ENTRETENIMIENTO Y 

CULTURA: Cine y Televisión, Literatura, Ciencia, Videojuegos, Cómics | Fantasymundo
RSS 

de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Videojuegos, Cine, Televisión y Cómics Twitter de 

Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y Cómics Facebook de Noticias y Artículos sobre Literatura, Ciencias, Cine, Televisión, Videojuegos y 

Cómics
Menu general
       Artículo de literatura

La Fortaleza, de F.Paul Wilson


 Terror / Suspense
Jorge Lara Gómez   31/07/2013
Comenta con tu Facebook
Meneame
     Tenia que sacar de allí a sus hombres; no había defensa posible contra lo que acababa de presenciar. Ya no estaba al mando de la fortaleza. Algo oscuro y horrible había tomado el control.
Imagen La FortalezaCorría el año 1983 y Paramount Pictures realizaba un encargo al por aquel entonces “niño prodigio” de Hollywood, Michael Mann, la adaptación (que llevaría el mismo título) de una novela un tanto extraña llamada “The Keep”. "La Fortaleza" ("The Keep"), como vino a llamarse en España, era una narración caótica y sobrenatural que incluía a unos cuantos soldados de nazis a las ordenes de un pérfido oficial de las SS interpretado por nuestro psiquiatra favorito: Gabriel Byrne (“En terapia”), un viejo poblado de los Cárpatos, un aún más viejo profesor con los rasgos de Gandalf, es decir, Sir Ian McKellen, una extraña fortaleza cuyos muros parecían proteger del interior, y no del exterior, y dos presencias extrañas: una en la forma de tipo duro con poderes paranormales llamado Glenn e interpretado por Scott Glenn (entre “Glennes” anda el juego) y otro de naturaleza inexplicada.  El resultado terminó siendo un compendio de efectos especiales ochentenos de lo más deleznables y horteras, una banda sonora más horrible aún y alguna que otra secuencia realmente divertida, escenas muy ricas visualmente hablando y una confrontación final para enmarcar… A la postre, “The Keep” será recordada como la peor película de Mann hasta la fecha.

“« Solicito traslado inmediato. Algo está asesinando a mis hombres». Rumania, 1941. Los nazis están siendo eliminados sistemáticamente y de forma atroz en el paso estratégico de Dinu.”


La novela adaptada en cuestión, de F. Paul Wilson, fue concebida dos años antes de esta peculiar adaptación cinematográfica. Y algo debe tener, primero para que llamara la atención de un estudio como Paramount, y luego para que, 31 años después, vuelva a ser reeditada en papel, bajo el nombre de “La Fortaleza” (disponible en FantasyTienda) y bajo la batuta de Alamut ediciones, quienes por cierto ya han confirmado la publicación de la segunda entrega: “Rakoshi” (o “The Tomb” según las ediciones), el resto dependerá, obviamente, de la respuesta del lector.  Y si en algo coinciden ambos trabajos (cine y papel) es en la recreación de la atmosfera: calmada al principio, tensa y opresiva en su desarrollo y angustiosa -y un pelín decepcionante- en su desenlace. Michael Mann lo resolvió con cantidades industriales de humo escupido por cañones, una artificialísima iluminación y una continua coloración azulada.

F. Paul Wilson, lo ha resuelto mucho más eficazmente, poniendo sobre el tablero a un pequeño pueblo atemorizado por una estructura tan antigua como misteriosa: una fortaleza de origen desconocido, en la que ni anidan los pájaros, repleta de extrañas cruces que parecen rezumar maldad, y en cuyo interior dormita un ser ancestral, primigenio (o eso nos quiere hace pensar el bueno de Wilson) que irradia un aura de malicia pura, odio frío y aroma agrio a tumba abierta.  A dos secciones del ejército alemán enfrentadas entre sí dentro de sus muros: un destacamento del ejército regular comandado por el veterano capitán de la Reichswehr, Klaus Woermann, un hombre inteligente y preciso.  Y dos pelotones de Einsatzkommandos -los terribles SS-, bajo las órdenes del temible y despreciable mayor Erich Kaempffer, con un pasado bélico vergonzoso para él y curtido en las dotes de mando, miedo y dolor en el infierno Auschwitz del que hizo su hogar.  

Imagen La fortaleza pelicula

Cierran las esquinas del tablero, un erudito judío, Theodor Cuza, aquejado de una grave enfermedad que lo tiene postrado en una silla de ruedas, y un anónimo hombre pelirrojo, llamado Glenn, que recorrerá medio mundo para llegar a la fortaleza antes de que todo esté perdido, y un buen puñado de triunfantes y esplendorosos soldados del Tercer Reich que iran cayendo como moscas bajo las manos y dientes de algo que no comprenden, que no ven y que es imposible que exista. El misterio está servido y viene de la mano del Doctor Wilson. 

Sin duda lo más destacable de la novela es el ambiente realmente opresivo y la tensión psicológica que consigue crear el autor, y que va in crescendo según el devenir de las páginas.  La oscuridad, las sombras, juegan un papel muy importante en la misma, ya que resulta ser el escondite perfecto para que este, llamémosle, ser, pueda perpetrar una a una, todas las ejecuciones.  El autor, logra, a través de las descripciones de esa oscuridad impenetrable, densa, casi corpórea, que la misma trascienda el papel, y en no pocas ocasiones, el lector se sentirá realmente angustiado, agobiado, incómodo, y mirando a su espalda, sin duda todo un acierto. Como lo son también la mayoría de los personajes, bastante bien desarrollados, aunque claramente estereotipados en algunos de ellos, como en el caso del malo malísimo mayor de las SS, o del sabio sabihondísimo profesor judío. Otro tanto a su favor radica, por una parte, en el enfrentamiento entre las dos facciones del ejército alemán, a raíz de cuál es el mejor método de atajar el problema que tienen entre manos en el interior del recinto; y por otra, la trampa en la que nos hace caer a nosotros los lectores y a los sufridos personajes, Wilson, al vestir a la criatura con ropajes, usos y costumbres vampíricos y que no hacen otra cosa que enmascarar su verdadero rostro. 

Imagen F. Wilson La Fortaleza

Pero también hay puntos que nos han gustado menos, como por ejemplo el personaje de Glenn, de una importancia mayúscula y cuyos actos resultan del todo previsibles. Así como cierto romance totalmente fuera de lugar, que no aporta nada a la trama y que resulta tan poco creíble como molesto y empalagoso. Pero sobre todo al descubrir la indentidad real del macabro asesino; en entonces cuando la novela pierde su redondez y se torna en la típica y manida lucha entre los poderes opuestos del bien y el mal, navegando así hasta un desenlace abrupto, rápido y hasta simple si me aprietas las tuercas.  Pero dejando a un lado estos detalles, estamos ante una novela tensa, sombría, adictiva y de sencilla lectura.

Para aquellos que tras su culminación, quieran adentrarse aún más entre los pasadizos de este torreón que hoy os damos a conocer, sabed que con "La Fortaleza" comienza el ciclo más famoso de su autor: el del Adversario, que está compuesto por “Rakoshi”, “The Touch”, “Reborn”, “Reprisal” y “Nightworld”. Las tres primeras son novelas independientes con un final cerrado en cada una de ellas, no en vano fueron escritas originalmente por separado y sin relación alguna. Las posteriores novelas sí que suponen una continuación de estas tres primeras

El diablo de la fortaleza lleva un uniforme negro con la insignia de la calavera de plata en la gorra y se hace llamar Sturmbannführer”

Grge_dixit: La curiosidad no solo mató al gato, también se llevó por delante a un regimiento de nazis, y es que hay secretos a los que debes dejar descansar en su tumba.

Página 1 de 1



 

Versión imprimible

NO se permite la reproducción íntegra. Para reproducciones parciales: NOTAS LEGALES
Anunciese en Fantasymundo
Imágenes relacionadas con el artículo
Industria, luz y magia - Khristo Poshtakov
Portada de Metropol, de Walter Jon Williams (Bibliópolis)
Portada de Puente de Pájaros, de Barry Hughart
Portada de Esperanza del venado, de Orson Scott Card
Portada de Privilegio de la Espada, de Ellen Kushner
Staff de Fantasymundo.com - Quienes hacen la página Contacta con Fantasymundo Notas Legales de Fantasymundo Enlaza con Fantasymundo ¿Quiénes somos?