decir que el festival de cine de Gijón ofrece el más amplio y completo muestrario de cinematografías al margen de los circuitos comerciales, una oportunidad excepcional para ver el cine que no se suele ver… unos días para adquirir una visión diferente de eso que se h dado en llamar el séptimo arte.
LARGOMETRAJES:
Sección oficial
The history boys: La película que ha sido la elegida para inaugurar el festival es la adaptación de una obra de teatro ganadora de varios premios Tony, lo que puede llevar a crearse grandes expectativas; sin embrago, nos encontramos ante una historia bastante formal y algo previsible, aunque entretenida y de buena factura, que cuenta con la presencia de actores reputados de conocida solvencia, entre los que destaca Richard Griffiths, famoso principalmente por sus papeles secundarios en superproducciones americanas (que van desde la secuela de “Agárralo como puedas” hasta “Sleepy Hollow”).
Esta película narra la historia de un grupo de estudiantes de una prestigiosa escuela británica que prepara a sus alumnos para entrar en las mejores universidades (el director está obsesionado con Oxford y Cambridge, o esas o ninguna), las relaciones que se establecen entre ellos y con sus profesores: Hector (R. Griffiths) un veterano profesor de literatura con unas tendencias sexuales mal vistas por la dirección; Mrs Lintott (Frances de la Tour, a la que pudimos ver en “Harry Potter y el cáliz de fuego”) la profesora de historia molesta con la visión machista y sesgada de los libros de texto; e Irwin (Stephen Campbell Moore), un joven profesor recién salido de la universidad que oculta más de un secreto.
Aunque resulta un poco previsible y despide un cierto tufillo a “El club de los poetas muertos”, todo está llevado con más originalidad y más maestría que en el filme protagonizado por el histriónico Robin Williams. Quizá uno de los puntos más flojos sea la selección musical, compuesta por canciones de grupos más o menos independientes de principios de los 80 (la historia se desarrolla en 1983) que, aunque sean algunos de mis favoritos (Smiths, New Order, The Cure…) no pegan demasiado con la historia y los personajes, aunque no es algo que enturbie el conjunto final.
En conclusión: guión un poco flojo, interpretaciones excelentes y un buen muestrario de pedante flema británica. No está mal, pero podría estar mejor
Puntuación: 7 de 10
www.foxsearchlight.com/thehistoryboys/
Shortbus: En el cine independiente siempre ha habido cierta tendencia a mostrar el lado más sórdido y marginal de la sociedad. No es algo negativo, si se hace bien. Así pues, tras ver esta película, dirigida por John Cameron Mitchell (responsable de la recomendabilísima “Hedwig & the ungry inch”) llego a la conclusión de quizá no ha dado en la diana, pero se ha quedado muy cerca; Mitchell trata de plasmar cómo una serie de habitantes de la ciudad de Nueva York (una asesora matrimonial que nunca ha tenido un orgasmo y su inseguro novio, una pareja gay con problemas para consumar su relación correctamente, uno de ellos con tendencias suicidas, y una dominatriz un tanto introspectiva que busca el amor verdadero y que arrastra a un pijo de mascota) buscan la satisfacción en sus relaciones, tanto la emocional como la sexual. Esta búsqueda les llevará a coincidir en un extraño local, que da nombre a la película y en el que la sólo está prohibido entrar con inhibiciones. Las relaciones se juntarán y se mezclarán, provocando que todos vayan encontrando algo, tanto si lo buscaban como si no y descubriendo cosas de sí mismos que no conocían o no se habían atrevido a conocer.
El balance final resulta positivo, y la película concluye con una escena apoteósica que deja buen sabor de boca, pero contiene en su metraje algunas escenas un tanto gratuitas sin las cuales el resultado probablemente habría sido el mismo. No obstante, resulta recomendable. Especial mención merece la representación de Nueva York como una maqueta virtual en 3D, pero que parece hecha de cartón, que recuerda ligeramente a la ciudad de Dik Tracy
Como curiosidad, añadir que Michael Stipe, cantante de REM, es uno de los productores de la película. En la banda sonora participa el grupo Yo la tengo
Puntuación: 7 de 10
Web oficial
Old Joy: Dos viejos amigos a los que las circunstancias de sus vidas les han ido separando poco a poco, deciden salir de acampada un fin de semana para reencontrarse y retomar su amistad donde la habían dejado. La disparidad de caracteres no es óbice para que ambos disfruten de la tranquilidad del bosque y de la compañía mutua.
Ciertamente, parece una buena premisa, pero esta película adolece de un gran fallo: es puramente anecdótica. No hay una verdadera historia, sólo dos tipos en medio de impresionantes paisajes naturales contándose intimidades… al final, simplemente, no pasa nada. A pesar de esto, fue la ganadora del premio Tiger en el festival de Rotterdam
El ritmo parsimonioso de la narración permite, desde luego, recrearse en la impactante naturaleza de los bosques norteamericanos, pero la falta de una verdadera conclusión deja un mal sabor de boca al terminar la película.
Por cierto, al igual que en Shortbus, la banda sonora es de Yo la tengo
Puntuación: 4 de 10.
Web Oficial
Resistencia: El conflicto sindical de Duro Felguera, en el que 232 trabajadores de la empresa fueron despedidos, es uno de los más largos y duros que ha habido en la historia laboral española. En este documental se cuenta el proceso de lucha, no sólo por los puestos de trabajo, sino por la dignidad de los trabajadores. Todo empieza en 1993, con los despidos. Las propuestas de la dirección no convencen, se inician las negociaciones, que no llegan a ningún lado. Ante el estancamiento y la indiferencia de los medios, se toma una medida drástica: huelga de hambre de varios trabajadores, que se encierran en el ayuntamiento de La Felguera. Ante la persistencia, la empresa, el gobierno del Principado y los sindicatos aceptan negociar, con lo que se llega a un acuerdo…que no se cumple. Dos años después, otro golpe de efecto: otro grupo de trabajadores se encierra en la catedral de Oviedo durante varios meses, mientras sus mujeres y familiares protestan en el exterior; así día tras día, hasta que finalmente se consigue el objetivo y los despedidos son finalmente readmitidos tras 10 años de lucha.
Aunque al final el conflicto se resolvió positivamente, los trabajadores recuerdan que no debemos llevarnos a engaño y que aún no se han cumplido todos los puntos del acuerdo. Con todo, se ha sentado un precedente para la historia: el conflicto laboral más largo que ha habido en Europa se resolvió a favor de los trabajadores gracias a una palabra clave: resistencia.
Puntuación: 8 de 10
La línea recta: Película dirigida por Jose María de Orbe, productor de Las horas del día (ganadora de la semana de la crítica en Cannes 2003) La protagonista, Noelia, es una persona de existencia unidireccional, que ni siente ni padece. Trabaja de día y de noche y no tiene apenas tiempo libre. Casi no se relaciona con la gente que la rodea, ni siquiera con los que intentan acercarse a ella, y nunca, nunca, se despide; un personaje singular para una película extraña. El espectador tendrá que conjeturar el por qué de este cuasi autismo, ya que la película termina y nada ha ocurrido que nos dé una indicación en ese sentido. Por mi parte, no he llegado a ninguna conclusión satisfactoria
Puntuación: 6 de 10
Web oficial
Offside: Debo reconocer que hasta ahora no me había atrevido a ver ninguna película iraní debido, principalmente, a su merecida fama de tostonazos. No sin reservas, me decidí a ver esta película, llevándome quizá la sorpresa más agradable del festival, ya que he podido descubrir una pequeña maravilla, muestra ejemplar de comedia costumbrista y que me mantuvo riendo durante casi todo su metraje. La historia es bien sencilla: en Irán, país de rígidas costumbres islámicas, las mujeres tienen prohibida su entrada a los estadios de fútbol ¿la razón? ninguna en concreto, pero lo que más se aduce es que el lenguaje soez que impera en las gradas es “inapropiado” para los oídos de las damas, aparte de la “indecente” visión de las piernas desnudas de los jugadores. Aún así, no faltan las que lo intentan, disfrazándose de hombres para colarse en los partidos. En esta película veremos a un grupo de desafortunadas que han sido pilladas por los servicios de seguridad, pero que harán todo lo posible por seguir el partido de selección para el mundial 2006 entre Irán y Bahrein, produciendo situaciones hilarantes al encontrarse con la oposición de los guardias.
Aunque está contado en tono de comedia, esta película constituye una denuncia nada sutil hacia la situación de las mujeres en Irán, en donde sufren una gran represión debido a la interpretación extremista del Corán por parte de las autoridades religiosas.
De cualquier manera, no puedo dejar de recomendar esta sorprendente y deliciosa película.
Puntuación: 9 de 10
Web Oficial
Idlewild: Atención a esta película, ya que es la primera incursión del dúo Outcast en el cine, dirigida por Brian Barber, que ya tuvo a los raperos bajo sus órdenes en el videclip de “Hey Ya!”, la canción que les lanzó definitivamente a la fama.
Nos encontramos ante una historia de gángsteres en los años 30. Lo cierto es que la historia en sí no es nada del otro mundo y la película está plagada de los tópicos propios de este tipo de películas, pero las canciones compuestas por los propios Outcast para la ocasión, unida a la estética de videoclip y numerosos guiños humorísticos, hacen de esta pelícua una interesante y recomendable experiencia, tanto para los que les guste el rap como para los que no.
El hecho de que las canciones sean composiciones modernas que suenan en una ambientación de época provoca que recuerde un poco a Moulin Rouge, pero en este caso no se trata de versiones de canciones de éxito, si no de composiciones exclusivas para la ocasión (y bastante buenas, por cierto). Como curiosidad, la cantante Macy Gray interpreta el papel secundario de una cabaretera borracha. En cuanto a la protagonista femenina, se trata de Paula Patton, a la que podemos ver ahora mismo en “Déjà vu”
Puntuación: 7 de 10
Web oficial
Otras secciones
Wassup rokers: Empezaré hablando a título estrictamente personal: debo reconocer que tenía cierto prejuicio hacia Larry Clarck debido a su primera película “Kids”, que me pareció lamentable. Movido por la curiosidad, fui a ver este filme, animado por la interesante premisa: la recreación de la cotidianeidad de los componentes de un grupo de punk rock (¡y dale con el punk!), todos ellos adolescentes (el mayor no pasa de los 17) y nativos de South central, uno de los barrios más degradados y peligrosos de Los Ángeles, habitado exclusivamente por negros e hispanos, comunidad esta a la que pertenecen los chavales. Así, veremos su día a día: la incomprensión de sus compañeros de instituto (fans del rap, con ropas anchas de rapero, no con los ajustados pantalones y las camisetas negras de los protagonistas), los ensayos de la banda, los ligues, las confesiones a los camaradas…y luego una incursión a Beverly Hills, llevados por la posibilidad de sexo con dos niñatas “wasp” ávidas de emociones fuertes, que les llevará a una pelea con sus celosos y racistas compañeros de clase, seguido de una huida por el barrio, con nefastas consecuencias para el grupo. Todo lo mostrado en la pantalla está más o menos sacado de la realidad
La atmósfera de la película se beneficia del hecho de que los actores son realmente chicos de este barrio (“del gueto”, como les gusta decir) actores no profesionales que simplemente desplegaban ante la cámara un muestrario de su vida cotidiana y que ha sido rodada en las calles que les han visto crecer, rodeados de gente que les conoce; no podía haber sido de otra forma, si se quería conseguir un resultado realmente especial y dotado de gran interés para todo aquel que guste del cine que cuenta historias reales.
Puntuación: 8 de 10
Web oficial
The Magician: Hace un par de años tuve la oportunidad de descubrir en este festival “Ocurrió ceca de su casa”, brillante muestra de humor negro belga, que conseguía que el público sintiera cierta empatía hacia un individuo que se dedicaba a robar y a asesinar. Tal vez el australiano Scott Ryan lo tuviera en mente al rodar este falso documental, que sigue las andanzas de un sicario, chulo y macarra hasta decir basta, al que la cámara sigue mientras hace su trabajo, al tiempo que va rebelando datos de su vida y su pasado (estuvo en el ejército y lo echaron por contestar a un superior, está divorciado y tiene un hija pequeña a la que ve de vez en cuando) Aunque tiene momentos brillantes, como cuando va a “apretarle los tornillos” a un tipo que robó en casa del realizador, bate de béisbol en mano, no consigue llegar al nivel de su referente, principalmente causa de un ritmo inapropiado para la historia que se trata de contar y la ausencia del humor negro tan característico de aquella joya belga.
Puntuación: 6 de 10
Red road: Una mujer, operadora de las cámaras de seguridad de la ciudad, descubre casualmente al culpable de las muertes de su marido y su hija en un accidente de tráfico y planea una venganza que le llevará a intimar con su objetivo. Ambientada en los suburbios de Glasgow, la arquitectura monótona de las viviendas de protección son el marco prefecto para esta historia. El desarrollo pausado pero efectivo y unas interpretaciones más que notables son las principales bazas de este filme.
Esta es la primera parte de un interesante experimento ideado por Lars von Trier, en el que tres directores diferentes (en este caso le ha tocado a Andrea Arnold, ganadora del oscar al mejor cortometraje en 2005) rodarán cada uno una parte de una historia con los mismos personajes, aunque sin mantener el mismo protagonismo El inicio es, desde luego bastante prometedor.
Puntuación: 8 de 10
Venus: Roger Mitchell, el director de “Notting Hill”, vuelve a la comedia romántica, pero esta vez con un tono más crepuscular y con actores realmente grandes: nada más y nada menos que Peter O’Toole, Vanessa Redgrave, Leslie Philips y Richard Griffiths, arropando a una joven promesa cuyo nombre habrá que recordar: Jodie Whittaker.
Maurice e Ian (P. O’Toole y L. Philips) son dos viejos actores de teatro a los que nunca les ha llegado su gran oportunidad y que sobreviven a base de pequeños papeles en televisión, mientras se dedican a recordar viejos tiempos y a competir en achaques. Su rutina se ve alterada cuando aparece Jessie, la sobrina de Ian, de la que este se cansa enseguida, ya que no está acostumbrado a tratar con una adolescente. Por tanto será Maurice, seductor impenitente, quien se encargue de hacer compañía a la muchacha. Entre los dos irá estableciéndose una relación de amistad, pero se hace evidente que al anciano actor le gustaría que hubiera algo más, cosa imposible ya que a ella semejante idea le repugna, aunque acabará cediendo ligeramente (sólo un poco, tranquilos) y permitirá que Maurice se acerque a ella, iluminando el otoño de su vida.
Mitchell consigue esta vez un verdadero producto de calidad, superando con creces la ñoña película que le hizo famoso, principalmente por el trabajo de semejantes monstruos de la pantalla. Supongo que no hace falta añadir más.
Documentales
Puntuación: 9 de 10
Punk’s not dead: En la pasada edición del festival de cine de Gijón se presentó un interesante documental titulado “Punk: attitude”, en el que se daba un completo y profundo repaso a la historia, los precedentes y el legado de este tipo de música propia del último cuarto del siglo XX. En esta ocasión nos la volvemos a encontrar, pero la diferencia es que este nuevo documental se centra en la situación actual, 30 años después de la aparición de las primeras bandas, que constituyeron un auténtico revulsivo del panorama musical; pero no sólo se habla de la música, si no también de cómo la estética punk ha invadido otras parcelas de la cultura y la sociedad: el terreno de la ropa y la estética ha sido el más afectado y hoy día hay tiendas (incluso cadenas enteras) dedicadas a la “estética punk”, despojándola de todo el significado. Por supuesto, no se deja de lado la música y nos recuerdan que actualmente hay bandas que mantienen el legado de las pioneras, destacando a Green day como una de las grandes renovadoras del género, sabiendo mantener un estilo y un compromiso constantes, a pesar del éxito aplastante, sin precedente en otras bandas de este tipo (salvo Nirvana, pero no supieron llevarlo tan bien) Todos los veteranos que hacen aparición los señalan como la gran banda punk de la actualidad, al contrario que las bandas de punk-pop, (¿?) encabezadas por Sum 41, a las que les dedican apelativos irreproducibles en una web de buen gusto como esta. Los niñatos alegan que hay que evolucionar y buscar nuevas fórmulas…ustedes deciden.
En conclusión: un documental realmente interesante para los apasionados del género y para aquellos que estén interesados en conocer más cosas sobre esta música y, en general, para todos aquellos que quieran saber qué queda de la energía inicial que puso en marcha una de las mayores revoluciones musicales de la historia.
Puntuación: 9 de 10
Loudquietloud: A film about the Pixies: The Pixies es sin duda una de las bandas más influyentes en el rock de los últimos años (Nirvana, por poner un ejemplo, eran incondicionales seguidores). Se juntaron en 1986 y se separaron en 1993 de una forma bastante aparatosa, dejando un legado de estupendas canciones enmarcadas en un rock inclasificable. En 2004, vueltas las aguas a su cauce, se reunieron de nuevo para una gira mundial: esta es la historia de su reencuentro.
Para los fans del grupo resulta realmente interesante ver cómo los años han puesto a esta banda en su sitio, congregando legiones de fans allá donde van (hay que hacer especial mención de una jovencita, fanática admiradora de Kim Deal, la bajista, que reaparece en los títulos de crédito tocando una canción de los Pixies con su propia banda, para hilaridad del público), consiguiendo el reconocimiento que se merecen y llenando estadios en sus conciertos.
Pero la música no es el tema central: la convivencia se resiente de los conflictos no resueltos que provocaron la separación de la banda (sobre todo entre Frank y Kim, que viaja en su propia caravana aparte, componiendo canciones con su hermana, con la que ha formado otra banda, The Breeders). También se muestra cómo David Lovening, el batería, se da a la morfina tras la muerte de su padre, desatando una conducta que hará que sus compañeros tomen medidas. No podemos olvidarnos de Joei Santiago, guitarra principal, que aprovecha su tiempo libre para saludar a su simpatiquísima hija vía web-cam.
Todo está contado de una manera amena y emotiva, provocando la complicidad del espectador hacia el grupo de una manera pocas veces vista antes (nada que ver con el documental sobre Metallica, del que salí deseando que se murieran) Perfecto tanto para sus fans de toda la vida como para los que conozcan poco o nada a los cuatro de Boston.
Puntuación: 9 de 10.
Web oficial
Los Outsiders: La historia del cine americano no es sólo la de las superproducciones, las estrellas y los grandes estudios; casi desde la aparición del cine como industria, han surgido voces discordantes que han optado por seguir su propio camino, visionarios que han defendido sus ideas y sus propuestas contra viento y marea, a veces a costa de su propia reputación. En este documental, producido por la cadena de televisión TCM, se cuenta la historia del cine independiente americano, que ha sido un faro de inspiración para todos aquellos que han querido contar historias filmadas a su manera y no a la manera de otros.
Empezando por el cine mudo, con pioneros como W. H. Griffith, director de “El nacimiento de una nación”, proyecto que ningún estudio respaldó, y que introdujo numerosas innovaciones visuales que actualmente están al orden del día, al igual que gente considerada como pilares del séptimo arte, como Charles Chaplin o Buster Keaton, cuyas propuestas se consideraron demasiado novedosas en su momento. Al caso de Chaplin hay que añadirle el hándicap de sus tendencias políticas, que le granjearon enemistades dentro y fuera de Hollywood. Después se pasa al cine de temática social de los años 30 y 40, que mostraba los efectos de la gran depresión en toda su crudeza y que fueron el germen del cine negro. Gigantes del cine como Orson Welles y Stanley Cubrik continuan esta tradición en la época dorada de Hollywood, e inspiran a la generación que surge a finales de los 60 y en los 70: directores como Cassavetes, Nicholas Ray , Sam Pekimpah, Martin Scorsesse o Woody Allen, considerados los padres del cine independiente actual, e influenciados por los nuevos cines europeos, especialmente el neorrealismo italiano y la nouvelle vague francesa. En los 80 hay un importante descenso de este tipo de producciones, pero en los 90 aparece gente como Quentin Tarantino, que, partiendo de lo más bajo, consigue hacerse un importante hueco en Hollywood. También es la época en la que Robert Refford comienza a organizar el festival de Sundance, el más importante del mundo de cine independiente, plataforma de lanzamiento de jóvenes cineastas con talento.
Aunque se pasan por alto algunas voces importantes, como Jim Jarmusch, este documental consigue resumir de una manera bastante efectiva la historia del cine americano al margen de Hollywood. La aparición de numerosa gente implicada en la realización de las películas, de amigos y miembros de los equipos de gente mencionada anteriormente como John Cassavetes, Orson Welles, Stanley Kubrick, Samuel Fuller, Sam Peckinpah o Nicholas Ray y las entrevistas originales a Martin Scorsese, Ed Burns, Spike Lee, Arthur Penn, Gena Rowlands y John Sayles, dan una visión completa y global de lo que significa ser independiente en el cine americano. De obligada visión para los amantes del celuloide.
Puntuación: 8 de 10
Web oficial
Asturian US: En Virginia Occidental existe un pueblecito llamado Spelter, que tiene la particularidad de el 90% de sus habitantes son descendientes de emigrantes asturianos, llegados en varias oleadas en el primer tercio del siglo XX para trabajar en las minas y en la fábrica de zinc, superando el número de trabajadores de otras procedencias (polacos, italianos e irlandeses) por su especial predisposición a este tipo de trabajos. El director Luis Argeo explora en este documental la historia de estas gentes y cómo mantienen la relación con sus familias al otro lado del Atlántico, componiendo el cuadro de unas historias y una realidad poco conocidas.
Resulta realmente curioso comprobar cómo los descendientes de aquellos trabajadores han mantenido cierta idiosincrasia propia de los asturianos, demás del apego a elementos típicos, como la bandera, la sidra o la gaita, además del acento, lo que provoca que hablen una curiosa mezcla de inglés y asturiano (llamémoslo “asturianglish”) que llama poderosamente la atención del espectador.
Para los interesados en este tema, aclarar que existe un foro de internet en el que los habitantes de este pueblo mantienen sus relaciones con sus familiares asturianos y con todo aquel que quiera saber más de la historia de estas familias “asturamericanas”, al que podéis acceder en esta dirección:
http://www.asturianus.org/forum/viewtopic.php?p=8222
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